Aryna Sabalenka consolidó su dominio en el circuito femenino de tenis tras conquistar el torneo WTA 500 de Brisbane, donde no perdió ningún set en cinco partidos. Este triunfo confirmó su condición de número uno del mundo después de una destacada temporada anterior con finales en tres de los cuatro Grand Slams.
Durante la ceremonia de premiación, el foco se desplazó del trofeo a un gesto inesperado de Sabalenka. Frente a la multitud y con la presencia de su pareja en la grada, la tenista bielorrusa tomó la palabra y sorprendió a todos los presentes. “Gracias a mi novio. Ojalá pronto pueda llamarte de otra manera”, desató las risas de la afición mientras la cámara enfocaba al destinatario de su propuesta. “Solo le puse un poco de presión, ¿no es cierto?“, completó.
El destinatario de la petición de matrimonio pública fue Georgios Frangulis, empresario brasileño y fundador de Oakberry. La relación con Sabalenka ha sido motivo de interés tras el inusual momento vivido sobre el podio.

La deportista y su pareja están juntos desde julio de 2024. seis meses después de que Sabalenka se convirtiera en embajadora de Oakberry, la marca de açaí fundada por Frangulis. Estudió Derecho en la Fundación Armando Alvares Penteado (FAAP), aunque nunca se presentó al examen de la OAB (Colegio de Abogados de Brasil). Más adelante, eligió el camino del emprendimiento y fundó su propia empresa. “Siempre supe que no sería abogado. Pensaba que el derecho me ayudaría en cualquier campo. Lo que realmente quería era ser emprendedor”, aseguró en una entrevista con Forbes.
El origen exacto de la relación entre la tenista y el emprendedor no fue detallado personalmente por la pareja, pero diversos indicios apuntan a que su acercamiento habría comenzado en el marco de la colaboración de Sabalenka con la firma brasileña de Frangulis, quien vivió mucho tiempo en San Pablo.
La peculiar petición se dio luego de una final ante Marta Kostyuk en la que abundaron las tensiones. La bielorrusa se impuso por 6-4 y 6-3, para darle paso a una saga de gestos y actitudes que causaron polémica.
Sabalenka celebró el triunfo besándose ambos bíceps, una respuesta indirecta a críticas recientes de su rival. En octubre de 2025, la ucraniana había denunciado que Sabalenka e Iga Swiatek contaban con “ventaja deportiva” debido a supuestos niveles altos de testosterona: “Cada jugadora tiene su estructura biológica y hay algunas que tienen niveles más altos de testosterona y otras más bajos. Es algo natural que, definitivamente, les ayuda. Son mucho más grandes, altas y fuertes que yo”, sostuvo entonces.
Y, posteriormente, la ucraniana Kostyuk mantuvo su postura habitual desde el comienzo de la invasión rusa en 2022: no saludar a oponentes de Rusia y Bielorrusia a modo de protesta.
Durante la premiación, la finalista dedicó su intervención a la situación. “Quiero decir unas palabras sobre Ucrania. Juego cada día con dolor en el corazón. Hay miles de personas que ahora mismo no tienen luz ni agua caliente. Afuera hay -20 grados. Es muy doloroso vivir esta realidad. Mi hermana duerme bajo tres mantas porque hace mucho frío en casa. Me emocionó y alegró mucho ver tantas banderas ucranianas esta semana”, expresó.
Por su parte, en la coronación, Sabalenka adoptó un tono conciliador en su turno ante el micrófono. Felicitó a Kostyuk y a su equipo por “un increíble comienzo de temporada” y manifestó su deseo de volver a enfrentarse en futuras finales. La deportista ha reiterado públicamente desde 2023 su oposición a la guerra: “Nadie en este mundo, atletas rusos o bielorrusos, apoyan la guerra. ¿Quién puede apoyar una guerra? La gente normal no lo haría nunca. Si pudiera hacer que se detuvieran, lo haría. Pero desafortunadamente no está en nuestras manos”.







