
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, evitó brindar una respuesta concreta sobre su postura respecto del proyecto de reforma laboral que el Ejecutivo nacional envió al Congreso, pero sí adelantó que en los próximos días se reunirá con sus legisladores para analizarlo punto por punto.
“Esta semana vamos a tener una reunión con nuestros legisladores nacionales para analizar en conjunto la reforma laboral. Hay algunos puntos que nos preocupan”, señaló el mandatario provincial en declaraciones a Radio Dos de Corrientes.
Luego, agregó que con los representantes de la provincia en el Congreso deben “charlar mucho y ver cuáles son los pro y los contra y, fundamentalmente, si no se violentan los derechos de los trabajadores”.
El encuentro con los diputados y senadores correntinos que responden al oficialismo provincial se concretaría hacia fines de esta semana. En esos días también podría realizarse el encuentro entre Valdés y el ministro del Interior, Diego Santilli. De lo contrario pasará para la próxima semana. El funcionario nacional estuvo en Chaco el lunes. Allí, logró el apoyo a la reforma laboral del gobernador Leandro Zdero.
Valdés tuvo charlas con Santilli durante las primeras semanas del año. El temario no fue político, sino de gestión. El eje fueron las inundaciones que golpearon con fuerza el territorio correntino.

“El último contacto que tuvimos fue con respecto a la situación que estamos viviendo en San Luis y las necesidades que teníamos para el inicio de obra de ingeniería que sería parte de la solución”, expuso. Y aclaró que “hoy por hoy, no ha vuelto a haber contactos”.
A la hora de la discusión de la iniciativa laboral que motoriza la Casa Rosada, el valdesismo pondrá sobre la mesa tres senadores. En la suma están los oficialistas Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela. Y también se cuenta a Mauricio “Camau” Espínola. El ex peronista es ahora aliado de Juan Pablo y Gustavo Valdés, su hermano y antecesor en el cargo.
Hace unas semanas, el gobernador recibió a Valenzuela en su despacho. Fue un par de días antes de Navidad. La información oficial indicó que fue para “seguir trabajando por Corrientes”.
Valdés también comentó durante la entrevista que los fondos de coparticipación “no han crecido”. Por el contrario, confesó que “vienen en baja”. “Esperemos que se reacomode después de las fiestas para poder tener un recurso que administrar y continuar” con normalidad, planteó.
Dos hermanos, dos posiciones

La postura de Juan Pablo Valdés representa la primera discrepancia con posiciones que adoptó su hermano. Ocho días antes de entregar el gobierno, Gustavo Valdés recibió a Santilli en Corrientes. Allí, le adelantó el acompañamiento a las reformas que impulsaba el gobierno de Javier Milei. “Son necesarias”, afirmó el entonces mandatario.
“Coincidimos en que el Congreso de la Nación debe aprobar la Ley de Presupuesto 2026. La macroeconomía argentina necesita previsibilidad y ratificar sus políticas públicas con equilibrio fiscal. También, en que las reformas son necesarias para modernizar los regímenes tanto impositivo como laboral”, agregó Gustavo Valdés en aquella oportunidad.
Más adelante, apuntó: “Vamos a colaborar con el ministro Santilli porque tenemos la misma visión. Es sano sostener una conversación institucional con el gobierno nacional. (Esto) tiene que ser el puntapié inicial”.
Corrientes renovó autoridades provinciales este año. Valdés buscó hasta último momento un acuerdo con la Casa Rosada. Incluso logró una foto con Karina Milei. Pero luego las negociaciones con los primos Menem, Martín y Eduardo (“Lule”) no arribaron a buen puerto. Pese a eso y a que Ricardo Colombi le partió el frente oficialista, el valdesismo se impuso con autoridad en las elecciones provinciales de septiembre.
Un mes después, logró otro triunfo al vencer por estrecho margen a La Libertad Avanza en los comicios nacionales. En esa votación, Corrientes eligió tres diputados. Las dos primeras fuerzas ganaron una banca y la tercera quedó en poder del PJ.







