
La crisis matrimonial entre el capitán de los Brisbane Lions, Lachie Neale, y su esposa Jules sacudió al fútbol australiano tras la revelación de un presunto romance del jugador con Tess Crosley, ex misionera mormona, vecina y estrecha amiga de la familia. La ruptura se hizo pública cuando el propio jugador anunció que dejó su puesto de liderazgo en el club, pidiendo perdón y destacando: “He defraudado a mi familia, y me disculpo por mis acciones, que han herido a los más cercanos a mí —y por eso, lo siento profundamente”, según declaraciones recogidas por el medio The Sun.
Informaciones obtenidas por el portal británico indican que la separación irreversible se evidenció poco después de que Jules Neale pasara la Navidad alejada del futbolista, viajando con sus hijos más de 2.600 kilómetros hasta Perth, su ciudad natal en Australia Occidental. Paralelamente, removieron mobiliario de la casa conyugal en Brisbane, valorada en £1,8 millones (más de USD 2 millones), tras ser puesta en venta, lo que numerosos allegados interpretan como el final definitivo de la pareja.
En el último tramo de la relación, Jules optó por cortar lazos en redes sociales: eliminó las fotos junto a Neale y Crosley, y dejó de seguirlos en Instagram. Mientras tanto, Tess Crosley, casada con Ben Crosley, fue vista sin su anillo matrimonial durante las Fiestas y pasó la Navidad en la Gold Coast, mientras que su esposo viajó a Bali para celebrar el Año Nuevo con amigos.

A raíz de las primeras sospechas, surgidas durante uno de los grandes logros deportivos de Neale —su rápida recuperación de una lesión para liderar al equipo ante Geelong en la final de la AFL en el Melbourne Cricket Ground—, muchas miradas recayeron sobre la relación con Crosley. Una imagen publicada en Instagram mostró a ambos en una actitud que varios describieron como demasiado cercana, con las rodillas de ambos juntas y Jules ubicada alejada en el cuadro.
Esto motivó la primera reacción pública de Jules, quien exigió a Tess, en un comentario luego eliminado: “Elimina esto, eres una idiota y te estás haciendo quedar en ridículo”. Estas versiones se reforzaron por testimonios de asistentes al gimnasio Total Fusion en Queensland, quienes aseguraron a The Sun haber visto a Neale y Crosley en actitud abiertamente cariñosa: “Durante meses se han mostrado muy afectuosos y sin pudor”.

En ese periodo, se multiplicaron los reportes sobre una aparente relación que se extendía ya por más de tres meses, aunque allegados a Neale describen el episodio como un error aislado.
Frente al debate público, Jules negó cualquier intento de reconciliación y afirmó: “Quiero dejar muy claro que NO estoy ‘trabajando’ en nada. He sido traicionada de la manera más inimaginable. Todo lo que puedo hacer ahora es sanar y hacer lo mejor para mis hijos”.

La pareja de Neale y Jules, ambos originarios de Perth, se conoció en la adolescencia, se comprometió en 2017, contrajo matrimonio un año más tarde y se instaló en Brisbane en 2019 al firmar Neale con los Lions. Por su parte, Tess y Ben Crosley —casados también en 2017— compartieron durante años amistad y actividades con la familia del futbolista, incluso asistiendo juntos a partidos del equipo con bufandas del club.
Tras la confesión pública, Neale asumió el costo de su conducta, renunciando a su rol de capitán y solicitando respeto por la privacidad de su familia: “Ruego que se respete la privacidad de Jules y de mis hijos mientras afrontamos nuestra nueva situación y el próximo capítulo en nuestras vidas”, de acuerdo con lo publicado por el rotativo inglés.








