Tucumán vuelve a decir presente en uno de los escenarios más importantes del turismo global. En la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026, que se desarrolla del 21 al 25 de enero en Madrid, la provincia despliega una agenda intensa de promoción, gestión y vínculos estratégicos que refuerzan su posicionamiento internacional.

Bajo la conducción de Domingo Amaya, presidente del Ente Tucumán Turismo, la provincia consolida una política turística con visión de largo plazo, basada en la promoción sostenida, el trabajo articulado con el sector privado y la apertura de nuevos mercados. Acompañado por Marcos Díaz, secretario general del organismo, y referentes del turismo provincial y nacional, Tucumán fortalece su presencia en el stand argentino y en rondas de negocios claves para el desarrollo del sector.

La propuesta tucumana en FITUR 2026 pone en valor la identidad territorial como eje central. La Ciudad Sagrada de Quilmes, testimonio vivo del legado de los pueblos originarios; el Camino de los Jesuitas, que conecta historia, fe y patrimonio; y la Ruta del Vino de Altura, símbolo del turismo de experiencias y de la producción regional, son algunos de los productos que despiertan el interés de operadores y visitantes internacionales.

El turismo no solo representa una actividad cultural y recreativa, sino un motor económico estratégico. Genera empleo, impulsa inversiones, dinamiza las economías locales y promueve el arraigo en cada región. En este sentido, el gobernador Osvaldo Jaldo ha definido al turismo como una política de Estado, integrándolo a un modelo de desarrollo que apuesta al crecimiento equilibrado de toda la provincia.

La participación tucumana en FITUR se articula además con la gestión nacional encabezada por Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, quien impulsa una política de promoción internacional que fortalece la marca país y acompaña el crecimiento de los destinos del interior.

Con identidad, planificación y presencia sostenida, Tucumán continúa consolidándose como un destino competitivo, diverso y con proyección global, llevando al mundo la riqueza cultural, natural y humana del Jardín de la República.






