La cartelera principal de UFC 324 en Las Vegas quedó marcada por el nocaut técnico de Waldo Cortes-Acosta sobre Derrick Lewis en el segundo asalto, un desenlace que generó debate entre los aficionados y dejó nuevas expectativas para el peso completo. El combate, celebrado el sábado en la T-Mobile Arena, tuvo como protagonistas a dos contendientes con rachas positivas y aspiraciones de ascenso en la división.
El enfrentamiento comenzó con un primer asalto donde Cortes-Acosta, exbeisbolista dominicano, aplicó una estrategia de desgaste a base de jabs y patadas a las piernas que limitó la movilidad de Derrick Lewis, poseedor del récord de nocauts en la historia de la promoción. Lewis, de 40 años, conocido por su potencia y capacidad de revertir combates, buscó imponer su ritmo con patadas altas y derechas potentes, pero la precisión y el control de Cortes-Acosta marcaron la diferencia en la apertura del combate.
El desarrollo del segundo asalto mantuvo la tensión. Cortes-Acosta aprovechó una secuencia en la que conectó un jab corto, seguido de una mano derecha, que envió a Lewis contra la lona. El dominicano no dudó y remató con golpes en el suelo, lo que llevó al árbitro Jason Herzog a detener la pelea a los 3:14 del segundo round. De este modo, Cortes-Acosta sumó su octava victoria en nueve presentaciones dentro de la organización que preside Dana White.
Tras el combate, Cortes-Acosta expresó: “Estoy muy agradecido y le doy las gracias por la oportunidad de pelear contra él. Y eso es lo que quería mostrar: mi calma, mi paciencia y la forma en que me comporto dentro del Octágono”. El dominicano también destacó la peligrosidad de su rival: “Lewis es muy mañoso. Le gusta engañar mucho y tenía que tener cuidado. Pero en el segundo round, cuando lo toqué con la derecha vi que se le habían volteado un poco los ojos y ahí fue cuando dije ‘hasta aquí llegó’. Entonces me aproveché y terminé la pelea”.

La reacción de los aficionados no tardó en hacerse notar, con opiniones divididas sobre la naturaleza del desenlace. Según se pudo leer en las redes sociales, varios espectadores manifestaron su desconcierto ante la forma en que cayó Lewis. Un usuario en redes sociales expresó: “Derrick Lewis es una vergüenza, rindiéndose así después de que lo tirara el viento”. Otro fanático fue más lejos al sugerir: “Debería investigarse la caída de espaldas de Derrick Lewis. O se rindió o es una pelea amañada y se lanzó a propósito. Parecía que se resbaló y luego cayó de espaldas”.
El debate continuó con mensajes que apuntaban al comportamiento de Lewis tras la detención de la pelea. “¿Acabo de presenciar el nocaut técnico más lento de la historia en UFC324? ¿Lewis simplemente cayó en cámara lenta? Todo lo que sucedió se sintió como si alguien hubiera cambiado la configuración de cámara lenta en la cámara”, escribió un espectador, aludiendo al ritmo del desenlace. Otros usuarios resumieron su desconfianza con frases como: “Investiga a Derrick Lewis”.
La expectativa de un desenlace explosivo, habitual en los combates del estadounidense, contrastó con la manera en que se resolvió la pelea. Los seguidores, acostumbrados a que La Bestia Negra absorbiera castigo y respondiera con contundencia, encontraron atípica la falta de reacción y protesta de Lewis tras la intervención del árbitro.

En la conferencia posterior, Cortes-Acosta lanzó un mensaje desafiante dirigido a Curtis Blaydes, uno de los principales contendientes de la división: “Escuchen, quiero a Curtis Blaydes. Está hablando demasiada mierda y necesito cerrarle la boca”. El dominicano, apodado Salsa Boy, sumó así una victoria que lo posiciona en la discusión por los próximos grandes desafíos del peso completo de la UFC.
Ambos peleadores llegaban al combate tras dos victorias consecutivas. Mientras Lewis había pronosticado una rápida definición a su favor, Cortes-Acosta se mostró confiado en su capacidad para controlar el ritmo y aprovechar su oportunidad. La victoria dejó abierta la puerta a un futuro enfrentamiento entre el dominicano y el campeón de la división, Tom Aspinall.








