
En la Casa Rosada hay muchísimo malestar por el timing en el que ocurrió el anuncio del cierre de Fate, la histórica fábrica nacional de neumáticos, de la que es dueño Javier Madanes Quintanilla, un peso pesado del empresariado industrial argentino por ser además dueño de Aluar, la mayor productora de aluminio del país.
No es casual que Javier Milei haya publicado en su cuenta de X el siguiente tuit: “¿Conspiranoico yo? Fin“. La comunicación del cierre de la compañía se produjo en el mismo día en el que la CGT iba a convocar a un paro nacional por 24 horas a partir de mañana, que se tratará la reforma laboral en el recinto de la Cámara de Diputados. La iniciativa que impulsa el Presidente es considerada clave para otros proyectos más que tiene en cartera la Casa Rosada.
Milei ya tenía en agenda para esta mañana una reunión con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Quinta de Olivos. Aunque este tema no estaba en la agenda a tratar, estas cuestiones se debieron abordar inevitablemente. El diagnóstico al que pudieron haber arribado es que hubo una coincidencia sospechosa sobre el anuncio del cierre. “Hace meses que están amenazando con lo mismo y justo lo vienen a anunciar ahora”, marcan en el entorno de ambos.
El Poder Ejecutivo estaría evaluando una medida, la cual podría ser encuadrada en el marco de la audiencia formal solicitada por la Secretaría de Trabajo convocada por Julio Cordero a las 12.30 horas con las autoridades del directorio de Fate.
En el entorno más cercano del Presidente hablan de que hoy hubo un “principio de revelación” sobre Madanes Quintanilla. Posan las sospechas porque el aluminio no formó parte del acuerdo comercial con Estados Unidos y, por el momento, se están manteniendo el 50% para las exportaciones que se hacen a ese país. El canciller Pablo Quirno había dicho días atrás que hay “una voluntad política explícita de revisarlo”.
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