“Cada auto, todas las curvas”: los secretos del sistema basado en inteligencia artificial que se hizo vital para la Fórmula 1

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El innovador sistema permite identificar cada exceso a los límites de la pista (Prensa FIA)

A partir de la temporada actual, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) implementó un sistema denominado ECAT, acrónimo de Every Car All Turns (cada coche, todas las curvas), basado en inteligencia artificial, destinado a supervisar los límites de la pista en todas las curvas de la Fórmula 1. Esta innovación, que persigue mayor precisión y agilidad en el control de infracciones, surge como respuesta a la creciente complejidad en la gestión de incidentes.

La historia se remonta a 2023, durante el Gran Premio de Austria, cuando la FIA llegó a examinar más de mil posibles infracciones de límites de pista por carrera, exponiendo la urgencia de automatizar la detección y el análisis. Así lo reveló un artículo de Motorsport, que profundizó en los detalles técnicos con responsables de la entidad que rige el automovilismo.

El sistema RaceWatch, núcleo operativo del control en pista, integra la visión por ordenador y permite a la dirección de carrera y al centro remoto (ROC) supervisar en tiempo real todos los monoplazas. Según datos de la FIA difundidos por el mencionado medio especializado, la aplicación de inteligencia artificial bajó en un 95% el número de incidentes que precisan revisión manual por parte de los comisarios. El reconocimiento automatizado, basado en cámaras estratégicamente ubicadas y referencias preestablecidas, es capaz de detectar con exactitud si un coche sobrepasa la línea azul, introducida en 2024 para delimitar con mayor claridad los márgenes de la pista.

La FIA utiliza entre 30 y 40 máquinas virtuales en cada circuito para procesar, en tiempo real, los flujos de video y los datos digitales generados durante una carrera, lo que ha permitido construir un “gemelo digital” de la pista y de la trayectoria ideal que debería recorrer cada vehículo. Este nivel de digitalización posibilita que, ante cualquier diferencia en los tiempos de sector o en la traza, el sistema ECAT pueda indicar de inmediato una posible salida de los límites.

En el GP de Austria de 2023 se detectaron más de 1.000 infracciones (Prensa FIA)

Las proyecciones para 2026 anticipan saltos cualitativos: la FIA prevé enviar a cada equipo el archivo de video correspondiente a los posibles excesos detectados por sus pilotos, dotando al proceso de una transparencia sin precedentes. El sistema evoluciona desde arquitecturas descentralizadas a un modelo centralizado, donde el procesamiento de imágenes en alta resolución se distribuye dinámicamente a través de la red, multiplicando la capacidad de análisis y la rapidez de respuesta.

Chris Bentley, director de estrategia de sistemas de información de monoplazas de la FIA, explicó: “El nuevo sistema se basará en un controlador centralizado de las cámaras, lo que nos permitirá configurar todas las distancias desde un único punto, distribuir los cálculos necesarios y procesar más datos en menos tiempo”.

Otra innovación relevante reside en la integración del geofencing, el sistema tecnológico basado en la localización GPS que crea límites virtuales en la pista. Se suma el cruce de múltiples fuentes de datos para analizar incidentes incluso en zonas donde el ojo de la cámara no llega. La FIA combina el posicionamiento ultra preciso de los vehículos con trayectorias ideales y tiempos de recorrido para identificar automáticamente las desviaciones, utilizando zonas virtuales en la pista que generan alertas instantáneas cuando un monoplaza las atraviesa. Bentley subrayó: “Podemos dibujar chicanas y zonas virtuales en la pista que generan una alerta si un coche entra en ellas. Todo esto estará operativo ya este año, hemos trabajado en ello durante todo 2025”.

La herramienta fue desarrollada por inteligencia artificial y genera alertas inmediatas para auditoría (Prensa FIA)

El concepto esencial de ECAT apunta a que cada monoplaza sea monitoreado en cada curva, cotejando de forma automatizada su comportamiento con modelos de referencia y datos de micro sectores. Cuando el sistema detecta discrepancias—como distancias recorridas mayores o trazadas anómalas—genera alertas inmediatas para auditoría, reduciendo la carga sobre los comisarios y permitiendo respuestas más ágiles a los equipos.

Bentley sintetizó el objetivo final: “La idea es llevar el sistema al siguiente nivel. El sistema funciona en toda la pista, todo el tiempo, para comprender automáticamente lo que está sucediendo. Es la evolución de lo que estamos tratando de hacer: pasar de un proceso manual a uno semiautomático, manteniendo sin embargo un componente humano, porque hay que evaluar las infracciones y las banderas blancas y negras”.

La FIA mantiene la colaboración con los organizadores de los circuitos para optimizar la colocación de cámaras, pero ahora el análisis depende menos de la observación directa y más de la convergencia de datos digitales—incluido el procesamiento de información en segundo plano y la posibilidad de dibujar zonas virtuales para detectar excesos de pista en tiempo real.

La cobertura de límites de pista se extiende así a la totalidad del trazado y todos los monoplazas, con una infraestructura que promete procesamiento veloz y decisiones más justas, enfrentando uno de los desafíos más persistentes y discutidos del automovilismo contemporáneo.

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