El boxeador ruso que luchó con un oso y se enfrentará a Tyson Fury en Tottenham

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La pelea programada en el estadio del Tottenham Hotspur enfrentará a dos exponentes reconocidos del boxeo profesional, quienes destacan por su veteranía y conducta deportiva en la división de los pesos pesados - via Reuters/Andrew Boyers

El combate entre Arslanbek Makhmudov y Tyson Fury -sábado 11 de abril- en Londres representa uno de los duelos más esperados de los pesos pesados este año. Llega al enfrentamiento con 19 nocauts y una historia marcada por el esfuerzo. El duelo, que se llevará a cabo en el estadio del Tottenham Hotspur, confronta a dos representantes de madurez y respeto dentro de la división máxima del boxeo profesional.

Arslanbek Makhmudov, originario de Daguestán y actualmente radicado en Canadá, ostenta 21 triunfos, dos derrotas y una reputación cimentada tanto en su fuerza física como en su constancia. El púgil de 36 años insiste en que la fortaleza mental es un factor central en el boxeo moderno.

Según el diario británico The Guardian, Makhmudov sostiene: “Tyson Fury es el maestro de la mente y del boxeo”. El ruso amplía: “Gran parte del boxeo es mental y él es un maestro. Pero el boxeo también es espiritual. Voy a ser fuerte, espiritual e inteligente. Se podría decir que esta es una batalla entre lo mental y lo espiritual, y veremos quién tiene más éxito”. Subraya la capacidad del británico para modificar el rumbo de un combate: “Este tipo es una leyenda, uno de los mejores pesos pesados de la historia”.

Las declaraciones previas evidencian un trato respetuoso entre los boxeadores. “No sé por qué, pero ha sido muy amable”, menciona Makhmudov sobre Fury. “Lo agradezco porque la generación joven nos ve como un buen ejemplo. Él cumple 38 años. No es como si nosotros tuviéramos 25. Somos padres y por eso está de acuerdo conmigo: podemos vender esta pelea sin polémicas”.

Historia personal de Makhmudov

El púgil de origen daguestaní recuerda las adversidades vividas en su juventud y apuesta por la fortaleza mental y la espiritualidad como elementos fundamentales para medirse ante el campeón británico en la capital inglesa - via Reuters/John Sibley

Makhmudov repasa su historia individual y la forma en que las dificultades lo prepararon para el nivel élite. El ruso menciona una juventud compleja en Daguestán: “Nací en la Unión Soviética, que luego se convirtió en la Federación Rusa. Había guerra en Chechenia y recuerdo a gente siendo llevada al cementerio. No teníamos dinero. Mi padre era conductor de autobús. Mi madre era maestra y tampoco recibía sueldo”. La situación económica familiar mejoró tras la apertura de una farmacia, y años después el boxeador migró a Canadá para desarrollar su carrera profesional.

En relación con su filosofía personal, resalta el papel de su fe: “Si Dios está conmigo, 60 mil personas no importan. No son nada. Si Dios está contigo, es un poder real y un poder maravilloso”. Sobre el ambiente hostil que anticipa en la capital británica, afirma: “Cuando subo al ring, escucho a esta multitud y me digo a mí mismo: ‘Escucha, estos 10 mil están en tu contra. Pero si mi Dios está conmigo, no pueden hacerme nada’”.

Makhmudov no elude sus tropiezos recientes: “Dicen que todo sucede por algo. Si pierdo, es porque tenía que perder. Me lo merezco. Sé que tengo que corregir algunas cosas, mejorar otras, trabajar más. No hay tiempo para estar triste”.

Preparación para el combate y rivales históricos

El duelo con Fury constituye un avance relevante para la carrera de Makhmudov, quien destaca el desafío que implica enfrentar a un rival experimentado y reconoce la agudeza táctica del británico: “Su inteligencia boxística es altísima. Cuando necesita cambiar el rumbo de la pelea, sabe cómo hacerlo. Lo demostró cuando venció al ex campeón mundial Wladimir Klitschko y a Wilder, también ex campeón mundial”.

La confianza en sus convicciones personales y su rigurosa disciplina familiar en Montreal acompañan al deportista ruso en la antesala del esperado enfrentamiento con uno de los rivales más experimentados de la división máxima - via Reuters/Andrew Boyers

En cuanto a su rutina previa a la pelea, el boxeador detalla: “Rezo cinco veces al día y le pido todo el éxito”. Sus hábitos en Montreal se organizan en torno a la familia, con sus hijos adaptándose a la vida escolar canadiense.

La trayectoria de Makhmudov abarca episodios poco habituales, como la ocasión en que aceptó medirse con un oso en Moscú: “No. Fue muy duro, para ser sincero. Un amigo me propuso pelear con el oso. Le dije: ‘Vale, no puedo negarme’. Pero no lo volveré a hacer. El oso intentó morderme, y menos mal que no lo consiguió”.

Expectativas para la noche en Londres

El enfrentamiento entre Fury y Makhmudov asume trascendencia en la escena contemporánea de los pesos pesados. Ambos destacan el valor de la profesionalidad y la conducta ejemplar al encarar este evento. Makhmudov, que se identifica como “daguestaní” antes que ruso, arriba a esta contienda con confianza en su desarrollo deportivo.

El combate en el estadio del Tottenham Hotspur pone sobre la mesa experiencia, trayectoria y una relación de respeto poco frecuente en este ámbito. El propio Makhmudov resume su impulso de la siguiente manera: “No sé cómo lo venceré, pero por supuesto que creo que ganaré. Haré todo lo posible por ganar, si Dios quiere”.

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