
El ex secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), Marcelo Balcedo, se verá despojado de sus preciados bienes en Uruguay por un remate público de su fastuosa propiedad ubicada en Cerro de los Burros por una demanda que realizaron trece ex empleados del sindicalista y de su esposa Paola Fiege en un juicio laboral. El también ex empresario de medios de comunicación y su pareja y socia en algunos negocios, ya fue condenado en el país vecino por los delitos de lavado de activos, contrabando y tráfico de armas.
La justicia argentina ya pidió la extradición de él y de su pareja, pero el trámite se demora. El juez federal de La Plata Ernesto Kreplak, que a 8 años de iniciadas las actuaciones no pudo indagarlo ni por videoconferencia, ya elevó a juicio la causa que lleva adelante por los presuntos delitos de asociación ilícita:
• Se lo acusó de integrar y liderar una organización destinada a cometer delitos.
• La hipótesis judicial sostiene que el sindicato que conducía funcionaba como base de esa estructura.
Lavado de activos:
Se investigó el blanqueo de dinero de origen ilícito. Incluía:
Uso de empresas, movimientos financieros, adquisición de bienes (autos, propiedades, etc.).Según la extensa investigación de Kreplak, parte del dinero habría provenido del desvío de fondos del sindicato. Administración fraudulenta vinculada al manejo del SOEME. Se lo acusó de desviar fondos sindicales y utilizarlos en beneficio propio. En su resolución, el magistrado sostuvo que existían indicios de:
Una estructura organizada. Uso sistemático de recursos del sindicato. Maniobras para ocultar el origen del dinero.

El ex pope sindical solicitó a la justicia argentina no ser detenido si regresaba al país. El pasado 26 de marzo, la Cámara Federal de Casación de La Plata rechazó su pedido.
En la causa ya fueron condenados varios colaboradores de Marcelo Balcedo. El 18 de diciembre de 2024 el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata condenó a su mano derecha Mauricio Yebra, y a varios ex empleados del Sindicato de Obreros y Empleados de la Educación y Minoridad por haber desviado más de 2500 millones de los afiliados. Además, se decomisaron decenas de inmuebles y vehículos fueron entregados al mismo gremio.
Yebra entró al directorio del SOEME en 2012 y se convirtió, según la justicia, en testaferro de Balcedo y su mujer. Tenía un poder de administración y era una de las personas que cruzaba con frecuencia a Uruguay para reunirse con Balcedo en su chacra “El gran chaparral”: hizo 18 vuelos privados hacia ese país, durante 2014, en los que se podría haber trasladado dinero en efectivo.
Marcelo Balcedo supo construir una figura de alto perfil dentro del sindicalismo vernáculo, combinando poder gremial y relaciones políticas, con negocios en medios de comunicación. Las aceitadas vinculaciones con el peronismo bonaerense, y la presión que supo ejercer sobre quienes lo denunciaban desde su periódico y radio, no fueron suficientes para cubrir lo que desde hacía años vociferaba la oposición interna del sindicato: supuestos desvíos de dinero del SOEME para beneficios privados, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero.
En 2017 quedó en el centro de una serie de investigaciones judiciales por lavado de dinero, asociación ilícita y administración fraudulenta, que derivaron en su detención en Uruguay en enero de 2018 y en causas paralelas en la Argentina, ya mencionadas.

El remate de sus bienes
En ese contexto, su situación actual en Uruguay suma un nuevo capítulo. El próximo viernes 8 de mayo a las 14, el martillero Gabriel Etcheverry rematará la casa y las demás infraestructuras que integran la propiedad del cuestionado representante gremial en el paraje Cerro de los Burros, Playa Hermosa.
La subasta fue ordenada por el Juzgado Letrado de Maldonado de 7° Turno en los autos “Camacho, Luis y otros c/ Balcedo, Marcelo y otros – Ejecución de Sentencia”, a partir de una acción impulsada por el abogado Guillermo Ahlers en representación de trece ex empleados de Balcedo y Paola Fiege, quienes buscan cobrar deudas laborales.
El inmueble a subastar consiste en una fracción de campo con mejoras, ubicada en la quinta sección catastral y judicial de Maldonado, en zona rural del paraje Cerro de los Burros, con una superficie de 6 hectáreas y 514 metros cuadrados, desarrollada desde la cumbre del cerro por su ladera. El remate se realizará en el local “La Casa Rosada”, en calle Dodera 869, en el centro de Maldonado, bajo la presidencia de la alguacil subrogante.

“Medio millón de dólares en efectivo”
El 4 de enero de 2018, Balcedo fue detenido en la chacra de lujo en Maldonado, Uruguay, en un operativo coordinado entre la justicia argentina y uruguaya. Durante el allanamiento se secuestraron:
• 500.000 dólares en efectivo.
• Cerca de 4,5 millones de pesos argentinos, además de euros.
• Armas largas y cortas, con municiones.
• Una flota de vehículos de alta gama (Ferrari, Porsche, Mercedes-Benz, entre otros).
• Bienes de lujo y animales exóticos.
La fiscalía uruguaya calificó el procedimiento como la mayor incautación de dinero en efectivo registrada en ese país.
La fiscalía solicitó 11 años de prisión para el acusado. Pero en un juicio abreviado, homologado por la Justicia penal de Maldonado, a partir de un entendimiento entre la Fiscalía y la defensa, Balcedo y su pareja admitieron la responsabilidad de los hechos que se le imputaban por lavado de activos y tráfico ilegal de armas: fusiles, incluyendo rifles de repetición y semiautomáticos; carabinas; pistolas, semiautomáticas, revólveres y gran cantidad de municiones para las armas encontradas.
El punto más relevante del acuerdo fue económico, se decomisaron parte de sus bienes, el dinero en efectivo incautado, vehículos de alta gama y otros activos.
Sin embargo, el 6 de febrero de 2021, y por un pedido de la defensa de Balcedo, la jueza especializada en Crimen Organizado de Uruguay, María Helena Mainard, decidió liberar los USD 2.635.335 que se secuestraron en su mansión
El juez federal Ernesto Kreplak había solicitado que el pedido sea denegado y que ese dinero sea devuelto a la Argentina. No fue escuchado.
En ese momento, la expresión que se escuchó en los tribunales platenses fue: “Devolverle plata al autor confeso de lavado, es como devolverle el arma al homicida; ese dinero es el medio por el cual se cometió el delito”.






