A través de una serie de resoluciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores distinguió a ex embajadores de distintos países que desempeñaron funciones en la Argentina, en reconocimiento a su labor y al aporte realizado durante su gestión, considerados merecedores de la gratitud del Estado argentino.
El Gobierno, mediante la publicación en Boletín Oficial de las resoluciones 41/2026; 42/2026; 43/2026 y 46/2026, consideró que los ex funcionarios diplomáticos se han destacado por su servicio y obras en favor de la relación bilateral.
En este sentido, condecoraron con la “‘Orden de Mayo al mérito”, en el grado de “Gran Cruz”, al ex embajador del Reino de Arabia Saudita, Hussein Mohammad Abdulfatah Alassiri, al ex representante de la República Portuguesa, José Frederico Viola de Drummond Ludovice, y al ex embajador del Reino de Bélgica, Karl Dhaene.

Por otro lado, también se hizo la distinción en el grado de “Gran Cruz” al ex embajador de la República de El Salvador, Eduardo José Cardoza Mata, en reconocimiento a sus aportes.

En todos los casos, la resolución estableció la aprobación del acta correspondiente del Consejo de la Orden, la extensión del diploma según los artículos de la reglamentación vigente y la notificación a la Dirección Nacional del Registro Oficial.
En paralelo, a través de la resolución 40/2026 se resolvió entregar la “Orden del Libertador San Martín”, también en el grado de “Gran Cruz”, a la ex embajadora de la República de Costa Rica, Ginnette Campos Rojas.

Las normativas fueron firmadas por el titular del Ministerio, Pablo Quirno Magrane, y responden al proceso formal previsto para la entrega de distinciones diplomáticas a representantes extranjeros que finalizan sus funciones en el país.

Uno de los últimos reconocimientos otorgados bajo la Orden de Mayo al mérito fue a Andrea Boccelli. Fue distinguido en Casa Rosada a fines del año pasado con el máximo reconocimiento que otorga la Argentina a figuras internacionales de la cultura. El acto, encabezado por el presidente Javier Milei, se realizó en el Salón Blanco y contó con la presencia de funcionarios y miembros del gabinete nacional. Tras recibir la medalla, el tenor italiano compartió un mensaje en sus redes donde expresó su gratitud y la emoción por el lazo que une a Italia y Argentina.
El artista describió este reconocimiento como un momento que llevará “en el corazón”, aludiendo a la importancia de recibir esta distinción de manos del mandatario argentino. Bocelli evocó sus orígenes, el recorrido que lo llevó de la campiña toscana a los escenarios internacionales y la sorpresa de ver hasta dónde lo condujo la música. En su reflexión, señaló que la ceremonia significó mucho más que un simple reconocimiento institucional, y que la sintió como parte de un destino guiado por la música y la fe.
A lo largo de su mensaje, resaltó la conexión con el público argentino, señalando que siente una comprensión mutua y una sensibilidad compartida, como si ambos países se comunicaran en un mismo idioma emocional. El artista remarcó que al cantar en Argentina percibió una afinidad profunda, reflejada en la historia y en la nostalgia que une a ambas culturas. Equiparó este vínculo a un dueto en el que Italia y Argentina se encuentran y “dan forma a la belleza que nos atraviesa”.
Durante la ceremonia, Bocelli agradeció al presidente, a la Nación, a los argentinos y a la comunidad italiana por el recibimiento y el cariño brindado durante su visita. Manifestó su deseo de regresar al país para devolver parte del afecto recibido y continuar compartiendo su arte. Además, subrayó la presencia de funcionarios nacionales y el ambiente de respeto que marcó el evento.






