
El periodista británico Piers Morgan abrió un intercambio en redes sociales que derivó en respuestas de Eric Trump, hijo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del ministro de Economía argentino, Luis Caputo, en medio de especulaciones sobre un posible cambio de postura de Washington en el conflicto por las Islas Malvinas.
“Si el presidente Trump quiere arrebatarle las Islas Malvinas a Gran Bretaña, entonces nosotros debemos reclamar los Estados Unidos. Manera perfecta de celebrar el 250 aniversario de la Independencia Americana”, escribió Morgan en su cuenta.
La respuesta de Eric Trump no tardó en llegar. “Piers, te quiero pero la última vez no te salió muy bien… empieza por recuperar Londres y restablecer la libertad de expresión. Solo una sugerencia…”, publicó.
El mensaje incluyó una referencia indirecta al alcalde de Londres, Sadiq Khan, cuestionado por sectores conservadores británicos, en línea con el posicionamiento político del entorno de Trump.
En ese mismo hilo se sumó Caputo, quien citó el comentario del periodista y agregó: “Tener en cuenta que este comentario viene de la única persona en el mundo que cree que Cristiano Ronaldo es mejor que Messi. Say no more”.
El ministro aludió a las opiniones públicas de Morgan sobre el fútbol, en especial durante el Mundial de Qatar 2022. El conductor británico destacó en reiteradas ocasiones el rendimiento de Cristiano Ronaldo y cuestionó decisiones arbitrales que, según sostuvo, beneficiaron a Lionel Messi. En distintos rankings elaborados por él mismo, ubicó al delantero portugués por encima del capitán argentino.
La secuencia de publicaciones ocurrió mientras circulaban versiones periodísticas sobre un eventual giro en la política exterior estadounidense respecto del reclamo argentino por las islas, en el contexto de la relación bilateral con la gestión de Javier Milei. No hubo pronunciamientos oficiales de la Casa Blanca que confirmaran esa posibilidad.
En paralelo, autoridades británicas reiteraron su postura histórica al considerar que la cuestión de soberanía ya está “resuelta” y sostuvieron el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. Esa posición recibió el rechazo de la diplomacia argentina.
Las versiones sobre un posible cambio en el apoyo de Estados Unidos se apoyaron en la filtración de un correo electrónico del Pentágono, difundido por la agencia Reuters. En ese documento se mencionó que, ante la negativa del Reino Unido a acompañar a Estados Unidos en la guerra en Irán, la administración norteamericana evaluaba revisar su respaldo diplomático a reclamos europeos sobre “posesiones imperiales”, con mención específica a las Islas Malvinas.

En ese sentido, el canciller argentino, Pablo Quirno, reafirmaron este jueves la histórica posición del país respecto de sus derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
En su comunicado, Quirno recordó que la ocupación británica de 1833 constituyó “un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste”. El canciller subrayó que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la existencia de una disputa de soberanía y, mediante la Resolución 2065 (XX), instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de negociaciones bilaterales.
Quirno remarcó que ese llamado de la ONU fue reiterado por organismos multilaterales y regionales como el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la OEA, el Mercosur, la CELAC, el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 y China. El mensaje reiteró así la posición argentina de que la comunidad internacional respalda la necesidad de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
El canciller rechazó expresamente la argumentación británica basada en el principio de libre determinación de los pueblos, señalando que “los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un ‘pueblo’ por las Naciones Unidas”. Desde la perspectiva argentina, “no resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte”, por lo que carece de validez el referéndum celebrado en las islas en 2013.






