A horas del partido de este martes en La Bombonera, Cruzeiro tomó una decisión que no pasó inadvertida: el conjunto brasileño eligió el predio de River Plate en Ezeiza para su última práctica en suelo argentino. La delegación del club de Belo Horizonte llegó a Buenos Aires el domingo por la noche y, en lugar de entrenarse en algún club de la capital, como suele ocurrir con los elencos visitantes, se trasladó desde Puerto Madero hasta el River Camp para preparar el cruce copero.
La elección del predio millonario contrasta con la costumbre habitual de los equipos visitantes extranjeros, que suelen optar por instalaciones en la Ciudad de Buenos Aires o sus alrededores más cercanos. Esta novedad adquiere un peso simbólico particular dado que River Plate es el clásico rival de Boca Juniors.
El equipo brasileño llega al encuentro con un calendario exigente a cuestas. Antes de viajar a la Argentina, Cruzeiro disputó dos partidos en menos de una semana: el martes ante Goias y el sábado frente a Palmeiras. Fue tras ese último compromiso que varios jugadores se refirieron al duelo de Copa.
El arquero Otávio fue el primero en tomar la palabra. “Hablando de la seguidilla, tenemos otro gran partido para jugar el martes. El tiempo que tengamos será para recuperarnos, descansar y prepararnos nuevamente. Necesitamos la victoria”, declaró el guardameta.

El mediocampista Christian apuntó en la misma dirección y destacó las ambiciones del plantel: “Tenemos que hacer un gran partido en Buenos Aires. Como dice el entrenador, siempre tenemos que pensar en la victoria. Vamos en busca de la victoria. Creo que tenemos un gran plantel, un gran equipo».
El defensor Fagner, por su parte, anticipó el tipo de partido que espera en el estadio xeneize. “Lo principal, en un partido de Libertadores, es entender lo que el juego pide desde el inicio. Muchas veces, un partido de Copa es mucho más luchado que jugado, pero nosotros tenemos que ir a jugar al fútbol”, señaló el lateral. “Hay que intentar hacer nuestro juego para salir de allá con nuestro objetivo”, completó.
Para el partido ante Boca, el técnico del conjunto visitante contemplaría la siguiente formación: Otávio; Fagner, Fabricio Bruno, Jonathan Jesus, Kaiki Bruno; Lucas Romero, Silva o Wenderson, Christian; Gerson, Matheus Pereira, Kaio Jorge.
Boca Juniors enfrentará a Cruzeiro desde las 21:30 en La Bombonera (con arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela) con la obligación de ganar para no depender de otros resultados en el Grupo D de la Copa Libertadores, una exigencia que llega en el peor momento del ciclo del entrenador Claudio Úbeda: el equipo acumula tres derrotas consecutivas, dos bajas sensibles y un funcionamiento colectivo que generó dudas en el propio entorno del club.
La última vez que el Xeneize pisó un campo de juego fue el 9 de mayo, cuando cayó 2-3 ante Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura argentino. Ese partido dejó una imagen preocupante: errores propios, dos penales concedidos en la prórroga y la eliminación del torneo local. Antes, en la misma Copa Libertadores, Boca había perdido como visitante ante Cruzeiro y ante Barcelona de Ecuador, ambas por la mínima diferencia y en ambas ocasiones con un jugador menos durante largos tramos.
Con seis puntos en la tabla, el equipo de Úbeda sabe que un triunfo ante el conjunto de Belo Horizonte lo pondría en condiciones de pelear de igual a igual por uno de los dos cupos a octavos de final. Universidad Católica y Cruzeiro lideran el grupo con siete unidades, mientras que Barcelona de Ecuador suma tres.
Para el duelo de este martes, Úbeda no podrá contar con dos piezas habituales de su esquema. El delantero paraguayo Adam Bareiro continúa con su proceso de recuperación de una lesión, mientras que el volante Santiago Ascacíbar cumple una fecha de suspensión tras su expulsión en la última jornada de la Libertadores. Dos ausencias que reducen las variantes ofensivas y la dinámica en el mediocampo.
Pese al contexto adverso, el técnico tendrá a disposición a varios jugadores que atraviesan un buen nivel individual. El capitán Leandro Paredes es el eje y referente del equipo. A su alrededor, Lautaro Di Lollo y los mediocampistas Milton Delgado y Tomás Aranda —los cuatro integrantes de la prelista de 55 jugadores de la selección argentina para el Mundial 2026— son los llamados a asumir un mayor protagonismo.
El probable equipo de Boca para enfrentar a Cruzeiro sería: Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Ángel Romero.






