La campaña de un argentino que convirtió a Tim Payne, el futbolista “menos conocido”, en una de las figuras del Mundial

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Un futbolista neozelandés con menos de cinco mil seguidores se transformó en una celebridad global tras una campaña en redes sociales que lo llevó a superar los 2,5 millones de seguidores. El caso de Tim Payne, defensor de la selección de Nueva Zelanda, ilustra el impacto actual de las plataformas digitales y la fuerza de la comunidad futbolera internacional.

La historia comienza días antes del inicio de la Copa del Mundo 2026, cuando el influencer argentino Valen Scarsini propuso un desafío singular: elegir al futbolista “menos conocido” del torneo y convertirlo en una figura central, independientemente del resultado deportivo. Scarsini, conocido como “Elscarso” en las redes sociales, invitó a sus seguidores a buscar al jugador más anónimo entre las 48 selecciones clasificadas. Tras su análisis, señaló a Tim Payne, quien entonces acumulaba apenas 4.715 seguidores en Instagram.

El llamado no tardó en viralizarse. Miles de usuarios, primero en Argentina y luego en otros países, empezaron a seguir a Payne, comentar sus publicaciones y compartir contenidos que lo tenían como protagonista. En cuestión de horas, el defensor neozelandés superó los 600.000 seguidores, cantidad que ya representaba un salto descomunal respecto de su situación inicial. La tendencia continuó durante los días siguientes: el viernes siguiente, la cifra escaló a 1,5 millones y continuó en aumento, hasta alcanzar los 2,5 millones de seguidores.

La campaña surgió en un contexto de entusiasmo previo al Mundial, cuando Scarsini planteó: “¿Qué pasaría si hubiera un jugador que nos una a todos, un futbolista que todos banquemos sin importar nuestra nacionalidad?”. El influencer contaba con casi 700.000 seguidores en TikTok y unos 460.000 en Instagram (ahora ascendió a 700 mil), y su propuesta rápidamente prendió en una audiencia acostumbrada a sumarse a desafíos colectivos.

Tim Payne es un futbolista nacido el 10 de enero de 1994 en Auckland, Nueva Zelanda. Su carrera profesional abarca 16 años, desde su debut en las juveniles de Auckland City en 2010 hasta su presente en el Wellington Phoenix, equipo de la primera división local. Además, tuvo pasos por el fútbol inglés con el Blackburn Rovers y por la MLS Next Pro de Estados Unidos. En la actualidad, Payne ostenta un contrato con Wellington Phoenix hasta 2028 y un valor de mercado estimado en 350.000 euros, según el sitio especializado Transfermarket.

A nivel internacional, el defensor suma más de cincuenta partidos con la selección de Nueva Zelanda y fue elegido como uno de los nueve defensores para la lista de 26 convocados al Mundial por el entrenador Darren Bazeley. La selección neozelandesa regresó a una Copa del Mundo después de quince años y comparte el Grupo G junto a Irán, Egipto y Bélgica. Nueva Zelanda nunca ganó un partido en una cita mundialista, por lo que el desafío deportivo también representa un objetivo mayúsculo para el plantel.

Tim Payne ahora cuenta con 2.5 millones de seguidores en Instagram (Photo by DAVID ROWLAND / AFP)

El fenómeno de la viralización incluyó mensajes directos entre Scarsini y Payne. El futbolista agradeció públicamente la iniciativa y el afecto recibido: “Me estaba preguntando por qué mis redes sociales estaban estallando y encontré tu posteo. Agradezco el amor. Gracias, hermano”. Payne también publicó un video grabado durante la concentración del seleccionado en Florida, donde agradeció en español e inglés el apoyo mundial recibido y destacó su orgullo por representar a su país.

La propuesta de Scarsini incluyó una consigna lúdica: llenar el álbum de figuritas del Mundial con la lámina de Payne y crear videos que alimenten “la leyenda” del defensor. El influencer celebró el éxito de la campaña, que superó ampliamente sus expectativas, y deslizó que planea viajar para conocer personalmente al futbolista convertido en fenómeno global.

El caso de Tim Payne se suma a otros ejemplos recientes de clubes o atletas que vieron crecer su base de seguidores a raíz de iniciativas virales desde América Latina. El año anterior, el club suizo de segunda división FC Balzers multiplicó su comunidad digital tras una campaña similar.

Además de su carrera en el fútbol, Payne es aficionado al golf y suele compartir contenido exclusivamente deportivo en sus perfiles. Una publicación de 2024 reveló que mantiene una relación con la fotógrafa Michelle Peters.

A medida que avanza el Mundial, la atención sobre el defensor neozelandés se mantiene. Más allá del rendimiento deportivo de Nueva Zelanda, la historia de Tim Payne refleja cómo una simple consigna digital puede modificar la visibilidad de un deportista y crear relatos compartidos a escala global.

Tim Payne, que hace días era virtualmente desconocido en el universo del fútbol internacional, hoy cuenta con más de 2,5 millones de seguidores y una hinchada virtual dispuesta a acompañarlo dentro y fuera de la cancha.

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