El duelo por los 16vos de final de la Copa Argentina determinó la eliminación de Lanús a manos de Instituto de Córdoba, en un encuentro cargado de roces, expulsiones y un desenlace que encendió la polémica. El conjunto cordobés logró imponerse 2-1 en el cierre y avanzar de fase, mientras el equipo de Mauricio Pellegrino sumó una nueva frustración en el plano local e internacional.
La tensión fue creciendo a lo largo del partido, con múltiples disputas en cada sector del campo de juego. Sin embargo, el momento más controvertido llegó en el minuto final, cuando Gustavo Abregú y Lucas Besozzi protagonizaron una escena que derivó en la expulsión del delantero de Lanús. Todo comenzó con un forcejeo: el mediocampista de Instituto sujetó al jugador del Granate, impidiéndole incorporarse tras una caída. El extremo de 23 años respondió con una fuerte patada a la pierna por la espalda, acción que el árbitro sancionó inmediatamente con la tarjeta roja.
La reacción en redes sociales y en la transmisión televisiva no se hizo esperar. El relator calificó la agresión como “una patada voladora criminal”. “Es una locura lo que hizo, es una patada de potrero que después terminan todos contra todos”, continuaron en la transmisión oficial. Esta descripción fue replicada por usuarios en redes sociales: algunos pidieron sanciones ejemplares, reclamando un “mínimo cinco fechas afuera” para el jugador de Lanús, mientras otros señalaron que la reacción “fue terrible” y fue “producto de la impotencia”. Tras la acción, Abregú permaneció tendido en el césped con visibles gestos de dolor por el golpe recibido.
Este incidente coronó un encuentro que ya había visto a varios protagonistas abandonar el campo antes de tiempo. El primer episodio de expulsiones se produjo a los 53 minutos, cuando Lanús tenía un tiro de esquina a favor. En ese instante, Ronaldo Dejesús y Fernando Alarcón iniciaron un cruce en el área. El árbitro resolvió mostrar la segunda tarjeta amarilla al capitán de la Gloria, decretando su salida del juego. En la misma acción, Carlos Izquierdoz, capitán de Lanús, también recibió la segunda amonestación y ambos equipos quedaron con diez jugadores para el resto del encuentro. Sobre el final, Hernán De La Fuente sumó otra baja para la formación dirigida por Diego Flores, completando así una definición repleta de sanciones disciplinarias.
A los 74 minutos, una confusa secuencia en el área de Instituto le permitieron a Lucas Besozzi anotar con el arco vacío y darle vida al Granate. El extremo, que había ingresado en el inicio del complemento, fue protagonista tanto del empate como de la jugada polémica que desembocó en su expulsión. Por el lado del conjunto cordobés celebraron sobre el final el tanto convertido por Jeremías Lázaro que aseguró el pase a octavos de final y evitó la definición desde los doce pasos, de esa manera enfrentará a Platense en la próxima ronda.
Mientras tanto, la derrota de Lanús dejó un clima de preocupación. El Granate, que recientemente fue eliminado de la Copa Libertadores, deberá disputar los ‘play-offs’ de la Copa Sudamericana ante Cienciano para aspirar a un lugar en los octavos de final. La expulsión de su entrenador, Mauricio Pellegrino, sumó otra nota negativa en un duelo que llamó la atención por la cantidad de expulsiones y la intensidad de las disputas.






