La jornada en la pista Philippe Chatrier dejó uno de los episodios más inesperados del Roland Garros 2026: la tetracampeona Iga Swiatek quedó eliminada en octavos de final tras caer ante Marta Kostyuk por 7-5 y 6-1. En una fecha significativa por coincidir con el cumpleaños número 25 de la polaca, el desenlace deportivo pasó a un segundo plano frente al gesto de la ucraniana, quien sorprendió a todos al ponerse a bailar en pleno partido.
Ese instante marcó un quiebre en el ritmo habitual del Grand Slam parisino. Con el marcador a su favor y una actitud despreocupada, Kostyuk realizó un breve baile, acompañada solo por su propia imaginación, mientras la mirada de la multitud y las cámaras se centraban en ella. El gesto generó una ola de reacciones en redes sociales, donde algunos vieron una falta de respeto y otros celebraron la espontaneidad.
El episodio se inscribió en una secuencia de situaciones singulares que protagonizó la tenista ucraniana durante el torneo. Hace menos de una semana, Kostyuk se mostró visiblemente emocionada al referirse al impacto personal de la guerra en su país. Tras su victoria en la primera ronda frente a la española Oksana Selekhmeteva, la deportista compartió: “Creo que fue uno de los partidos más difíciles de mi carrera. Esta mañana, a 100 metros de la casa de mis padres, un misil destruyó el edificio”, un testimonio que conmovió tanto a la prensa como al público.
Kostyuk continuó su relato con una declaración que resonó entre los aficionados: “Estuve llorando antes de saltar a pista, no quiero hablar de mí hoy, todos mis pensamientos y mi corazón están con el pueblo ucraniano”. La contraposición entre la vulnerabilidad mostrada tras ese partido y la alegría del baile en el duelo ante Swiatek alimentó la discusión pública. Los comentarios en redes sociales oscilaron entre el reproche: “no pierde la oportunidad para faltarle el respeto a su rival y a su público”, “baila en la cancha y llora frente a la prensa” y los mensajes de apoyo que valoraban su actitud resiliente.
La derrota de Swiatek no solo significó su eliminación más temprana en París desde su debut en 2019, sino que evidenció una merma en su fortaleza mental. En el segundo set, la tenista polaca perdió la consistencia y no logró recuperar el control tras ceder un primer parcial reñido. “Claramente perdí el control del partido y no encontré la manera de volver, porque me sentía cada vez peor. Así que eso no es positivo y es diferente a perder contra Elina en Roma o contra Andreeva en Stuttgart. No es bueno, sé que perdí porque estaba tensa y mi cuerpo no podía hacer correctamente lo que debía hacer, pero tampoco es la primera vez, así que necesito trabajar eso”, reconoció tras el encuentro.
La polaca profundizó en su análisis y expresó: “Sinceramente, para mí la derrota más dura es cuando tienes el partido en tus manos, tomas decisiones tontas, lo dejas escapar y tu rival vuelve. También es malo cuando tu tenis es simplemente terrible y sabes que fuiste peor que la jugadora contra la que estabas jugando”. Swiatek asumió la autocrítica y se mostró dispuesta a trabajar sus debilidades: “Siento que hoy perdí porque Marta aprovechó la oportunidad y yo estaba muy tensa. Creo que al menos puedo trabajar en eso y hay una razón, quizá una solución. Tal vez no tome una semana o un mes, quizá tome una temporada entera o algo así, pero necesito creer que puedo superarlo y no desmoronarme tan rápido”.
En la pista, Kostyuk también sumó polémica al elegir un saque a ras del suelo tras dos errores consecutivos, sorprendiendo a Swiatek. La eliminación de la deportista polaca se produjo un día después de la derrota de la estadounidense Coco Gauff, defensora del título, en tercera ronda. Este escenario reforzó la posición de la bielorrusa Aryna Sabalenka como máxima candidata a quedarse con el trofeo, al ser la número 1 del mundo y finalista de la edición anterior. Tras su triunfo, Kostyuk enfrentará a su compatriota Elina Svitolina en cuartos de final.






