El tenis argentino tuvo un día de acción y resultados positivos en el inicio de la última estación del año sobre polvo de ladrillo. La gran novedad ocurrió en el ATP 250 de Kitzbühel, donde Marco Trungelliti protagonizó una de las sorpresas de la jornada al eliminar con contundencia a Juan Manuel Cerúndolo, octavo preclasificado del certamen.
Más tarde, Sebastián Báez también avanzó de ronda en Austria, mientras que Román Burruchaga celebró una valiosa victoria ante el experimentado Stan Wawrinka en el ATP 250 de Estoril.
Trungelliti volvió a demostrar que, a sus 36 años, vive el mejor año de su carrera profesional. El santiagueño, ubicado en el puesto 95 del ranking ATP, derrotó a Cerúndolo (50°) por un categórico 6-2 y 6-1 en apenas una hora y 14 minutos de juego.
El resultado sorprendió por la diferencia en el marcador y por el momento que atravesaba el menor de los hermanos Cerúndolo, que en los últimos meses obtuvo muy buenos resultados en la gira sobre arcilla -entre ellos, su memorable triunfo ante Jannik Sinner, número 1 del mundo, en Roland Garros– y venía de alcanzar las semifinales en el ATP 250 de Gstaad, donde cayó ajustadamente ante el belga Raphael Collignon.
Trungelliti dominó el encuentro desde el comienzo, aprovechó las dudas de su rival y nunca le permitió entrar en partido. Con una actuación sólida desde el fondo de la cancha y una gran efectividad con su servicio, selló una de las victorias más resonantes de su temporada.
El premio para el santiagueño será un cruce en los octavos de final ante el alemán Yannick Hanfmann (52°), quien había eliminado previamente al austríaco Lukas Neumayer (172°), invitado por la organización.
La victoria adquiere aún más relevancia si se tiene en cuenta el recorrido reciente de Trungelliti. Tras no poder superar la primera ronda en Eastbourne y Wimbledon durante la gira sobre césped, y después de una discreta actuación en Umag, el argentino enderezó el rumbo sobre su superficie favorita.
Sebastián Báez (56°) también comenzó con el pie derecho su participación en Kitzbühel: derrotó al serbio Miomir Kecmanovic (58°) por 6-3, 3-6 y 6-4 en una hora y 50 minutos de juego para avanzar a los octavos de final.
Báez, que este año no pudo repetir los resultados sobre canchas lentas a los que se había acostumbrado en temporadas anteriores, debió trabajar para superar a un rival siempre incómodo y que lo había derrotado en tres enfrentamientos anteriores: Eastbourne 2024, Masters 1000 de París 2024 y Roland Garros 2025.
Tras quedarse con el primer set, Báez cedió terreno en el segundo parcial, pero recuperó el control en el decisivo para asegurar la clasificación. Su próximo desafío será ante el francés Arthur Rinderknech (27°), tercer preclasificado del torneo y quien ingresará directamente en los octavos de final.
El ATP 250 de Kitzbühel tendrá además una fuerte presencia argentina en la jornada del miércoles. Mariano Navone, Facundo Díaz Acosta y Tomás Martín Etcheverry buscarán avanzar a los cuartos de final y sumarse a la buena cosecha nacional en Austria.
Román Burruchaga tachó a la leyenda Stan Wawrinka en Estoril
Otra de las alegrías argentinas en el día llegó desde Portugal. En el ATP 250 de Estoril, Román Burruchaga consiguió un buen triunfo ante el suizo Stan Wawrinka, de 41 años y campeón de tres torneos de Grand Slam.
El argentino, número 60 de la clasificación de varones, se impuso por 6-4, 4-6 y 6-3 en un partido intenso y cambiante, en el que logró sostener su nivel en los momentos decisivos para quedarse con el triunfo.
Aunque Wawrinka ya no ocupa los puestos de privilegio que supo alcanzar durante su carrera -actualmente figura en el puesto 118 del ranking ATP-, continúa siendo uno de los nombres más respetados del circuito y un rival de enorme experiencia.
Burruchaga, uno de los jugadores argentinos que atraviesa la mejor temporada de su carrera, se enfrentará en los octavos de final al portugués Nuno Borges, 48° del mundo y principal esperanza local en el certamen.






