
Tras la lesión ligamentaria que lo dejó nueve meses fuera de las canchas, Mauro Icardi vive un renacer en el Galatasaray a los 32 años. Este sábado buscará su sexto título en el club, cuando se mida ante el Fenerbahce en la final de la Supercopa de Turquía.
El punta ex Inter y PSG acumula 71 tantos en 111 partidos oficiales, de los cuales 60 corresponden a la liga nacional en 81 encuentros. Y quedó a apenas una conquista de transformarse en el máximo anotador extranjero de la historia del club de Estambul, honor que aún retiene el rumano Gheorghe Hagi, apodado “el Maradona de los Cárpatos”. Además, es el top scorer del conjunto en la temporada, con diez goles en 17 partidos.
En ese contexto, un legendario goleador le dedicó un elogio grandilocuente. Mario Jardel, dos veces Bota de Oro como máximo anotador europeo en la temporada, y de un estilo de juego similar al del argentino, se deshizo en elogios hacia el capitán. Durante su visita a Estambul para la Golazo Cup, los periodistas le preguntaron al brasileño cuál es la leyenda de la Superliga turca que más lo impresionó.
Su contrato vence en junio y, tratándose de un ídolo de la institución, su continuidad se convirtió en prioridad para los fanáticos. “Icardi”, respondió sin dudar. Tras expresar su admiración, enfatizó: “Ha llevado la calidad de la liga a otro nivel”.
La situación de Icardi se ha convertido en una cuestión de estado en Galatasaray. Es que su contrato vence el 30 de junio y, luego de semanas de especulaciones, el club le hizo una oferta de renovación, que implicaría una reducción del salario anual, pasando de 10 millones a 4.5 millones de euros por temporada. El planteo refleja no sólo un ajuste en la política salarial del equipo de Estambul, sino también el interés de la dirigencia por retener a su referente.
En el medio, el nombre del rosarino fue vinculado a diversas instituciones de Europa y Asia. Según informes locales, recibió intereses tanto de Roma como de clubes españoles como Oviedo y Elche, además de propuestas de Qatar y Arabia Saudita que igualaban el monto del contrato vigente, pero que el jugador descartó.
Mientras, el atacante y pareja de la actriz María Eugenia Suárez está a un paso de agigantar su figura entre los fanáticos, si cosecha una nueva vuelta olímpica. Los elogios de “Súper Mario” Jardel apuntalan sus logros. El ex ariete, de 52 años, estuvo un año en el Galatasaray, en el que firmó 22 goles en 24 encuentros. Y logró un título.
El brasileño brilló en Sporting de Lisboa y Porto, y ostenta un breve paso por el fútbol argentino: actuó con la camiseta de Newell’s en 2004, aunque solo llegó a disputar tres duelos oficiales.
Su carrera pudo incluso ser más productiva, pero su adicción al alcohol y la cocaína, y los episodios de depresión, minaron su rendimiento. “Es matar un león todos los días, sin duda. Para todo adicto es una lucha diaria. Hice algunos tratamientos, me recuperé y estoy firme y fuerte para que los caminos se abran aún más. No me da vergüenza hablar, las personas que me conocen saben cómo soy: bueno, que solo me hacía daño a mí mismo. Las tentaciones vendrán, pero cuanto más cerca estás de Dios, más te escucha y te protege”, contó en septiembre sobre su lucha.







