
La salida de juveniles argentinos hacia Europa por medio de la patria potestad volvió a situarse en el centro de la escena con el caso de Luca Scarlato. A sus 16 años, el futbolista surgido de las divisiones inferiores de River Plate decidió no firmar su primer contrato profesional y optó por emigrar, una decisión que generó preocupación en la dirigencia del club de Núñez y reactivó el debate sobre la protección de los talentos formados en el país.
La situación de Scarlato tomó fuerza hacia finales de 2025, cuando el jugador, considerado una de las mayores promesas de las divisiones inferiores, optó por no rubricar su primer vínculo profesional. Esto le permitió salir al extranjero amparado en la legislación de la patria potestad, recurso cada vez más habitual entre jóvenes talentos locales con ciudadanía europea. El entorno del futbolista y su representante influyeron en una decisión que dejó a River Plate ante la posibilidad de perder a uno de sus principales proyectos formativos sin recibir compensación económica.
El club de Núñez, lejos de aceptar pasivamente la situación, inició contactos y advirtió a equipos interesados sobre su intención de acudir a instancias judiciales en la FIFA si avanzaban en la incorporación de Scarlato sin negociar previamente. Esta advertencia provocó que algunos clubes desistieran de sus intenciones.
En paralelo, según le confiaron a Infobae, Parma, institución de la Serie A, avanzó en las gestiones con una propuesta concreta a River Plate. La oferta incluiría la posibilidad de que el club argentino retenga un porcentaje de los derechos económicos de una futura transferencia, replicando esquemas ya utilizados en las salidas de futbolistas como Joaquín Panichelli y Giuliano Simeone. Según fuentes cercanas a la negociación, la primera propuesta fue rechazada por considerarse insuficiente, y una segunda oferta tampoco logró satisfacer las expectativas del club argentino. A pesar de los rechazos, la dirigencia de Parma mantiene su interés y las tratativas permanecen abiertas. Si el acuerdo queda sellado, desde Núñez emitirán un comunicado confirmando la noticia.
Las particularidades del caso se agravan por la condición de Scarlato como poseedor de pasaporte comunitario alemán, lo que le permite debutar profesionalmente en el fútbol europeo sin necesidad de esperar a cumplir 18 años. Esto facilita su inserción inmediata en el viejo continente en caso de concretarse el acuerdo.

En el trasfondo de esta disputa, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) publicó en su Boletín Oficial una medida para desincentivar la “fuga” de juveniles a través de la patria potestad. El comunicado establece que “en atención a diversos casos sucedidos últimamente en que los jugadores menores de edad tramitan sus transferencias sin el acuerdo del Club por el cual se encuentran inscriptos, ya sea mediante un conflicto o por la aplicación de la patria potestad o por contar con pasaporte de la comunidad europea, y luego de debatir varios aspectos de estas situaciones, en apoyo a la defensa de los intereses de los Clubes, se dispuso por unanimidad de los presentes su no convocatoria para integrar los planteles de las distintas Selecciones”. De este modo, quienes opten por esta vía no podrán ser citados a los combinados juveniles de Argentina, medida que busca preservar el patrimonio deportivo de los equipos locales.
La postura de River Plate en el caso de Scarlato se inscribe en un contexto donde los clubes sudamericanos buscan blindar sus activos ante el acecho de instituciones europeas, que aprovechan los resquicios legales para incorporar talentos a bajo costo. El antecedente de jugadores jóvenes que emigran sin dejar rédito económico relevante se convirtió en motivo de preocupación para las entidades formadoras, que reclaman mayor protección y reconocimiento por el trabajo realizado en las divisiones inferiores.

La dirigencia de River Plate sostuvo que el accionar del representante de Scarlato forma parte de un patrón que afecta el proceso formativo de los clubes sudamericanos. El club consideró que la intervención del agente impidió la firma del primer contrato profesional del juvenil, lo que habilitó su salida sin compensación. El presidente Stefano Di Carlo encabezó la presentación de una denuncia formal ante la FIFA contra Martín Ariel Guastadisegno, representante del joven, exigiendo la revocación de su licencia como agente y apuntando a la apertura de un proceso disciplinario.
La denuncia presentada ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA sostiene que Guastadisegno promovió ofertas a la familia de Scarlato y evitó sistemáticamente el diálogo con la dirigencia de River Plate, incluso dejando sin respuesta propuestas formales del club. Según consta en la documentación enviada, el agente ya habría utilizado métodos similares en la transferencia de otros juveniles, como Matías Soulé desde Vélez Sarsfield.







