El partido entre Orlando Magic y Philadelphia 76ers, disputado en el Kia Center de Orlando, tuvo un momento inesperado cuando Bill Kennedy, uno de los árbitros más experimentados de la NBA, debió abandonar el encuentro en silla de ruedas tras sufrir una lesión en la pierna derecha durante el primer cuarto. Esta situación alteró temporalmente el desarrollo del juego, que finalmente terminó con victoria visitante.
La acción ocurrió a falta de dos minutos y 38 segundos para terminar el primer cuarto. Kennedy, de 59 años, corría por la cancha durante un contraataque de los 76ers cuando comenzó a cojear sin motivo aparente. Luego de pedir un tiempo muerto, cayó de rodillas y fue asistido de inmediato por el personal médico, entrenadores y su compañero árbitro, James Williams. El árbitro fue retirado del campo en silla de ruedas, con una toalla cubriéndole la cabeza, en lo que evidenció un dolor considerable. Más tarde, fue descartado para el resto del juego debido a la gravedad de la dolencia.
El partido continuó bajo la dirección de solo dos árbitros, Williams y Michael Smith, quienes debieron cubrir el resto de las acciones tras la salida de su colega. La lesión de Kennedy generó preocupación entre los jugadores y entrenadores, ya que es una figura reconocida por su extensa trayectoria y su estilo particular para comunicar decisiones en la cancha.
Bill Kennedy suma 26 temporadas en la liga y ha dirigido 139 encuentros de playoffs, incluyendo seis series de las Finales de la NBA. Su reputación está vinculada a la claridad con la que interactúa con jugadores y entrenadores. Además, es conocido por su manera singular de anunciar los resultados de las impugnaciones de los entrenadores, donde introduce pausas para marcar el dramatismo de cada fallo. A comienzos de este mes, Joe Mazzulla, entrenador de los Boston Celtics, llegó a comentar que impugnó una decisión en un partido solo para escuchar la forma en la que Kennedy comunicaría la resolución.
En lo que respecta al encuentro, los Philadelphia 76ers se impusieron por 103-91 ante los Magic, consolidando su posición en la quinta plaza de la Conferencia Este y sumando su segunda victoria consecutiva. Tyrese Maxey fue el máximo anotador con 29 puntos y seis aciertos en tiros libres, mientras que Joel Embiid aportó 22 puntos y nueve rebotes. Paul George también tuvo un desempeño destacado con 18 puntos y nueve rebotes.
A pesar de un bajo porcentaje de acierto en tiros de campo, donde los Sixers encestaron el 41% de sus lanzamientos y solo lograron cuatro triples en 28 intentos, la defensa resultó determinante. En el cuarto periodo, limitaron a Orlando a solo 12 puntos, lo que resultó clave para asegurar la victoria. Dominick Barlow sumó 11 puntos y nueve rebotes, contribuyendo en una noche de mucha intensidad bajo el aro.
Por el lado de los Magic, Desmond Bane anotó 23 puntos y Anthony Black agregó 21. Paolo Banchero registró 14 puntos y 11 rebotes, mientras que Wendell Carter Jr. finalizó con 13 puntos y ocho rebotes. El conjunto local alternó victorias y derrotas en sus últimos trece partidos, mostrando dificultades desde la línea de tres puntos, con cuatro aciertos en 29 intentos.
El desarrollo del partido mostró momentos de paridad, sobre todo en la primera mitad, que terminó con ventaja mínima para Orlando por 54-53 tras un tiro de Black con menos de un segundo en el reloj. En el tercer cuarto, Maxey tomó el protagonismo y anotó 14 puntos, impulsando a los 76ers con una racha que permitió abrir diferencias en el marcador. En el último cuarto, George aportó ocho de los primeros once puntos de su equipo, consolidando la ventaja visitante hasta el cierre.
Por el momento la liga no comunicó detalles adicionales sobre el estado de salud de Kennedy ni sobre los plazos estimados para su recuperación.







