En los primeros momentos de la pretemporada en San Martín de los Andes, el cuerpo técnico de River ha intensificado el trabajo físico y mental para dar forma a un ciclo renovado tras un año marcado por frustraciones deportivas. Consciente de que la reconstrucción del plantel es ineludible y que necesita una transformación en todos los aspectos, Marcelo Gallardo estableció una rutina de doble turno diario de alta exigencia como pilar de su estrategia. En ese marco, el entrenador enfatizó la importancia de esta etapa y afirmó: “La suerte es amiga de la acción”, una cita tomada de la canción “Casi que me pierdo” del grupo argentino Los Cafres.
En un video difundido por la cuenta oficial del club, se pudieron observar las imágenes del conjunto de Núñez trabajando en el Sur argentino. Allí, el Muñeco dejó el mensaje mencionado hacia sus dirigidos.
Este ciclo, que se extenderá hasta el 10 de enero y servirá de preparación tanto para el Torneo Apertura 2026 como para la Copa Sudamericana, marca un nuevo punto de partida para el equipo tras un 2025 insatisfactorio y anticipa cambios estructurales, incorporaciones y despedidas que delinean el futuro inmediato del club. El Millonario ya trabaja con la presencia de dos refuerzos, juveniles promovidos y figuras de peso.
El itinerario contempla que, tras culminar la concentración en la Patagonia, la delegación se traslade directamente a Uruguay para disputar dos amistosos internacionales antes del regreso a Buenos Aires. Después del 10 de enero, el plantel se instalará en Solanas, en la zona de Punta del Este, y enfrentará a Millonarios de Colombia el 11 de enero en el Campus de Maldonado, seguido por un compromiso ante Peñarol el 17 de enero en el mismo escenario.
Entre las caras nuevas, sobresalen Fausto Vera y Aníbal Moreno, incorporados en diciembre y ya integrados a los trabajos colectivos. Ambos llegan para reforzar una zona central donde la búsqueda de dinamismo y recuperación es eje de la planificación del entrenador. Además, es cuestión de horas la llegada oficial del lateral uruguayo Matías Viña, proveniente del Flamengo.
La nómina oficial de 33 futbolistas de River Plate revela movimientos internos significativos. Regresan a la estructura principal Ezequiel Centurión, tras su préstamo en Independiente Rivadavia, y Tomás Galván, quien viene de Vélez, ambos considerados nuevamente por Gallardo. El defensor chileno Paulo Díaz también fue incluido en el viaje, pese a que su continuidad en el club todavía no está garantizada y su contrato vence en diciembre de 2027. El arquero Franco Armani encabeza la lista de los veteranos, junto a figuras de trayectoria como Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel y Germán Pezzella. Ellos heredarán mayores responsabilidades dentro del vestuario, especialmente tras el alejamiento de referentes históricos como Enzo Pérez, Nacho Fernández, Milton Casco y Pity Martínez. Entre quienes ganaron terreno figuran el campeón del mundo Marcos Acuña y el colombiano Juan Fernando Quintero.
En cuanto a los jóvenes que lograron sumarse a la delegación, se destacan Cristian Jaime, Thiago Acosta, Ulises Giménez, Facundo González y Agustín Obregón. La convocatoria de cinco juveniles se reforzó con la inclusión del arquero Franco Jaroszewicz, quien firmó su primer contrato profesional, válido hasta diciembre de 2028. Esta oportunidad responde a la política del club de dar rodaje a las nuevas generaciones, mientras la titularidad bajo los tres palos sigue siendo para Franco Armani y la competencia interna involucra a un grupo numeroso.
La elección de los convocados dejó algunas ausencias notorias. Quedaron fuera de la lista juveniles que habían sumado minutos en el primer equipo durante el año anterior, como Agustín De la Cuesta, Bautista Dadín y Juan Cruz Meza, quienes no viajaron a la Patagonia. En lo estrictamente logístico, River inició el desplazamiento luego de celebrar el inicio de año en familia y completar un entrenamiento en el River Camp de Ezeiza, donde también se produjo el retorno de Marcelo Barovero como uno de los entrenadores de arqueros.







