Lionel Messi brindó otra entrevista en la que se refirió a detalles personales y de su trayectoria profesional con la particularidad de haberlo hecho junto a un ex compañero de la selección argentina: Nahuel Guzmán. El arquero de Tigres de Monterrey, también formado en la cantera de Newell’s y oriundo de Rosario, viajó a Estados Unidos y lo consultó por varias cuestiones en el programa que protagoniza (Miro de atrás).
“A veces me da miedo contar demasiado de mí. Después lo veo y digo ‘para qué mierda conté eso’, pero está bueno también. Llegó un momento o hay un punto de soltarme un poco más. La exposición de no jugar tanto, como me pasaba en Barcelona, que era todo fútbol. Hoy, que estoy más relajado, me suelto más en ese sentido también. La gente se imagina cualquier cosa, pero yo soy de lo más normal y sencillo. Me gustan las pequeñas cosas y detalles, lo mío. Vivo como cualquier otro», comenzó un Messi que efectivamente se mostró muy suelto y hasta se animó a reprocharse por algunas cuestiones del pasado.
Al repasar su infancia y compararla con la de sus hijos, admitió: “Me arrepiento de muchísimas cosas, se los digo a mis hijos. Tener educación, estar preparado, no haber aprendido inglés de chico. Tuve tiempo y no lo hice. Estuve en situaciones con personalidades increíbles, espectaculares y te sentís un ignorante, decís ‘qué boludo, cómo perdí el tiempo’. El fútbol es una forma de vivir, te enseña muchísimo, muchos valores, formás vínculos muy fuertes, conocés lugares. Es una manera de educarte también. Pero a mis hijos les digo que aprovechen las posibilidades que tienen porque uno de chico no se da cuenta. A mí nunca me faltó nada, pero ellos tienen otras posibilidades”.

Entre los detalles personales de esta charla, contó cómo fue que le pidió matrimonio a Antonela Roccuzzo: “Llevábamos muchos años juntos, teníamos a Thiago y Mateo ya. Una vez fuimos a comer en Barcelona, pasamos la noche en un hotel y ahí fue donde se lo pedí, pero más o menos ya era como que tenía que ser. Fue romántico, pero también ‘poné la fecha’ porque iba a darse”.
Más tarde, trazaron un paralelismo entre los partidos en que Argentina le ganó a México en el Mundial de Alemania 2006 (gol de Maxi Rodríguez en tiempo extra) y el de la fase de grupos de Qatar 2022 con el tanto de Messi con el que se rompió el cero: “Sufrí mucho más que en 2006 porque la obligación era otra. Si no ganábamos, prácticamente estábamos eliminados. Fuimos a jugar con miedo ese partido porque inconscientemente vos pensás en todo el proceso del que veníamos. Teníamos el miedo ese de perder y no pasar. Después de ese gol, nos soltamos, nos liberamos. Fue una liberación de todos lados. Volvimos al principio. Dependíamos de nosotros. La foto era otra”.
Esa no fue la única vez que Messi utilizó el término “miedo” para describir las sensaciones con las que afrontaron ese match: “Lo aceptamos, lo decíamos. Era un partido donde nos jugábamos muchísimo pero teníamos que mirar todo lo que habíamos hecho antes. Llevábamos mucho sin perder y teníamos que volver a ganar. No nos tenía que cambiar nada el partido con Arabia, pero inconscientemente la cabeza te juega. Podemos ganar, pero perdemos y quedamos afuera. Cuando vi de atrás el tiro libre que el Dibu agarra como si nada… En ese momento decís ‘si es gol, cagamos. ¿cómo te levantás?’. La cabeza manda mucho. Eso nos hizo muy fuertes porque tuvimos 500 situaciones en la que nos podríamos haber caído y así y todo no nos afectó nada. El partido que nos empata Holanda, el de Francia. Nosotros como grupo estábamos muy fuertes. Con México fue decisivo para nosotros, fue el que más sufrimos».

OTRAS FRASES DE MESSI:
Su llegada a la Selección. “El que estaba todo al tanto de Omar Souto y la Selección era mi viejo. Omar era el que empezó todo porque él fue el encargado de encontrarme, comunicarse. Llamó a todos los Messi uno por uno en la guía. Hasta dio con un familiar mío que lo derivó a mi viejo. De alguna u otra manera llegué gracias a Omar a la Selección. En el Sub 17 juega Cesc Fábregas para España. yo estaba en Barcelona y él en Arsenal. hace los goles en la final. Hugo Tocalli cuenta un poco por qué no estaba yo y ahí empieza todo a ver quién era. Lo volvíamos loco con mi viejo. Después Omar le empezó a preguntar a Saviola (Javier) en Barcelona, imagino que sí, que me tiraban para adelante», recordó.
Despedida de Rosario. “Yo era chico y si bien tenía mis amigos, mi escuela, todo en Rosario, iba feliz, ilusionado, con ganas de vivir lo que iba a ser estar en Barcelona. Pero me acuerdo de mis hermanos que tenían grupos de amigos ya formados. Todo el barrio nos despidió. Toda la chata cargada de valijas. Muchos fueron al aeropuerto también. Los amigos de mis hermanos, Yo vivía en la calle con ellos. Fue una despedida impresionante, de película, para grabarlo. Mis hermanos eran más grandes y nos conocíamos de todo el barrio, que era chico y la gente iba a despedir a la familia. Mis viejos crecieron ahí, yo tenía a mis abuelos. Es raro irse del barrio. La primera vez que volví a Rosario, me fui en septiembre y para las fiestas ya había pegado la vuelta también el primer año”.
Primera charla con Diego Armando Maradona. “Fue antes de que sea técnico (de la Selección). Lo conocí cuando fui a su programa (La Noche del Diez). Fue después de ganar el Mundial Sub 20, en una fecha FIFA que fue las últimas del proceso 2006 y jugamos con Perú en la Selección en cancha de River. Esa semana creo que fue. Se me aparece en el camarín que nos habían puesto, estaba con mi viejo, mi tío, mis primos. Fue una locura, vino el Diego y saludó. Después cuando fue técnico se ponía a jugar unos partiditos así y no le gustaba perder a nada. Tuve una en La Plata que jugué con él, creo que fue la única. El Diego era una cosa de locos, rompió todas las generaciones y crecés con Diego, ves los videos, en Newell’s lo vi y era chiquito, no me acuerdo tanto, pero el debut de él, el gol que hace quedó marcado. Diego va más allá de cualquier cosa. entonces te queda. Es verdad que no lo vimos jugar mucho. En el ’90 nosotros también éramos chiquitos y en el ’94 pasó lo que pasó, no lo vivimos tanto, pero nos enteramos. Diego en Nápoli debe haber sido una locura».
Anécdotas. “Nos ha pasado que nos piden que no hagamos más goles. Me acuerdo de jugar contra el cabezón (Bernardello) y Almería. Me han pedido camisetas durante el partido, generalmente la cambio con argentinos o compañeros que tuve o algún argentino que venía y me pedía. Si no tenía compromiso, se la daba al primero que me pedía, no elegía. Por ahí venían varios y yo decía que ya prometí. También pasó que después he prometido, perdíamos y me iba a la mierda re caliente. Capaz que alguna vez se la negué a algún utilero, pero siempre intenté ser muy respetuoso en la cancha. Guardiola nos decía en esa época que nos iba tan bien, que iban 20’ y capaz íbamos 4-0. Él decía ‘la mejor manera de respetar al rival es jugar serio y hacerle goles si hay que hacerlos’. Eso intentábamos e intenté siempre yo, ser respetuoso, ser serio y jugar mi partido».
Reacciones en la cancha. “No soy un santo, en un partido te calentás y reacciones como podés. Pero lo que pasó en la cancha quedó en la cancha. Es difícil de controlarte en una cancha. Son momentos que reaccionaste de una manera rápida, pero las pulsaciones son muy altas. Después lo ves en frío y te arrepentís, pero en ese momento no pensás en qué hacés o no para que no se hable después. Ahí tenés que ser natural. Después me incomoda ver algunas cosas. Me pude haber zarpado y decir cualquier cosa porque te agarran momentos de calentura y ahí metemos la frase ‘todo queda en la cancha’. Y lo que pasa en un vestuario queda en un vestuario. Me resulta raro que hoy cuenten lo que paso en un vestuario. Yo crecí con otra generación pero los momentos cambian también. Hoy se consumen más redes y se expone más todo”.







