En el primer partido internacional de su historia, Barracas Central empató 0-0 ante Vasco Da Gama, por el Grupo G de la Copa Sudamericana. En el estadio de Banfield, donde fue local, el Guapo tomó una postura más dominante en el complemento, a partir del crecimiento de su mediocampista Tomás Porra. Incluso, contó con una chance clarísima para marcar, en los pies del defensor Fernando Tobio. Sin embargo, el impulso que traía se desinfló por una secuencia peculiar, que terminó con la expulsión de Maximiliano Puig.
El entrenador Ruben Darío Insua decidió el ingreso del mediocampista formado en el club a los 77 minutos del encuentro, en lugar de Iván Tapia. No obstante, su desembarco en el partido no tuvo el impacto esperado por el ex técnico de San Lorenzo: en la primera jugada en la que participó, vio la tarjeta roja.
Sí, duró apenas 60 segundos. Puig, de 25 años, taló abajo a Nuno Moreira, uno de los más movedizos de la delegación carioca, y terminó raspándole un tobillo con los tapones. El árbitro colombiano Carlos Betancur no dudó y lo expulsó.
Enseguida, Insua buscó reacomodar el equipo ante la inesperada baja e hizo entrar a Gonzalo Maroni en lugar de Jhonatan Candia. En el epílogo, pese a estar con uno menos, el Guapo empujó e inquietó con alguna pelota parada, pero también sufrió la habilidad de Marino Hinestroza y, sobre todo, una contra a los 93 minutos que casi rompe la igualdad: Claudio Paul Spinelli peinó un balón y Adson, con un remate dentro del área, hizo temblar la red, pero del lado de afuera.
Barracas integra el Grupo G, con Vasco, Audax Italiano y Olimpia de Paraguay, que se medirán este miércoles en Chile. Insua encaró el encuentro con un conjunto titular, mientras que los brasileños se trasladaron con una formación alternativa.
Es que Vasco afronta un contexto delicado. El club actualmente ocupa el décimo segundo puesto en la liga brasileña, con una cosecha de 12 puntos que lo deja lejos del líder Palmeiras, que suma 25 unidades.
El equipo carioca, apodado el Gigante da Colina, llegó además golpeado tras perder el clásico ante Botafogo y obtener solo un punto en sus dos últimos partidos del campeonato local. Y está apenas cuatro unidades por encima de los puestos de descenso. A raíz de la seguidilla de compromisos, la dirigencia optó por priorizar el certamen de Primera división de Brasil y viajó a Buenos Aires con una formación con muchos suplentes, que logró sacar un empate, pero también estuvo a tiro de la victoria, en la acción de Adson y en las dos chances claras del primer tiempo, en las que se lució el arquero Juan Espínola.






