
Boca Juniors lleva adelante su pretemporada y se prepara para la actividad oficial. En el predio de Ezeiza las figuras del plantel ya calientan motores y, entre ellas, emerge la de una de las joyas que surgió en la cantera en el último tiempo: Camilo Rey Domenech. El mediocampista central de apenas 19 años, que había sido promovido por Fernando Gago y tuvo escasa actividad en Primera solamente a principios del año pasado, ahora tomó envión y se prepara para tener oportunidades con el primer equipo.
Rey Domenech, que ostenta una suerte de padrinazgo por parte de Leandro Paredes, con quien intercambió camisetas antes de que el campeón del mundo confirmara su retorno al club de la Ribera, es mirado con buenos ojos por el actual cuerpo técnico y también por la directiva, que tomó una determinación con él en este mercado de pases. Aunque le llegaron varios sondeos y ofrecimientos de equipos que pretendían sumarlo a préstamo (Platense y Tigre, entre otros), el Xeneize se plantó y le cerró la puerta de salida.
“Se queda acá, no sale”, aseguraron desde el Boca Predio ante la consulta de este medio. En la entidad azul y oro entienden que el futbolista que pasó por las juveniles de la selección argentina es un diamante en bruto al que todavía hay que pulir y que puede ser tutelado por un compañero de la jerarquía de Paredes a lo largo de un año cargado de actividad en el que el equipo afrontará Apertura, Clausura, Libertadores y Copa Argentina.
Tal fue la confianza que le dio Gago a inicios del 2025, que lo puso en siete de los primeros ocho cotejos oficiales de ese año (en cuatro completó los 90 minutos). Una lesión muscular lo dejó afuera de la revancha contra Alianza Lima por Fase 2 de la Libertadores y de ahí todo se le hizo cuesta arriba. Aunque formó parte de la delegación que viajó a Estados Unidos para disputar el Mundial de Clubes, no sumó más minutos en Primera y solamente reunió algunos en la Reserva.
La historia de superación de Camilo Rey Domenech

Las vivencias de Rey Domenech, con apenas 19 años, ilustran la resiliencia ante la adversidad y la proyección de una nueva figura de Boca. Tras superar pruebas personales y deportivas, el joven jugador firmó su primer contrato con el club y se perfila como el heredero de una tradición de volantes centrales que han marcado la cantera xeneize.
Los orígenes de Domenech se remontan a Pilar, donde creció en el seno de una familia de cuatro hermanos. Inició su recorrido futbolístico en el club local Sportivo Pilar y fue observado por el experimentado captador Luis Lúquez durante un torneo promocional en 2015, lo que propició su llegada a las formativas de Boca. Lúquez lo describió como “un pibe muy técnico, que tiene mucha personalidad, juega bien y se sobrepuso a un montón de cosas que le pasaron en su vida. Siempre fue número 5 clásico, técnico y con buen físico. Distinto a Milton Delgado, que es más combativo. Este es más parecido a como jugaba Gago, como para referenciarlo”. Sus referentes como futbolista en el puesto siempre fueron Gago y Paredes, más allá de su admiración por Juan Román Riquelme y Lionel Messi.
El camino de Rey Domenech no estuvo exento de obstáculos. El fallecimiento de su madre, Martina, a finales de 2017, significó un quiebre emocional para el joven, quien encontró en el fútbol y en el apoyo de su padre, Leonardo Rey, la fuerza para seguir. La familia enfrentó juntos los desafíos logísticos y económicos para sostener su sueño deportivo. Camilo rindió homenaje a su madre incorporando su apellido a un compuesto y compartió públicamente su dolor e inspiración en un emotivo mensaje en sus redes: “No conozco persona más luchadora que vos, todavía no sé cómo es que pasó, fue todo tan rápido y feo, lo único que sé es que siempre estuvimos juntos y siempre lo vamos a estar, sé que nos vas a estar cuidando desde arriba, no puedo creer que ya no estés acá, no sé qué voy a hacer sin vos”.
En el recorrido por las juveniles boquenses se destacó por su perfil técnico, llegando a usar la camiseta número 10 en la Categoría 2006 y asumiendo el rol de capitán. Sus actuaciones llamaron la atención de los entrenadores de las selecciones juveniles argentinas, aunque la pandemia de coronavirus truncó su proyección en el Sub 15. Diego Placente le brindó la oportunidad de destacarse en el Sub 17, otorgándole la camiseta número 5 y la cinta de capitán, compartiendo plantel con figuras como Dylan Gorosito, el Diablito Echeverri y Agustín Ruberto.

El año 2022 fue una etapa de preparación para el Sudamericano Sub 17 en Ecuador, cuyo desenlace estuvo marcado por un hecho desafortunado. Durante el debut del equipo argentino, Rey Domenech sufrió una fractura desplazada de radio en su antebrazo izquierdo, lo que requirió cirugía y lo obligó a abandonar la competencia más esperada. Su equipo dedicó la clasificación al capitán ausente, quien inició el proceso de rehabilitación con la esperanza de jugar el Mundialito en Indonesia. La recuperación progresó, y hacia fines de septiembre Rey Domenech se reintegró en las inferiores, aunque no fue seleccionado en el corte final para disputar el Mundial Sub 17. Argentina llegó hasta las semifinales, donde cayó ante Alemania en penales, en un torneo que tuvo al Diablito Echeverri como protagonista en los cuartos de final contra Brasil.
En marzo de 2024, se sometió a otra cirugía por su esguince crónico de tobillo derecho y tuvo un regreso progresivo a la competencia oficial, periodo en el que demostró, según su círculo íntimo, una madurez y temperamento sorprendentes tanto dentro como fuera de la cancha. En la última etapa de ese año logró consolidarse como titular en la Quinta División, bajo la conducción de Pablo Ledesma y Clemente Rodríguez. El anuncio de su convocatoria para la pretemporada con la Primera provocó una reacción de alegría en el entorno del joven futbolista. Voces cercanas a la familia resaltaron en aquel entonces que “se muere por debutar en la Primera de Boca. No será su único sueño, pero sí su gran sueño. Le podés preguntar en qué otro equipo le gustaría jugar, pero él lo que de verdad sueña es jugar en la Bombonera con la camiseta de Boca”. Hoy, con ese anhelo ya cumplido, va por más.
“Al Camilo que empezó a patear la pelota de chiquito en Pilar le diría que en la vida hay muchos obstáculos difíciles que a uno le toca atravesar, pero hay que seguir para adelante siempre. Es lo que hice. Siempre miro para atrás y recuerdo todos los momentos que me tocaron vivir. Es un camino hermoso y todavía tengo mucho por recorrer”, declaró hace poco en El Canal de Boca.







