Fausto Báez y Facundo Dávila se encontraron en el ring de la Federación Argentina de Boxeo para protagonizar la velada estelar en una de las primeras jornadas pugilistas del 2026 en el país. El combate por la categoría superwelter, pautado a seis asaltos, terminó en el segundo round en medio de una confusa y escandalosa escena que derivó en un capítulo de preocupación: Báez perdió tras la decisión de su rincón de tirar la toalla y, desorientado, tumbó al vencedor mientras festejaba con un golpe por la espalda. Luego de esa extraña escena producto de su desorientación, terminó internado y su equipo reclama que la pelea debió ser detenida para protegerlo.
El Guerrero Báez, peleador oriundo de Santo Domingo (República Dominicana), transitó un primer asalto donde fue ampliamente superado por el argentino Dávila. El de Lanús conectó varios golpes cuando promediaban los 3 minutos iniciales y su rival se debió acomodar contra las cuerdas para evitar un desenlace anticipado. Tras lograr salir de ese asedio, otra vez el argentino logró conectar una serie de golpes aunque no hubo cuenta formal y la campana diluyó lo que parecía encaminarse rumbo al nocaut.
La segunda vuelta fue la de la controversia. El local volvió a tomar la iniciativa y, cuando restaban dos minutos de actividad, el Negro Dávila acusó un golpe de cabezas, al mismo tiempo que su rival exponía un movimiento de piernas de conmoción, aunque inmediatamente quería seguir peleando. Un primer síntoma de la confusión que iría in crescendo.
Luego de eso, Dávila lo castigó durante varios segundos sin cesar hasta que el juez se metió en el medio de ambos para finalizar la contienda, al mismo tiempo que lanzaban la toalla desde el costado del dominicano. El de Lanús se giró para empezar a festejar cuando Báez superó la resistencia del árbitro, quien intentaba contenerlo, y le pegó un golpe en el rostro desde atrás al argentino, que cayó tendido a la lona sin entender lo sucedido. El tema no pasó a mayores porque todos comprendieron que el dominicano estaba en un notorio cuadro de confusión por los golpes e inclusive el rincón del púgil, liderado por el padre del ex campeón del mundo Brian Castaño, fue a pedir disculpas inmediatamente.
Mientras se oficializaba la victoria de Dávila, el boxeador dominicano se mostraba de pie y debatiendo airadamente con sus entrenadores. Pero ese golpe por la espalda que expuso una primera señal de alerta se profundizó con los síntomas que el equipo del dominicano notó una vez que llegaron a los vestuarios.

Desde la cuenta de Instagram del boxeador, su pareja y manager Victoria Rodríguez difundió una storie contando que el deportista debió ser internado. “Fausto está estable, pero producto del cabezazo tienen que observarlo“, comunicó inicialmente. Luego, sumó el primer diagnóstico: ”Ya tenemos la tomografía. Tiene un golpe frontal leve que le provocó una pérdida de conciencia y un golpe en la nuca. Está mejorando de a poco, se encuentra estable y queda internado en el Hospital Durán bajo supervisión ya que su relato aún no coincide con tiempo real en este momento. Su ojo derecho está nublado“.
En ese mensaje, remarcaron la disconformidad por la decisión que tomó el juez de continuar con el combate a pesar de los problemas notorios que fue exponiendo el dominicano: «Como se lo dije al presidente de la FAB, que muy amablemente está acá en el hospital, hubiera estado bueno que frenaran la pelea al momento del golpe por algo hay un arbitraje… Él no estaba bien… no tenía sentido seguir“.
Mientras se espera por su evolución, desde el perfil oficial del pugilista volvieron a dar un detalle sobre lo ocurrido a través de un video: “Hubo un choque de cabezas, no me acuerdo bien en qué momento del round. El referí consideró que la pelea podía seguir, cosa errada porque Fausto no estaba para seguir. Yo lo veía de lejos que no pisaba, tenía las piernas recontra duras“.
«Siguió. Obviamente Facu lo enganchó, recibió muchas manos. Después, cuando el árbitro terminó la pelea, Fausto siguió. Se fue al vestuario, se empezó a sentir mal, se le empezó a nublar el ojo derecho y empezó como a contar cosas de la pelea que nada que ver. No en tiempo real. Le hicieron los controles. En ese momento estaba bien, y es como que se lo veía bien, pero yo que lo conozco no lo veía bien. Caminaba y se iba de costado, entonces pedimos la ambulancia», expresó.
Una vez trasladado al Hospital Durand, le hicieron una tomografía y lo dejaron bajo observación: “Si bien en el cerebro no salió nada, sí tiene una inflamación, un golpe frontal, un huevo. Yo no había visto hasta que vi el video que hubo un golpe en la nuca, porque tiene súper inflamado. Fue empeorando de a poquito. El médico me explicó que a veces cuando es un golpe frontal el oxígeno va disminuyendo de a poco. Que es lo que le pasó a Fausto de este caso. Cuando le hicieron la prueba de la marcha, no caminaba bien. Tiene un golpe frontal leve, pero que le generó esta inestabilidad y un golpe en la nuca con una inflamación grande“.
El boxeador de 30 años recibió “cuatro sueros con antiinflamatorios” desde que fue ingresado a la clínica durante la madrugada del sábado. “Obviamente no nos dejan ir porque al ser golpe cerca del cerebro son peligrosos”, explicó Rodríguez en el video, quien agradeció a los entrenadores de Báez, al rival por preocuparse por la salud de su contrincante y también a la gente que consultó por redes sociales para conocer el estado de salud del dominicano. “Llegó el presidente de la FAB con otra persona y le dije la verdad: me hubiese gustado que paren la pelea porque no estaba para seguir“, señaló. Y agregó: «Creo que son cosas que pasan, esto es un deporte de riesgo. Puede pasar, pero debían frenar la pelea, no estaba para seguir“.
Hay que tener en cuenta que desde el 2026 entró en vigencia el nuevo reglamento que fue aprobado a mediados del 2025, donde se modificó el concepto de la “cuenta de protección” de ocho segundos para peleadores que permanecen en pie, según confirmaron en la transmisión.
Las estadísticas oficiales registran que el dominicano de 30 años, que acusó 67,850kg para este combate, debutó como pugilista rentado en 2025 y contabilizó a lo largo de ese año dos peleas. Venció por decisión unánime a Jesús Paiva en septiembre y noqueó a Mariano Casco en noviembre, en una velada celebrada en Saladillo.
Dávila, de 24 años, inició su camino profesional a mediados del 2024 y sumó este fin de semana su sexta pelea para extender el invicto. Tras frenar la balanza en 67,100kg, el oriundo de Lanús firmó el segundo nocaut en los seis triunfos que registró. En noviembre del año pasado se había impuesto en las tarjetas sobre Luciano Rueda.
“Agradecerle a todos los que vinieron, a los que me hicieron el aguante, a la familia. Entrenamos todos los días y se pudo dar. Estoy feliz. La mente estuvo fría. Esto es boxeo, tenés que venir y tirar piñas. Él con lo suyo y yo confío en mi equipo. De a poco, perfil bajo siempre. Quiero pelearle a cualquier, a quien sea. Que me busquen a mí, yo no busco a nadie”, expresó el Negro Dávila tras ganar al canal TyCSports.







