(Enviado especial a Arabia Saudita) El Rally Dakar permite que un piloto que no cuente presupuesto pueda competir aportando su experiencia en un rol clave como el navegante. Ese es el caso de Augusto Sanz (29 años), quien se ubica en la butaca derecha de la sudafricana Puck Klaasen (23), que conduce el G Rally Team atendido por el equipo KTM X-Bow. El binomio se apunta como postulantes a pelear por el triunfo en la categoría Challenger, donde los cordobeses Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini defienden el título conseguido el año pasado.
Este jueves se desarrolló el shakedown, que es una prueba final antes de la carrera para chequear que todo esté en orden en los vehículos. También sirve para romper el hielo, en especial a aquellos que son debutantes. A unos 30 kilómetros del campamento de Yanbú, que será el parque de asistencia hasta el domingo, se desarrolló el mencionado ensayo preliminar y allí estuvo presente Infobae.
Luego de un recorrido por una autopista en buen estado, rodeada de un terreno árido y de algunas montañas a lo lejos, se llegó a la zona donde los competidores de autos efectuaron el ensayo. Allí estuvo Sanz junto a su piloto, Klaasen. El bombero voluntario de Exaltación de la Cruz explicó de forma didáctica cómo funciona el sistema de navegación y cómo es su tarea.

Se utilizan dos tablets que reemplazaron en 2021 a las clásicas hojas de rutas que, ubicadas en un rollo, iban moviéndose a medida que avanzaba el kilometraje. En el video de este artículo explicado por el propio bonaerense, puede advertirse cómo funcionan las tablets. La base son los pasos por los puntos de control del recorrido también llamados waypoints, que son pasos obligatorios y caso contrario se aplican penalizaciones en los tiempos. “El de la principal tiene que estar en blanco y a medida que vas validando se va poniendo en negro. Entonces, yo voy chequeando si validé el waypoint o no para asegurarme”. Augusto debe estar atento al kilometraje, cantarle los detalles del recorrido a Pluk de la manera más clara posible en función del dibujo que explica cómo seguir el rumbo del recorrido.
Ante algún error, Augusto aclara que se puede mover el roadbook. “Si quiero ir notas a -para atrás- puedo volver. Después puedo manejar acá el odómetro, puedo sumarle cien metros, en mi caso lo tengo, lo tengo calibrado así, cien metros más, cien metros menos”. Además, destaca cómo se puede comenzar de cero ante un error: “Se puede volver a comenzar la hoja de ruta para pasar de forma correcta el waypoint que se omitió. Para eso se hace un reseteo parcial y en el que se vuelve a cero, pero se avanza rápido hasta llegar a la otra nota que necesito para poder cumplir con el waypoint. En ese caso voy navegando con los parciales”.

Augusto admite que “los navegantes son los ojos del piloto”, ya que “los guiamos para donde hay que ir y entre los dos vemos ahí las correcciones”. Su estreno en la butaca derecha fue en la edición de 2023 junto al portugués Ricardo Porem y terminaron 12º en su categoría. Al año siguiente resultaron octavos. En 2025 fue 36º con el qatarí Ahmed Fahad Al Kuwari. Este año las expectativas son altas debido al potencial que tiene Klaasen, quien en 2024 debutó en el Campeonato Mundial de Rally Raid y fue octava en Abu Dhabi. En 2025 completó su primer podio en el Rally de Marruecos, acompañada ya por Sanz.
También debe conocer de mecánica ante algún inconveniente. “Los dos sabemos cómo reparar. Tenemos que llevamos algunos repuestos en el auto. Tenemos un set de herramientas. En nuestro caso, lo tenemos como más para ayuda de ella con cintas de color. Digamos, llaves que sirven para adelante y para atrás tienen color rojo y azul. Las que son solo para atrás tienen solo rojo y así. Entonces, eso nos ayuda cuando se rompe algo en la parte trasera. Sabemos que todas las herramientas que tienen la cinta de color rojo, vamos a ir a trabajar en la parte de atrás, bueno, y después saber un poco de mecánica general y conocer bien el auto para poder repararlo lo más rápido posible en caso de que pase algo”.
Sobre qué es lo más difícil de su familia, indica que “es bastante amplia. Uno tiene que saber leer las hojas, cómo comunicarla al piloto, entre los dos encontrar un lenguaje que, que se puedan entender. Saber de mecánica. En mi caso, saber un poco de idioma también ayuda mucho. Después, estar tranquilos en los momentos más difíciles, por ahí en un accidente o cuando nos perdemos y para volver a encontrar la ruta y demás. O cuando el piloto comete algún error de golpear el auto o algo, mantener siempre la calma, estar frío y decirle: ‘Bueno, tranquilo, no pasa nada’. O ayudarlo en partes donde hay que levantar (bajar la velocidad), o ayudar en la toma de decisiones en las dunas, por dónde ir, por dónde no, qué es lo mejor. Así que, es bastante amplio”.
Este viernes comenzará la 48ª edición del Rally Dakar con el prólogo que se llevará a cabo este sábado en Yanbu, que también será sede de las primeras dos etapas. Será un total de 4.900 kilómetros cronometrados de velocidad. Allí Augusto Sanz volverá a cumplir su papel crucial para que Puck Klaasen pueda pelear adelante en la Odisea, como se la conoce a la carrera más extrema del planeta.







