Un crimen absurdo y dos barras prófugos: mataron a un hincha que caminaba con la camiseta de un equipo rival

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Jorge Luis Payare, el hincha de Midland asesinado

Caminar por un barrio y ser asesinado por tener pegada a la piel un pedazo de tela con los colores del equipo del que uno es hincha es una de las cosas más absurdas de la vida. Pero pasa. No se necesita que haya un partido de fútbol de por medio, discusiones o insultos. Simplemente, hay gente que mata porque el que transita por su cuadra tiene una camiseta de otro club como vestimenta. Así de simple. Y eso ocurrió en Ituzaingó, cuando dos barras del equipo del Oeste del Conurbano bonaerense vieron por la calle caminando a un hincha de Midland y decidieron robarle la camiseta por esos códigos mafiosos de los barrabravas. Y lo que empezó como un intento de robo, terminó en homicidio.

Todo sucedió el jueves 19 de febrero a las tres y media de la madrugada. Según la investigación que realizó el fiscal de Instrucción Marcelo Tavolaro, en ese momento un reconocido hincha de Midland, Jorge Luis Payare, estaba caminando con un conocido, Jonathan Blanco, por Beltrán y Caaguazú rumbo a Libertad, donde vivían. Payare estaba vestido con la remera y gorra de Midland. En esa esquina aparecieron dos barras de Ituzaingó, identificados como Jonathan Suasnavar Gallucci y Lautaro Caín Varela, quienes les empezaron a gritar “qué hacen por acá, ustedes son de Midland, vamos a darles que están regalados” y tomando palos y piedras fueron directamente a agredirlos.

Lautaro Caín Varela y Jonathan Suasnavar Gallucci

La idea, está dicho, era “aleccionarlos” sobre que nadie puede caminar por Ituzaingó con una casaca de un club rival y robarles lo que los identificaba con Midland. Ambos agredidos corrieron por su vida. Blanco tuvo suerte: los perdió de vista a los 200 metros. Pero Payare, tras correr cerca de cinco cuadras, se agotó. Y viendo que estaba acorralado, intentó desesperadamente saltar una reja perimetral de hierro para resguardarse en una casa. Pero en ese movimiento, se clavó el filo de la reja en el muslo izquierdo que le cortó la arteria femoral y provocó una hemorragia masiva. Los dueños del inmueble viendo la situación llamaron rápido al 911 pero no hubo nada que hacer.

Al principio se lanzó la versión de que Payare estaba intentando robar en la zona, para distraer la investigación. Pero el medio local Primer Plano Online habló con testigos y logró reconstruir que Payare venía en un colectivo con Blanco, se bajó allí en el límite entre Ituzaingó y Libertad, y se cruzó en un kiosco con los dos barras del club local. Y ahí se desató la persecución que terminó en el crimen. El fiscal logró ratificar esos testimonios y también consiguió cámaras de seguridad que muestran la persecución y en las últimas horas pidió la detención de Suasnavar Gallucci, de 35 años, cuyo apodo en la barra es Koky, y de Lautaro Villegas, de 21, quienes a esta altura están prófugos ya que los allanamientos a sus domicilios y en los lugares donde se reúne la barra dieron negativos.

Por la muerte de Payare hay dos barras de Ituzaingó prófugos

Si bien ambos equipos juegan en categorías distintas, ya que Midland ascendió el año pasado y debutó esta temporada en la Primera Nacional mientras que Ituzaingó sigue en la categoría inmediatamente inferior, la Primera B, la rivalidad entre ambas hinchadas es histórica. De hecho aún se recuerda el tremendo enfrentamiento a balazos de 2013 donde murió atrapado por el tiroteo un comerciante de la zona de Merlo que nada tenía que ver con lo que estaba sucediendo.

La propia barra de Ituzaingó tiene un prontuario de temer. Históricamente estuvo dominada por barras de la zona norte del partido, con asiento en el barrio San Alberto. A ellos se subordinaban los de zona Sur, con las barriadas Santa Rosa y Aquino como puntos neurálgicos. El negocio no pasa tanto por la cancha sino por quién se arrima al calor del poder municipal que le otorga cargos en el Estado pero sobretodo los puestos de venta de ropa, chucherías y comida al paso que rodean la plaza y la estación del tren. Y en más de una ocasión se enfrentaron dejando muertos en esa interna, la más recordada en 2014. Pero en el último lustro no había problemas adentro, pero sí siempre buscando la rivalidad con Midland, dado que en 2023 se produjo el último choque entre ambas barras en la avenida Rivadavia.

El mensaje de Midland en sus redes sociales para despedir al hincha asesinado

La de Midland también es una tribuna que se las trae y dos años atrás en el ascenso a la Primera B se desató una batalla en pleno estadio que dejó tres heridos de bala y en la mira a la familia Costa Viñales, acusada de manejar la popular del club. Pero en ninguna de ambas se habían reproducido las víctimas fatales hasta que llegó la madrugada del 19 de febrero y se produjo el absurdo crimen de José Payare, por el que todo Midland reclama justicia.

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