El concejal Benjamín Terraf advirtió sobre el avance urbano, la falta de planificación y la crisis laboral en Tafí Viejo. Propone crecimiento de Tafí Viejo se dé en altura y reactivar áreas clave para generar empleo.
El crecimiento de Tafí Viejo abre una discusión cada vez más urgente: ¿cómo se expande una ciudad sin perder su identidad, su entorno natural y su capacidad de generar trabajo?
En una entrevista en el programa Libertad de Expresión (Del Plata Tucumán 93.9), el concejal de Tafí Viejo por el PRO, Benjamín Terraf puso sobre la mesa una serie de definiciones que no pasan desapercibidas. Desde el avance urbano hasta la defensa del cerro, pasando por la falta de empleo privado, el diagnóstico es claro: Tafí Viejo crece, pero no necesariamente de la mejor manera.
“El cerro no se toca”: una definición tajante
En medio de un contexto de expansión urbana y presión sobre el territorio, Terraf fue categórico:
“El cerro no se toca, sin ninguna duda”.
La frase no es menor. Llega en un momento donde las consecuencias de la deforestación y la intervención del entorno natural comienzan a sentirse con más fuerza, especialmente tras episodios meteorológicos recientes.
El edil vinculó directamente el impacto de las tormentas con el avance sobre zonas sensibles:
- Deforestación
- Urbanización sin planificación
- Falta de control ambiental
El mensaje es claro: el crecimiento no puede darse a cualquier costo. Para Terraf, el cerro representa un límite físico, ambiental y también simbólico para la ciudad.
Una ciudad que crece… pero sin trabajo
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el modelo de crecimiento actual. Según el concejal, Tafí Viejo atraviesa una transformación silenciosa:
“Se está convirtiendo en una ciudad dormitorio”.
El concepto refleja una realidad cada vez más visible:
- Más habitantes
- Más barrios
- Pero no más empleo
En términos concretos, el crecimiento poblacional no está acompañado por un desarrollo del sector privado. Esto genera una dinámica donde miles de vecinos deben trasladarse diariamente a otras ciudades para trabajar.
El problema no es solo económico, sino también social y urbano: menos arraigo, menos desarrollo local y mayor dependencia externa.
La propuesta que genera debate: crecer en altura
Frente a este escenario, Terraf planteó una idea que promete abrir discusión:
“Tafí Viejo tiene que empezar a crecer en altura”.
La propuesta rompe con la lógica histórica de la ciudad, caracterizada por su expansión horizontal. Pero tiene fundamentos claros:
- Alto costo de extender servicios básicos (agua, cloaca, gas)
- Falta de recursos para cubrir nuevas zonas
- Crecimiento desordenado
Según explicó, llevar infraestructura a sectores cada vez más alejados resulta inviable económicamente. En cambio, un modelo de desarrollo vertical permitiría optimizar recursos y mejorar la planificación urbana.
Sin embargo, la idea no está exenta de resistencias. Tafí Viejo no es, tradicionalmente, una ciudad de edificios. Cambiar esa lógica implica también un cambio cultural.
El impacto de los nuevos desarrollos urbanos
El avance de barrios cerrados y loteos también fue parte del análisis. Uno de los datos más relevantes:
Un nuevo desarrollo podría sumar entre 2.500 y 3.000 habitantes
Este tipo de crecimiento, si no está acompañado por planificación, puede generar:
- Saturación de servicios
- Problemas de movilidad
- Mayor presión sobre el ambiente
El desafío, según el concejal, es anticiparse a ese crecimiento y no reaccionar cuando ya es tarde.
El comercio, único motor en pie
En un contexto económico complejo, Terraf fue claro sobre quién sostiene hoy la economía local:
“El comercio es el principal motor de Tafí Viejo”.
Pero incluso ese motor enfrenta dificultades:
- Caída del consumo
- Falta de incentivos
- Presión impositiva
La ausencia de industrias o grandes generadores de empleo deja al comercio como única alternativa, lo que limita el potencial de desarrollo de la ciudad.
Las “22 hectáreas muertas” en el corazón de la ciudad
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la referencia a un espacio clave:
“Tenemos 22 hectáreas muertas en el medio de la ciudad”.
Se trata del predio de los antiguos talleres ferroviarios, un lugar con enorme valor histórico pero hoy prácticamente inactivo.
Para Terraf, allí está una de las claves del futuro:
- Recuperar el espacio
- Abrirlo al sector privado
- Generar empleo genuino
La comparación es contundente: donde antes trabajaban miles de personas, hoy apenas quedan unos pocos puestos. La reactivación de ese predio podría cambiar el perfil productivo de Tafí Viejo.
De ciudad industrial a ciudad dormitorio
Históricamente, Tafí Viejo fue un polo industrial. Los talleres ferroviarios llegaron a generar miles de empleos y marcaron el crecimiento de la ciudad.
Hoy, el panorama es otro:
- Menos industria
- Más dependencia externa
- Menos empleo local
La transformación no fue planificada, sino progresiva. Y ahora el desafío es revertirla.
Un debate abierto sobre el futuro de Tafí Viejo
Las definiciones de Terraf no son neutrales. Plantean un debate profundo sobre el modelo de ciudad:
¿Hasta dónde crecer?
¿Cómo hacerlo?
¿Qué priorizar: ambiente, economía o urbanización?
Entre la defensa del cerro, la necesidad de empleo y la propuesta de crecimiento en altura, el futuro de Tafí Viejo aparece como un tema central en la agenda local.
Conclusión: crecer sí, pero con planificación
El crecimiento de Tafí Viejo es un hecho. La discusión, ahora, es cómo se gestiona.
Las advertencias están sobre la mesa:
- El ambiente tiene límites
- El empleo es una urgencia
- La planificación es imprescindible
En palabras del propio concejal, el desafío no es solo crecer, sino hacerlo de manera inteligente.
Porque en el equilibrio entre desarrollo y preservación se juega, en definitiva, el futuro de toda la ciudad.






