Contactos con la Cancillería para establecer el alcance de las medidas.

Cautela. Ese es el término que mejor define la postura que asumieron el Gobierno tucumano y los productores locales que comercialización hacia los Estados Unidos. El aumento en los aranceles a las importaciones anunciadas ayer por el presidente de ese país, Donald Trump, modificaron el clima en medio de un feriado que, hasta la hora del anuncio, transcurría con cierta tranquilidad. Trump no aludió particularmente a la Argentina, pero la tabla que se difundió entre los acreditados de prensa en la Casa Blanca se precisa que EEUU aplicará un 10% de aranceles a las importaciones argentinas. La decisión del republicano es equiparar las tasas de importación locales al mismo nivel que cobran otros países para la compra de productos estadounidenses. En una primera instancia se especuló que el acero y el aluminio serían los principales afectados. Pero con el correr de las horas comenzaron los contactos telefónicos entre los principales referentes de las actividades productivas tucumanas.
De acuerdo con un informe sobre el comercio bilateral entre Estados Unidos y la Argentina, elaborado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), en 2024 la Argentina logró revertir la tendencia deficitaria de años anteriores, generando una balanza comercial superavitaria para la Argentina de casi U$S 302 millones. “Esto se explica principalmente por una reducción importante de las importaciones argentinas, que representaron U$S 6.193 millones y un leve aumento de las exportaciones que sumaron U$S 6.395 millones”, se detalló.
En el caso tucumano, el limón y sus derivados, los arándanos y el azúcar, entre otros productos, entran en el debate de la aplicación de los aranceles recíprocos. El arancel mínimo será del 10% y comenzará a regir a partir del sábado. Mientras tanto, los contactos con la Cancillería argentina serán incesantes. Si bien aún restan conocer los detalles, sí se sabe que la medida implicará un aumento en los costos de importación en muchos rubros. En cuanto a los aranceles, en algunos casos Estados Unidos no cobra por las exportaciones argentinas, como en el caso de productos eléctricos, mientras que la Argentina cobra 8,8% a las exportaciones del gigante americano.
“Entendemos que en el caso del azúcar el alcance será nulo. La producción está con la cuota americana, por ende, no pagaría los aranceles”, dijo a LA GACETA Jorge Rocchia Ferro, presidente de la Compañía Azucarera Los Balcanes. Sin embargo, el también presidente de la Unión Industrial de Tucumán sostuvo que los aranceles pueden golpear en la producción de alcohol, porque se aplica al Mercosur, en la misma medida que Brasil, el principal productor global.
En el caso del limón, Pablo Padilla, presidente de la Asociación Citrícola del NOA (Acnoa) afirma a nuestro diario que en la entidad están terminando de evaluar las medidas y su impacto ante el inicio de la zafra y la comercialización externa de parte de la producción. A su criterio, hay tres aspectos fundamentales que se interpretan a partir de los anuncios efectuados ayer por Trump:
• El anuncio estadounidense deja abierta la posibilidad de una negociación bilateral. En este aspecto mucho tendrá que ver el encuentro que el presidente Javier Milei mantendrá hoy con Trump en Estados Unidos. La cláusula en cuestión permitiría que países amigos de EEUU puedan conservar ciertos beneficios en el trato comercial
• Es fundamental analizar cómo afecta a la mercadería en tránsito. La cláusula establece que el arancel se aplicará a las mercancías ingresadas para consumo o retiradas del almacén para consumo a partir de las 00:01 del 5 de abril de 2025. La excepción se dará en aquellas mercancías cargadas en un buque en el puerto de carga y en tránsito en el modo de tránsito final a e ingresadas para consumo o retiradas del almacén para consumo después de esa hora y fecha.

• El tercer aspecto es el grado de afectación de los aranceles en países que compiten directamente con la producción citrícola argentina. Por ejemplo, en el caso de Sudáfrica, uno de los principales competidores, aquel arancel fue establecido en un 30%.
“Estas dudas se irán aclarando en la medida que haya referencias desde el Gobierno nacional y, particularmente, desde la Cancillería”, aclara Padilla.
Mientras tanto, desde la Asociación de Productores de Arándanos, Francisco Estrada, indica que las medidas son muy recientes y que en la actividad se requiere de un análisis más profundo para establecer el grado de incidencia en el negocio.
Las conversaciones con el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, a cargo de Gerardo Werthein, se sucederán en las próximas horas. Todos los exportadores tucumanos quieren saber la “letra chica” de los anuncios de Trump y, en definitiva, si habrá beneficios adicionales para la Argentina, por su alineamiento geopolítico con Estados Unidos.
La advertencia de las entidades: se necesitan “negociaciones bilaterales urgente”
El sector empresarial alertó que la Argentina “se va a ver severamente afectada por las exportaciones agroindustriales del aceite de soja, donde ya estábamos en más de U$S 700 millones, dado que ahora pasamos de un arancel del 19% al 29%”. El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idigoras, advirtió que “seguramente la carne vacuna, los limones, jugo de limón, el maní, la pasta al maní, el azúcar y muchos otros productos que son parte de la canasta exportadora argentina se verán severamente afectados y dañados en esto”. CIARA-CEC impulsa que el gobierno inicie “negociaciones bilaterales urgentes, aprovechando sobre todo que el presidente Javier Milei tiene una relación amistosa con el presidente Donald Trump, para buscar que apliquen rápidamente excepciones, y que todo este tipo de derechos adicionales queden eliminados”.