Esta mañana, en la sala de audiovisuales de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET), se llevó a cabo el acto inaugural del Laboratorio Interdisciplinario de Biomecánica para la Inclusión (LABIOS), en el marco del programa “Tecnologías e Innovación para la Inclusión”. La iniciativa, financiada por la Unión Europea con aportes de la UNT y del Gobierno de Tucumán, apunta a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad mediante el desarrollo de tecnologías asistivas y la formación de recursos humanos especializados.
Estuvieron presentes, entre otros, el rector, Ing. Sergio Pagani; la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal; el decano de la FACET, Ing. Miguel Cabrera y el ministro de Salud de la Provincia, Dr. Luis Medina Ruiz
El rector, Ing. Sergio Pagani, destacó que la inauguración representa la concreción de un proyecto gestado durante varios años gracias al trabajo conjunto de instituciones, organismos y equipos técnicos. “Es un día muy importante el llegar a a este momento de poder concretar un proyecto que lleva varios años con la conjunción y voluntad de muchas instituciones, muchos organismos y sobre todo con la participación de las personas involucradas”, subrayó.
En ese marco, destacó el compromiso de la universidad pública con la inclusión de las personas con discapacidad. “Con la inauguración comienza otra etapa: la del trabajo sostenido y la continuidad con esfuerzo propio”, señaló.
En la misma línea, la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal remarcó el fuerte impacto social de la iniciativa y su articulación con organismos provinciales. Indicó que la UNT viene acompañando políticas de inclusión educativa en cooperación con la Unión Europea. “En contextos complejos, sostuvo, resulta clave poner el conocimiento universitario al servicio de respuestas reales, entendiendo la discapacidad como una cuestión que debe constituirse en política de Estado”, precisó.
Por su parte, el decano de la FACET, Ing. Miguel Cabrera, explicó que el proyecto contempló la creación de un laboratorio interdisciplinario de biomecánica destinado al desarrollo de sistemas asistivos para personas con discapacidad. “Es muy importante para Tucumán y la región. Somos servidores públicos: nuestra misión es difundir conocimiento. Este espacio permitirá impulsar investigación aplicada, innovación tecnológica y transferencia de conocimientos en articulación con distintos actores sociales”, dijo.
Si bien en sus inicios estuvo enfocado en discapacidad motriz de miembros inferiores, con la participación de organizaciones de la sociedad civil como Fundación León y ALPI se amplió a otros tipos de discapacidad.
Desde la cooperación internacional, la oficial de proyectos de la Delegación de la Unión Europea en Argentina, Dra. Miruna Rusen, valoró los cuatro años de trabajo conjunto que dieron origen al laboratorio y afirmó que esta experiencia deja aprendizajes valiosos para replicar en otras provincias. “Como Unión Europea, nos enorgullece apoyar este proyecto que inicia una etapa significativa para la comunidad. Este tipo de proyectos fortalece la cooperación de la UE en Argentina con una mirada verdaderamente federal”, aseveró.
Por último, la secretaria de Relaciones Internacionales y Empresariales del Gobierno de Tucumán, Dra. Virginia Ávila, expresó orgullo por la ejecución del proyecto, destacó el profesionalismo de la UNT en el cumplimiento de estándares internacionales y consideró que se trata de un hito histórico para la provincia, con impacto directo en la agenda de innovación, competitividad e inclusión social. “Este proyecto transforma vidas: enseña nuevas habilidades, multiplica oportunidades de inclusión y acerca tecnologías a las familias. Es un hito histórico: el primero en Argentina y, por su naturaleza, nos animamos a decir que el primero en Sudamérica”, sostuvo.
Uno de los momentos más emotivos del acto se vivió con la entrega de los dispositivos desarrollados en el marco del programa a Tomás Di Marco y Eloísa Álvarez, quienes subieron acompañados por sus madres. El auditorio siguió con atención y calidez ese instante que simbolizó, de manera concreta, el impacto del trabajo interdisciplinario y el compromiso con la inclusión que dio origen al laboratorio.
Finalmente, las autoridades y la comitiva se trasladaron a las instalaciones del LABIOS, donde se realizó el tradicional corte de cinta y el descubrimiento de la placa conmemorativa, dejando formalmente inaugurado este nuevo espacio destinado a la investigación, el desarrollo tecnológico y la promoción de la inclusión social.







