Javier Milei ni se interesó por conocerlo, le bastó con que su hermana Karina le explicara cada una de sus atribuciones. El Presidente recién vio por primera vez el jueves en vivo, cara a cara, a Juan Bautista Mahiques en la previa de la jura como flamante ministro, una exhibición a cielo abierto de la disputa feroz en las entrañas del Gobierno que desnudó la influencia decisiva de la Secretaria General de la Presidencia y la incomodidad de Santiago Caputo, el asesor estrella que perdió por primera vez el control de una de las áreas que administraba, nada menos que una tan sensible como la Justicia. ¿La primera o la última? El miércoles a media mañana, una vez consumado el avance de Karina Milei y los primos Menem con el desembarco de Mahiques y Santiago Viola hubo reuniones y cruces de WhatsApp urgentes entre los integrantes de Las Fuerzas del Cielo. En especial porque en algún momento del año pasado, en medio de la tensión creciente por la puja de palacio, un jefe de esa agrupación señaló: “Nos sacan algo y nos vamos”. ¿Sería ese el momento? Un ex ministro del PRO solía decir: “Encuéntrenme a uno que se haya ido solo”.
El pico máximo de zozobra se alcanzó cuando Sebastián Amerio pidió la palabra en la reunión de administración y finanzas del Consejo de la Magistratura para avisar, después de chequear un mensaje en su teléfono, que debía irse de urgencia “a Olivos o a la Casa Rosada”. “Disculpas y gracias”, dijo, se paró y se fue.
La hermanísima, la única asesora intocable en el elenco presidencial, hace rato que está fastidiada con el consultor. El vínculo entre ellos se deterioró notablemente, perdieron la confianza y ya ni siquiera se reúnen a solas para limar asperezas, pero “El Jefe”, como la apodó su hermano en la génesis del proyecto libertario en una evidente advertencia del rol que ocuparía luego la funcionaria en la administración del poder, reconoce en privado que así como el Presidente mantiene una dependencia emocional en ella, también necesita de las gestiones y el expertise del asesor en diversos rubros. “La necesidad tiene cara de hereje”, bromeó un operador libertario.
Karina Milei se convenció en octubre, después de ganar la pulseada interna tras el éxito electoral de La Libertad Avanza en las elecciones de medio término, que era el momento de extender su zona de influencia interna y navegar por aguas que hasta ese momento solo estaban reservadas para la flota de Caputo. Cerró entonces una alianza con un sector de la Corte, certificó a través de Manuel Adorni un aumento del 280% al Poder Judicial y avaló a Eduardo -“Lule”- y Martín Menem a que iniciaran una selección de candidatos para reemplazar a Mariano Cúneo Libarona, que hacía meses agitaba a viva voz su renuncia, pero especialmente a Amerio, y arrebatarle a Las Fuerzas del Cielo el ministerio. Antes, “El Jefe” ensayó un primer aviso: postuló al diputado Gonzalo Roca en el Consejo.

Los Menem y Viola siempre pensaron en Mahiques, un funcionario judicial con credenciales, del sistema y familia judicial, y propietario de una lista inabarcable de relaciones cruzadas que le ofreció a Karina Milei como tarjeta de presentación para lograr resultados concretos. Dicen que la Secretaria General evaluó otros postulantes hasta que conoció al ex jefe de los fiscales de la capital -hubo algunos asados-, apuntalado además por un sector muy relevante del máximo tribunal. En el medio, mientras tanto, se multiplicaron las operaciones a través de los medios: se llegó a mencionar a los fiscales Diego Luciani y Carlos Stornelli como potenciales reemplazos. Nunca estuvieron en consideración. Por el contrario, fueron utilizados como cortina de humo mientras se avanzaba con Mahiques. Distinto fue el caso de Guillermo Montenegro, un dirigente con sobradas credenciales, que por alguna extraña razón no pasó algunos filtros.
La disputa interna no se circunscribe sin embargo al estrés en el vínculo entre la hermanísima, los Menem y Santiago Caputo, que estuvo solapado durante el verano solo por la necesidad de enfocar la maquinaria libertaria al servicio de las reformas aprobadas en el Congreso: todos en el mundillo libertario eran conscientes de que, una vez inauguradas las sesiones ordinarias, la interna volvería a tomar estado público. Pero hay otros focos de tensión puertas adentro de un gobierno que empieza a exhibir los desgastes típicos de la segunda mitad del mandato y las operaciones previas al intento de reelección.
No solo por la relación entre la Casa Rosada y Victoria Villarruel, quebrada por completo. Hay deterioro dentro del propio gabinete. Incluso surgieron en los últimos tiempos versiones por la vinculación entre Patricia Bullrich y su sucesora, Alejandra Monteoliva, impulsada por la propia senadora. La demora en la designación de Diego Valenzuela, resistido por la ministra, en la nueva agencia migratoria tiene que ver con eso. También con el hipotético traspaso de la Policía Aeroportuaria, trabado en la secretaría Legal y Técnica, un área controlada por Caputo. A propósito, ¿es cierto, como circuló internamente, que en la conferencia del gendarme Nahuel Gallo en la sede de esa fuerza se incluyó primero un cartel que informaba de la presencia de la jefa del bloque de LLA en el Senado, y se quitó cuando llegaron las autoridades del protocolo de Casa Rosada? La pregunta alimenta las especulaciones. En estos días se ventiló además un chispazo, ya resuelto, entre los Caputo por algún nombramiento en el directorio de una de las empresas del Estado.

Esos cortocircuitos abren una serie de interrogantes. El principal es hasta qué punto el Presidente conoce los detalles de las gestiones ministeriales por fuera del ámbito de la economía, que concentra toda su atención. Pero hay otros dilemas. Por ejemplo, cómo será a partir de ahora la lógica del poder una vez desbaratado el “triángulo de hierro” y quebrada esa regla no escrita que proponía que “el que saca, pone”. Existe, de todos modos, una encrucijada aún mayor: el freno de mano en los sectores más representativos de la economía que inquieta a cada vez más funcionarios.
Luces rojas, bajas expectativas. Entre noviembre del 2023 y estos días, la dinámica de los créditos personales, por tarjetas de crédito, hipotecarios y prendarios tuvieron un incremento considerable en todas sus variables pero, como contrapartida, la morosidad también creció exponencialmente en los hogares argentinos hasta trepar al 9,3% en enero, más del doble que dos años atrás, según estadísticas del Banco Central.
En ese contexto, el plan de estabilización de Milei empieza a mostrar luces de alerta. Según datos del INDEC, de 55 sectores de la economía solo 19 crecieron en dos años. De 27 sectores que compiten con importaciones, 21 cayeron, una variable que se explica, en buena medida, por el avance chino. Esos indicadores están contemplados en un muy interesando informe de la consultora Equilibra, de Diego Bossio y Martín Rapetti, que analiza el programa económico de Milei y Luis Caputo, “Toto”, y que esta semana fue presentado a un grupo de diputados del peronismo, entre ellos Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel. Ese documento compara, por caso, el programa de estabilización de Domingo Cavallo de los ‘90 con el actual. En 27 meses, el ex ministro había llevado la inflación al 1,3%. La última medición del INDEC arrojó un 2,9%, y las proyecciones pronostican para febrero números similares.
Los gobernadores están preocupados. Un grupo tenía previsto participar por estas horas de la Semana Argentina en Manhattan, un seminario organizado por el Gobierno con participación de CEOs y ejecutivos de empresas y fondos de inversión de primera línea a los que Milei quiere seducir para invertir en el país. El problema es la transición.
Mientras tanto, las provincias siguen con altísima preocupación el estancamiento de la economía. Según un informe del Consejo Federal de Inversiones (CFI), la caída en los recursos coparticipables que reciben los gobernadores fue del 7,6% entre enero del 2025 y este enero, del 9,7% en febrero y la proyección para marzo es de 10 puntos porcentuales. Es un documento que giró en estos días entre los jefes provinciales. Hay, en simultáneo, una creciente inquietud por el pago de los aguinaldos de mediados de año. Entre Ríos, por caso, se endeudó la semana pasada en 300 millones de dólares por canje de bonos y lo que en la jerga se conoce como “new money”, a una tasa del 9,55%.
“Necesitamos construir un nuevo relato económico”, subrayó un dirigente del peronismo que piensa en el 2027. Esa frase esconde la carencia principal del peronismo de esta etapa: no hay nadie que, por ahora, empatice con la sociedad.


Existe, de hecho, un grupo de empresarios del círculo rojo que espera algunos gestos de autonomía política y nitidez económica por parte de Axel Kicillof en vistas a su proyecto presidencial.
El viernes, el gobernador publicó en este medio una columna de opinión titulada “Hay otro camino” en la que criticó en duros términos el programa económico de Milei y proclamó una solución colectiva entre los gobernadores detrás de una construcción nacional: una “alternativa capaz de despertar alivio y esperanza”.
El gobernador está decidido a ser candidato a presidente, y en su entorno aseguran que es probable que hacia el segundo semestre de este año recorra el interior del país con frecuencia para empezar a darle forma a ese proyecto. El interrogante es de qué manera podría cuajar ese plan con el frente nacional que propuso Miguel Ángel Pichetto en estos días y que, según el diputado, habló con la propia Cristina Kirchner, abocada, según sus interlocutores habituales, a estudiar el nuevo mapa geopolítico. Pichetto puso de ejemplo la construcción que lideró Lula da Silva en Brasil para derrotar a Jair Bolsonado. Es un proyecto que Kicillof también tiene en la cabeza. Es más: en La Plata juran que el gobernador tiene contactos directos con el presidente de Brasil y con sus asesores.
En ese esquema, en la gobernación bonaerense ya se diseña una hoja de ruta. Hay quienes planean incluso una licencia del mandatario, para fines de este año o inicios del próximo, para encarar una campaña nacional. Por eso fue tan tensa la renovación de autoridades en el Senado bonaerense: en esa cámara se define no solo la sucesión del gobernador, si no también el manejo de la caja.
Kicillof deberá primero lidiar con las tensiones internas. Esta semana, tras su inicio de sesiones en la Legislatura, La Cámpora le reclamó que no dedicó ni un solo párrafo de su discurso a la situación judicial de la expresidenta, cada vez más fastidiada con su encierro. Las negociaciones provinciales de los próximos meses pueden reavivar esa disputa, en particular por la modificación a la reelección de los intendentes y la integración de la corte, a la que le faltan cuatro miembros. Esos acuerdos podrían destrabarse en los próximos tres meses. En pleno mundial de fútbol. Ya estarían los nombres de esos cuatro candidatos. La Libertad Avanza tiene en carpeta el juez penal del Gran Buenos Aires.

Milei es ajeno a todas las negociaciones. En estas horas está concentrado en sus reuniones con Donald Trump y en los encuentros que mantendrá con inversores en Nueva York. Convocó para eso, a través del canciller Pablo Quirno, a casi una docena de gobernadores que de a poco, sin levantar demasiada polvareda, empiezan a hacer sentir sus inquietudes por el rumbo del programa económico. Gustavo Sáenz, de Salta, lo dijo al pasar esta semana en una entrevista con “Infobae a la tarde”: resaltó que, hasta ahora, las expectativas no se habían cumplido. Eso sí: también remarcó que mantiene una “relación personal muy buena” con el Presidente.
Y por CABA, ¿cómo andamos? Sin quererlo, Alfredo Cornejo, muy cercano a LLA, expuso el viernes en redes sociales la situación del empleo registrado cuando se ufanó en X de que Mendoza sólo había registrado, entre noviembre del 2023 y noviembre del año pasado, una caída del 0,6% de los trabajadores privados formales por debajo de Neuquén y Río Negro, las únicas dos jurisdicciones con números positivos según datos del SIPA. Los datos oficiales indican que, hasta fines del año pasado, habían bajado su persiana casi 22 mil empresas. El viernes se conoció, por ejemplo, que Kopelco S.A., la firma que opera la conocida marca de preservativos Tulipán, redujo en más del 60% su planta por la retracción del consumo.
La ciudad de Buenos Aires no es la excepción: según las estadísticas oficiales, la caída del empleo registrado fue del 2,3% en dos años. Jorge Macri conoce esos números. Es más: muy cerca del jefe de Gobierno están convencidos de que Milei no va a llegar a la campaña del 2027 con una economía florida. Tan convencidos están que sugieren que el alcalde podría, en ese plano hipotético, ser bendecido como el candidato a la reelección en un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza. Eso explica el endurecimiento en su discurso público. En las filas libertarias deslizaron que las probabilidades de que eso pase son de escasas a nulas.
Al jefe de Gobierno, sin embargo, se le multiplican los frentes internos. En las últimas semanas, corrió a Santiago López Medrano, un viejo colaborador de María Eugenia Vidal, de la Corporación Buenos Aires Sur. Con su primo Mauricio el diálogo sigue frío, aunque habrían vuelto a conversar de manera más habitual que el último año. El ex presidente, por el contrario, no tiene contactos con la Casa Rosada desde que se enteró, mientras salía de Olivos, que Adorni ocuparía la Jefatura de Gabinete. Macri ya no tiene expectativas en el Gobierno, y prepara para dentro de dos jueves un discurso partidario que podría arrojar indicios del plan trazado para el 2027.

En la rutina del jefe de Gobierno, Daniel Angelici, “El Tano”, tiene especial participación. Tanta que a Jorge Macri le molesta visiblemente que se diga que el dirigente y empresario radical es su jefe. Pero “El Tano” realiza múltiples gestiones. En todos los ámbitos y mostradores. La última sucedió en estas horas, cuando el alcalde lo llamó nervioso por la ubicación del bloque de la UCR en el recinto de la Legislatura.
Angelici también tuvo particular injerencia en el reparto de comisiones. En esa distribución, La Libertad Avanza, que en la capital lidera Pilar Ramírez como delegada de Karina Milei, está por quedarse oficialmente con la estratégica comisión de Justicia, por donde pasan, por citar una atribución, el nombramiento de los jueces.
En privado, “El Tano” repitió en los últimos días que nada tuvo que ver con la selección de Mahiques como flamante ministro de Justicia. Tal vez sea cierto: la red de vínculos y la zona de influencia del funcionario se agrandó de manera insospechada en estos años.






