Semana de turbulencias severas en la cúpula del Gobierno por la difusión de los audios de Diego Spagnuolo y la proliferación de vínculos de la familia Kovalivker, dueña de droguería Suizo Argentina, proveedora premium del Estado, un negocio que explotó con voracidad Jonathan, el más audaz de los hermanos.
El empresario, dueño de una fortuna incalculable, conoció a la familia Menem hace varios años, antes de que el PRO llegara a la Casa Rosada, por la distribución de algunos de los productos proteicos de la empresa que fundó a fines de los 90′ el presidente de la Cámara baja. Dicen que ese no fue un buen negocio para Martín Menem, y lo cortó rápidamente. En estos días trascendieron posibles reuniones privadas en uno de los quinchos de Nordelta, propiedad de los hermanos del presidente de la Cámara baja, Fernando -“Tato”- y Adrián, este último un activo colaborador del diputado que esta semana salió en defensa de su primo Eduardo -“Lule”-, el colaborador más íntimo de Karina Milei, salpicado por los audios del ex titular de discapacidad que ventiló una posible red de coimas en el área. En esta sección se publicó en el verano que Adrián Menem estaba a cargo de la organización de asados mensuales en ese quincho de la zona norte del Gran Buenos Aires al que concurrían desde funcionarios y dirigentes hasta visitantes ocasionales. Desde el gobierno aseguran que ninguno de los Kovalivker visitó nunca alguno de esos quinchos, repartidos en dos barrios de Nordelta.
Pero antes de que la familia menemista llegara al poder de la mano de Javier y Karina Milei, Jonathan Kovalivker ya había aceitado buenos vínculos con el PRO. El droguero ya había entrado a las ligas mayores del Estado con la provisión de medicamentos de alto costo que por aquel entonces concentraba la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE) bajo el paraguas del Ministerio de Desarrollo Social, hasta que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, lo traspasó el año pasado a la órbita de Salud.
Suizo Argentina se hizo fuerte desde su fundación en el mercado de las farmacias, un rubro en el que acaparó buena parte del negocio, pero en la última década se ramificó a los sindicatos con la provisión de medicamentos de alto, y a los estados nacional y provinciales. Un sistema monstruoso que en el 2024 administró un presupuesto de $40.000 millones en el que se sientan los grandes jugadores del mercado y que proveen de manera directa. Existía entonces un buen vínculo con un ex interventor de la Obra Social de Buenos Aires (OBSBA) que después se fue como interventor a una obra social provincial.
Sin embargo, y paradójicamente, los Kovalivker nunca pudieron hacer demasiado pie en la ciudad de Buenos Aires, más allá de la provisión de medicamentos de alto costo. De hecho, no tuvieron buenas novedades recientemente: quedaron afuera de las dos últimas licitaciones que se hicieron en los últimos meses en la capital, en la administración de Jorge Macri, por sueros e insumos descartables. A pesar, según se comenta con fuerza en la sede de la calle Uspallata, de llamados muy insistentes de un sector del PRO, desde donde se fatigaron teléfonos de altísimos funcionarios porteños. Falta ahora la última licitación, de medicamentos, prevista para los próximos meses, a cargo del ministerio de Salud que lidera Fernán Quirós.
A propósito, en Estados Unidos, más puntualmente en la Florida, circula una versión muy insistente que da cuenta de que existiría desde hace tiempo un seguimiento muy particular de la cúpula del PRO sobre una empresa vinculada al rubro, que produce parches mamarios.
Festejo concurrido. El escándalo en discapacidad y la crisis que sacude al Gobierno fue sin duda uno de los temas centrales de conversación en la fiesta con la que la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP) celebró su 55 aniversario en uno de los salones del restaurante central de La Rural, en la noche del martes. Francisco Quintana, su presidente, funcionario porteño con múltiples vínculos en la Justicia, y la política, ofició de anfitrión de dirigentes diversos del PRO y La Libertad Avanza, entre ellos el ministro Mariano Cúneo Libarona, el diputado Cristian Ritondo, la legisladora Pilar Ramírez, el fiscal general de la capital Juan Bautista Mahiques y su padre Carlos, camarista federal, que hicieron un apartado durante un buen rato con Juan Carlos Maqueda, ex ministro de la Corte Suprema, y el juez electoral Alberto Dalla Vía. Consultores, legisladores, dirigentes y funcionarios de otras administraciones se pasearon por el salón, degustaron lomo de a pie y bebieron buen vino, en un evento que recaudó más de $100 millones, entre invitados y sponsors, y estuvo íntegramente atravesado por la crisis de los audios de Spagnuolo. En especial, por el impacto de ese escándalo en el sistema de toma de decisiones del gobierno y las posibles repercusiones en la campaña bonaerense que, al otro día, se empañó por la pedrada a la caravana presidencial en Lomas de Zamora. El sábado pasado, en un festejo de cumpleaños bastante íntimo de alguien del entorno de Santiago Caputo, en pleno fin de semana de crisis, el tema ya había acaparado buena parte de la atención.
Los incidentes de la caravana llamaron la atención porque ese día habían existido comunicaciones cruzadas entre el municipio peronista y los armadores de LLA para evitar actos de violencia. La campaña bonaerense se coló, en ese sentido, en el menú de la cena de la FURP a través de algunos invitados como el senador radical Maximiliano Abad y los intendentes Mariano Cascallares y Gastón “Gato” Granados, además de Daniela Vilar, ministra camporista de Axel Kicillof y pareja de Federico Otermín, jefe comunal de Lomas. Pero el atractivo más jugoso de la cena fue el ministro de Justicia, que acaparó buena parte de la atención con sus teorías en torno a la filtración de los audios de Spagnuolo y la inquietud por el material que podría salir en las próximas semanas. En otras mesas, más informales, se llamó la atención por la celeridad de la investigación judicial en manos del fiscal Franco Picardi, tramitada por el juez Sebastián Casanello. Una pesquisa acelerada, en buena medida, por un gobierno que no logró todavía hacer pie en los tribunales de Comodoro Py, y tampoco tuvo éxito en las comunicaciones que intentó con el ex titular de la ANDIS, para negociar una estrategia conjunta de cara al expediente judicial. Truncadas las tratativas, el presidente lo tildó de “mentiroso” y dijo que lo denunciaría. Hasta este fin de semana, no había habido sin embargo ninguna novedad en ese sentido.
Pero donde sí podrían haber novedades próximamente es en el esquema de trabajo del jefe de gobierno porteño, que sigue con un vínculo muy esporádico con su primo, el expresidente, y con gestiones especiales en manos de Daniel “El Tano” Angelici, a cargo de buena parte de la gestión política del gobierno de la capital.
Ezequiel Sabor, del riñón del jefe de Gobierno pero con buen vínculo con el jefe del PRO, se hizo presente también en la cena de la FURP, y en el seno de la administración local dan cuenta de que en las próximas semanas podría empezar a desligarse de algunas gestiones. Fue uno de los negociadores del acuerdo con La Libertad Avanza que derivó en que Karina Milei liberara dos lugares en la lista de diputados nacionales para el expresidente. Por lo pronto, el funcionario seguía al frente de los asados de los viernes en la sede del PRO de la calle Balcarce que también tuvo lugar este viernes con decenas de funcionarios de la capital y dirigentes que se reúnen hace semanas para compartir carnes a las brasas y analizar el futuro partidario.
Campaña y consultores. Septiembre y octubre serán, en ese orden, claves para el futuro político de varios dirigentes. La lista es interminable, y hay una atención particular sobre la provincia de Buenos Aires, el bastión top del peronismo que espera por el resultado del 7S y del 26O.
En octubre, la Casa Rosada espera un escenario similar al del 2017 cuando el entonces gobierno del PRO derrotó al kirchnerismo -en aquel momento, con Cristina Kirchner como principal candidata, hoy condenada y recluida en su departamento de San José 1111-, paradójicamente con un candidato de centro, por la vía del medio, que en esas elecciones colaboró para que la ex presidenta caiga derrotada frente a Esteban Bullrich en la postulación al Senado. Se trata de Florencio Randazzo, que ya empezó a recorrer el conurbano: en la semana estuvo en la tercera sección electoral, con un discurso que intenta rescatar su gestión como ministro de otros años.
En las últimas semanas, en el Gobierno tomaron nota de un dato que les llegó de las mediciones: más allá de la cantidad, el diputado que debe renovar su banca absorbe votos de ambos espacios, del oficialismo y del kirchnerismo. “Les comemos a los dos”, sintetizaron colaboradores. Son números que acercaron, según confiaron, un buen número de consultores que comenzaron a colaborar con el ex ministro. En ese contexto, apareció en los últimos días una versión que dio cuenta de que incluso el que habría acercado algún trabajo es Diego Hampton, “Derek”, que trabajó en la campaña presidencial de Patricia Bullrich, que tiene un vínculo contractual con algunos gobernadores y que aún es parte del esquema de la consultoría liderada por Santiago Caputo y Rodrigo Lugones. De hecho, su primo Julián Hampton administra el área de Opinión Pública en el Ejecutivo.
En los últimos años, la consultoría política estuvo cruzada en el país por intereses mezclados, entre dirigentes y partidos. Para todos los gustos. Tal vez el caso más resonante haya sido el del catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, que trabajó par el kirchnerismo, después para Sergio Massa, más tarde para el radicalismo de Martín Lousteau, luego para Leandro Santoro y al final para el PRO de la capital.
En la campaña del 2023, Massa convocó además a los especialistas brasileros que trabajaron en su momento para el PT de Lula da Silva, y que luego trabaron un vínculo con el kirchnerismo y La Cámpora. Esos consultores se dedicaron en estos últimos meses a la campaña K en Corrientes, con Martín Ascúa como candidato a gobernador, y en el kirchnerismo resaltaron que andaban con intenciones de involucrarse en territorio bonaerense. En el medio, asesoraron en Bolivia a Andrónico Rodríguez, de la izquierda cocalera de ese país, que tuvo un muy mal resultado en las elecciones del pasado 17 de agosto.
Inquietudes varias. De vuelta en Argentina, las elecciones de septiembre y octubre marcarán además un seguro cambio de gabinete, no solo por los funcionarios candidatos si no por otros retoques que, se prevé, harán los hermanos Milei hacia fin de año.
En ese recambio persiste la inquietud por parte de la Iglesia por el reemplazo de Nahuel Sotelo, quinto en la lista de la tercera sección electoral del gobierno en la provincia de Buenos Aires, un integrante de Las Fuerzas del Cielo que hace rato se dedicaba a su área de Civilización y Culto: dejó el vínculo con los cultos, en particular con la Iglesia católica, en manos del subsecretario Agustín Caulo, que hoy administra prácticamente en soledad la relación con ese sector. Ni Milei ni ningún funcionario de jerarquía se dedicó a cultivar ese vínculo.
No es, de todos modos, el único motivo de zozobra en la Iglesia. Hace rato que existe además una furia acumulada de la cúpula del episcopado con el obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, que suele publicar en sus estados de WhatsApp posturas contrarias a la de la Conferencia Episcopal, de tinte bien conservador, en algunos casos con temas de alta polémica, y con altísimo perfil.
El que, por el contrario, bajó obligadamente el perfil es Demian Reidel, que lideró el consejo de asesores del presidente hasta julio, cuando fue eyectado, según trascendió, por la influencia de Karina Milei. Reidel preside NASA, Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima, una empresa superavitaria muy codiciada. Dicen que, en el último tiempo, desde el entorno de Santiago Caputo pidieron varias veces la cabeza del economista. Y que, por ese motivo, el funcionario habría vuelto a buscar refugio bajo el paraguas de la secretaria General de la Presidencia. Otro síntoma de la interna sin fin.