
A partir del conflicto que se generó en torno a la reforma laboral, que ocupó gran parte de las negociaciones entre el oficialismo y la oposición, el Gobierno postergó el tratamiento en el Congreso de la nueva Ley de Glaciares, que beneficiaría a la industria minera.
Luego de una reunión con los representantes de los espacios aliados, la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, solicitó formalmente la convocatoria a una sesión para el próximo miércoles.
Sin embargo, en la nota dirigida a la presidenta de la Cámara, Victoria Villarruel, precisó que el temario de esa jornada iba a ser únicamente el proyecto de modernización del sistema de trabajo.
De esta manera, se dejó afuera la iniciativa que busca modificar la norma actual sobre la protección de glaciares, para así darles más autonomía a las provincias y fomentar las explotaciones mineras.

“La patearon para más adelante porque no tienen los votos para aprobarla”, sostuvo a Infobae una fuente cercana a uno de los gobernadores cuyanos que sí apoya desde el inicio esta medida.
Por el contrario, las autoridades nacionales aseguran que cuentan con el respaldo suficiente tanto en el Senado como en Diputados como para que la ley sea sancionada, pero explican que no se avanzó todavía “por una cuestión de tiempos”.
En este sentido, indican que el tema se va a debatir durante febrero, tal como estaba previsto originalmente, pero aún no hay precisiones sobre una fecha puntual en la que se haga.
De todas formas, el oficialismo podría incorporar el texto el mismo miércoles, antes de que comience la sesión en la que se va a votar, por lo menos hasta ahora, solamente la reforma laboral, que es uno de los principales objetivos de la Casa Rosada.
Incluso, en las últimas horas se volvió a reunir la mesa política libertaria en Balcarce 50 para hacer un análisis de la situación general en el Congreso y terminar de armar la estrategia parlamentaria.
Tal como contó este medio, durante ese encuentro los referentes del oficialismo determinaron que no se van a proponer cambios sobre el proyecto de modernización del sistema de trabajo, a pesar del pedido de algunos gobernadores.

Las provincias reclamaban, puntualmente, algún tipo de compensación por la caída en las recaudaciones que -entienden- se va a producir a partir de la baja de las alícuotas del impuesto a las Ganancias para las sociedades.
El ministro del Interior, Diego Santilli, dedicó casi todas sus reuniones con los mandatarios locales a discutir este asunto e intentar convencerlos para que respalden la medida, con diferentes promesas.
El funcionario recientemente logró, mediante intensas gestiones, frenar un encuentro de los gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para sentar una postura unificada sobre el proyecto en cuestión.
Así se los comentó “El Colo” en la mesa política a Bullrich y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni; la secretaria general de la Presidencia,Karina Milei; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; al ministro de Economía, Luis Caputo, y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

En el Gobierno defienden la baja del impuesto a las Ganancias y sostienen que incentivará a una formalización que incrementará la recaudación y dinamizará la economía, por lo que no se va a quitar.
En cuanto a la ley de Glaciares, la iniciativa plantea transferir facultades clave a las provincias, otorgándoles mayor control sobre el aprovechamiento de los recursos naturales en su territorio.
Este proyecto es especialmente respaldado por los distritos que componen la denominada Mesa de Litio, es decir, Catamarca, Jujuy y Salta, así como también los de la Mesa de Cobre, que componen Mendoza y San Juan.
Los gobernadores de la mayoría de estas jurisdicciones, consultados por Infobae, confiaban en que La Libertad Avanza iba a juntar los votos en el Congreso para que la medida sea sancionada, pero se mostraban cautos.
El punto central del texto reside en la relectura del artículo 6 de la actual norma, sancionada en 2010, que prohíbe actividades mineras, hidrocarburíferas e industriales en ambientes protegidos al considerarlos reservas de agua dulce.
Esto cambia al establecer con claridad que “glaciar” es “toda masa de hielo perenne estable o que fluye lentamente… cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación”, mientras que “ambiente periglaciar” abarca áreas con suelos congelados que regulan los recursos hídricos.
Este miércoles, el canciller, Pablo Quirno, participó de una cumbre en Estados Unidos sobre minería y posteriormente anunció una inversión de USD 14.000 millones de las dos mayores empresas del mundo de este sector.
Durante ese mismo evento, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, destacó el rol de la Argentina y aseguró que el país “tiene capacidad para ser un socio clave” a nivel global.
“Es uno de los líderes globales en este sentido. Además, estar ubicado en el hemisferio occidental tiene un valor estratégico tanto para Argentina, pero obviamente también para Estados Unidos”, remarcó el funcionario republicano.







