
La Cámara de Transporte de Santiago del Estero respondió en forma contundente contra los nuevos reclamos salariales del Sindicato de Camioneros, liderado por Hugo Moyano, que anticipó su rechazo al esquema actual de las paritarias en la actividad, con acuerdos pactados por 6 meses con cláusulas de revisión y al otorgamiento de sumas no remunerativas.
La entidad empresarial, que agrupa a pymes y es liderada por Federico Lo Bruno, hizo hincapié en la gravedad del contexto actual y advirtió que la crítica situación financiera del sector amenaza la sustentabilidad de las fuentes laborales y la continuidad de cientos de empresas de transporte automotor de cargas.
En un comunicado, destacó que el sector enfrenta un escenario donde “los costos operativos superan en muchos casos los ingresos, producto de tarifas que se encuentran muy por debajo de los valores reales que requiere la actividad para ser sustentable”.

Alertó que esta situación ha provocado cierre de empresas, reducción de flotas y la pérdida diaria de empleo en la provincia y en todo el país. Pese a reconocer la importancia de los análisis técnicos sobre el salario real, la cámara santiagueña sostuvo la necesidad de que tales planteos “deben ser canalizados y debatidos en la mesa de negociación paritaria, ámbito natural donde las partes —trabajadores y empresas— participamos activamente y asumimos compromisos concretos, con pleno conocimiento del contexto macroeconómico, sectorial y regional en el que se desarrolla la actividad”. Además, remarcó que no se generan “ahorros” ni “beneficios extraordinarios” derivados de los acuerdos salariales actuales, tal como señaló Camioneros.
Acerca de las recurrentes críticas a la rentabilidad empresarial, la cámara del interior fue enfática: “Sin rentabilidad no hay empresas, sin empresas no hay empleo, sin empresas no hay salarios, ni aportes ni contribuciones abonados en tiempo y forma”.
Resaltó que “demonizar” la ganancia de las empresas implica desconocer que sólo mediante resultados positivos se pueden mantener los compromisos asumidos con trabajadores, proveedores y el fisco.

La entidad también cuestionó la continuidad de los bonos extraordinarios pedidos por el sindicato para la obra social cuando estos se exigen incluso para trabajadores no afiliados, especialmente considerando que “la calidad de las prestaciones se ha deteriorado gravemente, con servicios deficientes o inexistentes en amplias zonas del país, incluida nuestra provincia”.
“La situación de la obra social resulta crítica, sin que ello se traduzca en mejoras concretas ni para los trabajadores ni para las empresas que realizan los aportes”, agregó el comunicado empresarial.
Respecto del tema salarial, insistió en que “todo acuerdo salarial vigente ha sido previamente consensuado y firmado por las partes”, subrayando la existencia de un compromiso mutuo y bilateral de respeto a lo acordado, “tanto en sus alcances como en sus limitaciones”.

En su mensaje final, la cámara de Santiago del Estero reiteró que la prioridad indeclinable debe ser “la continuidad del sector y la preservación de las fuentes de trabajo”. Sin embargo, consideró que “el transporte de cargas atraviesa una crisis profunda, con cierre de empresas, reducción de flotas y pérdida diaria de empleo” y advirtió: “Esta realidad exige responsabilidad, diálogo y esfuerzos compartidos, no la confrontación ni la estigmatización de quienes sostienen la actividad”.
La firme postura del líder del Sindicato de Camioneros adquiere más relevancia porque en los primeros días de febrero comenzarán las negociaciones con los empresarios para acordar la paritaria 2026. Y, en los hechos, desafiará la pauta salarial fijada por el ministro de Economía, Luis Caputo, que ahora busca acuerdos anuales y por debajo de la inflación prevista, y podría trabar la homologación de lo pactado por parte del secretario de Trabajo, Julio Cordero.







