
El PJ Nacional, que preside Cristina Kirchner y que, debido a su detención domiciliaria lo conducen los vicepresidentes, emitió un duro comunicado contra la sanción de la reforma laboral y, en especial, contra los legisladores peronistas que acompañaron la iniciativa de Javier Milei en el Congreso.
“La aprobación del proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Milei y el Fondo Monetario Internacional abre una nueva etapa de precarización y transferencia de riqueza: el pueblo trabajador perderá salario, tiempo y, en consecuencia, salud física y salud mental”, rezó el comunicado emitido en la tarde de este lunes.
La redacción del texto estuvo coordinada y avalada por la ex jefa de Estado que, a través de José Mayans, vicepresidente primero y autoridad con mayor exposición en el partido, sigue de cerca los pormenores del partido. El mensaje no solo cuestiona el contenido del proyecto de ley que fue sancionado la semana pasada, sino que apunta contra los opositores que lo acompañaron con su voto.
“Quienes votaron esta reforma lo hicieron contra la doctrina histórica de nuestro movimiento, contra la justicia social y contra quienes dicen representar”, indicaron en el comunicado, donde también agregaron: “El peronismo nació para ampliar derechos, no para convalidar su eliminación; nació para dignificar el trabajo, no para convertirlo en esclavo”.

En ese sentido, remarcaron que “un representante del pueblo que avala semejante precarización, no expresa al movimiento”, sino que “expresan otros intereses”. “La historia, tarde o temprano, pone las cosas en su lugar. Y también a quienes, por acción u omisión, eligieron estar del lado equivocado”, sostuvieron los dirigentes del partido.
El mensaje está dirigido a los legisladores de Tucumán y Salta que acompañaron la reforma laboral, y a los de Catamarca, que si bien no votaron la iniciativa, dieron quórum para que sea tratada en la Cámara de Diputados, donde recibió la media sanción y la aprobación final.
“El peronismo nació para ampliar derechos, no para convalidar su eliminación; nació para dignificar el trabajo, no para convertirlo en esclavo”, sentenciaron. En esa línea, los dirigentes que integran el partido advirtieron: “La Argentina no necesita menos derechos, necesita más industria, más producción, mejores salarios y un Estado que fortalezca una sociedad más igualitaria”.
Además, aseguraron que “el peronismo tiene una propuesta de modernización clara” en donde debe haber un “salario mínimo acorde a la canasta básica, participación en las ganancias, ampliación de licencias parentales, derecho a la desconexión digital, reducción de la jornada laboral y derechos para trabajadores de plataformas”, entre otros temas que proponen.

“La historia del país ya mostró hacia dónde conduce este camino, y por eso lo afirmamos con claridad: va a fracasar. Sin un modelo económico que apueste por la industria, la producción y el empleo, no existe ley capaz de crear trabajo digno. No es modernización, no es actualización, es retroceso”, explicaron en el comunicado.
El comunicado salió a la luz el mismo día que se hizo pública la salida de tres senadores del interbloque justicialista en el Senado, donde el peronismo sufrió una nueva fractura. Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán) mantendrán el bloque Convicción Federal pero ya no estarán en sociedad con el bloque peronista que lidera Mayans y que contiene a la mayoría de los legisladores justicialistas.
La fractura en la Cámara alta fue motorizada por los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), quienes se alejaron definitivamente del kirchnerismo durante los dos años de gestión de Milei. La ruptura se ejecutó primero en Diputados y, finalmente, se completó en el Senado. El mensaje del comunicado está dirigido a los legisladores que les responden y a ellos mismos también.
Saénz, que es de los tres gobernadores el que más cuestiona a Cristina Kirchner en público, volvió a la carga el fin de semana, cuando aseguró que el PJ Nacional “es la pyme familiar de CFK, su hijo y sus amigos” y destacó que la ex mandataria “sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones“.
El peronismo está envuelto en una interna sin fin, que recrudece cada semana, como consecuencia de las diferencias internas que jamás se saldaron desde el inicio del gobierno de Alberto Fernández en adelante. Diferencias que generaron múltiples grietas y varias divisiones en el Congreso, donde la expresión opositora perdió poder y manos para hacer valer su posición.







