
La Unidad Fiscal de la provincia de Corrientes confirmó que siguen los trabajos de investigación sobre José Féliz Peñalver Veliz, el ciudadano venezolano que fue detenido en la localidad de Ituzaingó el pasado 20 de diciembre. Este hombre de 35 años es acusado de pertenecer a la organización narco y criminal conocida como Tren de Aragua.
Entre los documentos que ha recibido el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos hay informes de organismos de inteligencia y material aportado por entes oficiales. La acusación en contra de Peñalver Veliz está a cargo de la titular del área, Tamara Pourcel. Junto a ella trabajan los auxiliares fiscales Juan Martín Mariño Fages y Nicolás Marquevich.
Los elementos recabados hasta ahora han permitido saber que el hombre de 35 años y que formó parte del Ejército venezolano tiene una causa pendiente por homicidio en su país. Además, fue expulsado de los Estados Unidos a comienzos del 2025 por estar indocumentado, portar un arma blanca y tener tatuajes y otros elementos que lo vinculaban con el Tren de Aragua.
A la Argentina ingresó por Salta a través de un paso clandestino. Cuando lo capturaron en la zona del puerto de Ituzaingó, dijo que pretendía ir por vía fluvial al Paraguay.
Continuidad del encarcelamiento y expulsión del país
Tras su detención, el juez federal de Garantías, Gustavo Fresneda, le dictó la prisión preventiva. Esta medida estará vigente hasta el próximo lunes 9 de febrero, confirmaron a este medio fuentes con acceso al expediente. En un primer momento, el sitio oficial del Ministerio Público Fiscal había informado que se extendería hasta el 26 del próximo mes.
Peñalver Veliz cumplió una parte del arresto en la delegación de Prefectura. Pero por la peligrosidad que representaba, lo trasladaron a Marcos Paz. El cambio de lugar de detención se concretó a través de un procedimiento realizado por el Grupo Albatros.
La Fiscalía solicitará una nueva audiencia ante Fresneda para instar la prórroga de la medida coercitiva. En esa instancia, el venezolano tendrá la posibilidad de hablar. En el primer encuentro con el juez, apeló a la estratagema de decir que no sabía de qué se lo acusaba. Y de desconocer el accionar de su defensora de oficio, la abogada Rosana Marini. Una vez caídas estas artimañas, se negó a declarar.
Si en la próxima audiencia opta por hacer uso de la palabra, tendrá el derecho de exponer y luego decidir si responde o no preguntas de su abogada y de los fiscales intervinientes.
La intención de las autoridades judiciales es que permanezca detenido en Marcos Paz hasta que sea expulsado del país.

En eso está trabajando la Dirección Nacional de Migraciones. El proceso administrativo es complejo. Pero al tratarse de un individuo de alta peligrosidad y buscado por crímenes en su país, será sólo una cuestión de tiempo.
Migraciones ya determinó su expulsión y prohibición de reingreso a la Argentina. Pero la defensa de Peñalver Veliz impugnó la resolución y prolongó el desenlace. Una vez que la decisión quede firme, lo cargarán en un avión y llevarán a Venezuela. Este paso tampoco será sencillo por los resguardos de seguridad necesarios.
Quién es José Félix Peñalver Veliz
El hombre se presenta a sí mismo como exintegrante de las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela. Entre sus pertenencias, se encontró una credencial de tropa de la Compañía 4208 EMEA (Empaque, Mantenimiento y Entrega Aérea).
Se trata de una unidad encargada del entrenamiento y apoyo logístico para operaciones aéreas y paracaidismo. Está ubicada en el Estado Aragua y forma parte de la estructura de la 42.ª Brigada de Infantería Paracaidista.
Sus antecedentes son frondosos. En Venezuela, su prontuario marca registros por “porte, detención u ocultación de arma”, por un hecho de enero de 2012. Pero además posee historial policial por el delito de “homicidio intencional”, ocurrido en agosto de 2013.

Según sus propias declaraciones, escapó de Venezuela en 2017. De forma ilegal, recorrió Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia, manifestó.
El 16 de junio de 2024 fue detenido en los Estados Unidos por carecer de documentación. Se le incautó un arma blanca. Había entrado por México. A las autoridades norteamericanas les dijo que estaba camino a Canadá y que allí residía con su novia.
Cuando se le hicieron los controles de rutina, se le detectaron más de 20 cicatrices en el cuerpo y una bala alojada en el abdomen. Se justificó alegando su condición de militar.
Los funcionarios del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional -Homeland Security Investigations (HSI)- detectaron también que presentaba tatuajes compatibles con los utilizados por los integrantes del Tren de Aragua.
A su vez, se descubrió que tenía un pedido de arresto por parte de las autoridades judiciales del municipio de Peel, en la ciudad canadiense de Ontario. No se había presentado en distintas causas que se le seguían por los delitos de lesiones con arma blanca agravadas por el vínculo y amenazas.







