Miguel «Rabito» Abad, secretario general del Sindicato Único de Empleados Legislativos (SUEL), apuntó contra Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que su liderazgo ha fragmentado al peronismo y debilitado su capacidad de acción política. «No puede ser una prenda de unidad alguien que ha vaciado ideológicamente al movimiento», expresó.
En una crítica directa, recordó episodios de conflicto durante la gestión de Fernández de Kirchner, como el intento de intervenir en las obras sociales sindicales, y la acusó de fomentar divisiones internas a través de la Cámpora. «Desde el 2001 hasta ahora, llevan 20 años destruyendo al peronismo», afirmó. Según Abad, el futuro del movimiento depende de reorganizarse con liderazgos renovados y ajenos a estas disputas históricas.
Críticas al gobierno nacional de Javier Milei
El sindicalista también expresó fuertes críticas hacia la administración de Javier Milei, calificándola como un gobierno que responde exclusivamente a intereses corporativos. Señaló que la devaluación del 120% aplicada en los primeros días de gestión y el ajuste económico han incrementado la pobreza y la indigencia.
«El pueblo está pagando los costos mientras la casta sigue enriqueciéndose», señaló. Abad advirtió que, si el oficialismo logra una mayoría legislativa, podría aprobar reformas como la laboral y la previsional, lo que, en sus palabras, «significaría un retroceso de 100 años».
Relación con el gobierno provincial y balance salarial
En el plano provincial, Abad destacó avances significativos en las relaciones laborales bajo la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo y del presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo. «Tenemos paz social, sueldos al día y un diálogo constante que nos permite trabajar por el bien común de los trabajadores», afirmó.
Sobre las negociaciones salariales de 2024, el líder sindical las calificó como «muy positivas», logrando llevar el salario inicial de $185.000 a $650.000-$680.000 a lo largo del año. De cara a las paritarias de marzo de 2025, Abad proyectó un salario inicial cercano a los $800.000.
«La dignificación de los empleados legislativos sigue siendo nuestro norte, y estamos confiados en que las condiciones seguirán mejorando», concluyó.