En una entrevista de fuerte contenido político e internacional, el politólogo y analista Javier Ghio dialogó con Graciela Núñez y Pablo Gerez para el programa “Libertad de Expresión”, emitido por Radio del Plata Tucumán, y realizó un profundo análisis sobre la grave crisis política, económica y social que atraviesa Bolivia.
Durante la charla, Ghio sostuvo que el escenario boliviano refleja una “ruptura de la representación política” y advirtió que el creciente malestar social podría derivar en una profundización de la inestabilidad democrática en la región.
“Estamos viviendo momentos muy complejos que repercuten en toda Latinoamérica”.
Una región atravesada por la crisis de representación
El análisis comenzó con una mirada amplia sobre América Latina y los problemas de legitimidad que atraviesan distintos gobiernos de la región.
Ghio explicó que uno de los principales problemas actuales es la pérdida de confianza ciudadana en los sistemas políticos tradicionales.
“Hoy vemos una enorme crisis de representatividad y legitimidad en muchos países latinoamericanos”.
Tomando como ejemplo el caso peruano, señaló que los candidatos presidenciales llegan muchas veces al poder con niveles de apoyo muy bajos y con una ciudadanía cada vez más fragmentada políticamente.
“Hay gobiernos que asumen con menos del 30% de apoyo real del electorado”.
Para Ghio, esta situación provoca parlamentos débiles, sistemas políticos fragmentados y una creciente distancia entre representantes y representados.
Bolivia: protestas, tensión social y desgaste del gobierno
Al enfocarse específicamente en Bolivia, el politólogo explicó que el conflicto comenzó con reclamos salariales y sociales, pero rápidamente derivó en una crisis política mucho más profunda.
“El reclamo empezó por cuestiones salariales y terminó transformándose en un rechazo al gobierno”.
Ghio describió una combinación de factores económicos, sociales y culturales que profundizaron el malestar ciudadano:
- Reclamos por pérdida del poder adquisitivo.
- Problemas energéticos.
- Aumento del costo de vida.
- Rechazo a reformas vinculadas a las tierras.
- Descontento con las decisiones macroeconómicas del gobierno.
Según explicó, el gran problema actual es que amplios sectores del pueblo boliviano sienten que no están siendo escuchados.
“Hay sectores enteros de Bolivia que sienten que el gobierno no los representa”.
“La tercera fuerza en Bolivia es el voto nulo”
Uno de los datos más impactantes que reveló Ghio fue el nivel de desencanto electoral que atraviesa el país vecino.
“La tercera fuerza política en Bolivia terminó siendo el voto nulo”.
Para el analista, ese fenómeno refleja el profundo rechazo social hacia la dirigencia política tradicional.
“Cuando la gente deja de creer en quienes la representan, la democracia entra en una zona de riesgo”.
Además, sostuvo que el actual Parlamento boliviano no refleja adecuadamente la diversidad ideológica y social del país.
“Las expresiones progresistas e indígenas quedaron prácticamente fuera del sistema de toma de decisiones”.
La fractura histórica de Bolivia
Durante la entrevista, Ghio profundizó sobre las tensiones estructurales que históricamente atravesaron a Bolivia.
Explicó que el conflicto no puede reducirse únicamente a una pelea entre izquierda y derecha.
“En Bolivia hay formas de vida, identidades culturales y visiones del país profundamente enfrentadas”.
El analista señaló que persisten fuertes tensiones entre sectores urbanos, empresariales y blancos del este boliviano y los movimientos indígenas y campesinos del altiplano.
“Las cuestiones étnicas siguen teniendo muchísimo peso dentro de la política boliviana”.
En ese contexto, explicó que el modelo impulsado durante años por Evo Morales buscó construir un Estado plurinacional con fuerte presencia estatal y políticas sociales activas.
El desgaste del liderazgo de Evo Morales
Consultado sobre el presente político de Evo Morales, Ghio consideró que el ex presidente todavía conserva influencia en algunos sectores, especialmente en regiones cocaleras, aunque reconoció un evidente desgaste de su liderazgo.
“El evismo sigue vivo en algunos sectores, pero claramente perdió fuerza electoral”.
También sostuvo que las causas judiciales, el impacto de las redes sociales y el desgaste mediático erosionaron gran parte de la construcción política del ex mandatario.
“Eso pasa en Bolivia y también en gran parte de América Latina”.
Argentina y Bolivia: semejanzas y diferencias
Uno de los tramos más interesantes de la entrevista fue la comparación entre la situación boliviana y la realidad argentina.
Ghio aclaró que existen profundas diferencias estructurales entre ambos países.
“Argentina todavía tiene un sistema democrático fuerte y un sistema de representación sólido”.
No obstante, advirtió que la crisis económica y la creciente polarización política pueden generar tensiones similares si no existen canales de diálogo institucional.
“La crisis económica profundiza los malestares sociales y pone a prueba la tolerancia de la sociedad”.
El analista explicó que el gobierno de Javier Milei todavía conserva un núcleo duro de apoyo que le permite sostener políticamente sus decisiones.
“Si no existiera ese núcleo duro del mileísmo, el gobierno ya habría tenido que modificar el rumbo”.
También remarcó el rol que cumplen los gobernadores y el Congreso argentino como factores de equilibrio institucional.
“Argentina debe evitar una nueva crisis de representación”
Hacia el final de la entrevista, Javier Ghio dejó una advertencia política que resonó con fuerza en el estudio de “Libertad de Expresión”.
“Argentina no puede volver a una crisis de representación como la del 2001”.
El politólogo sostuvo que la construcción permanente de antagonismos extremos puede deteriorar la convivencia democrática.
“La lógica amigo-enemigo termina generando rupturas institucionales”.
Y concluyó con una definición contundente sobre el escenario regional:
“Cuando los representantes dejan de escuchar a sus pueblos, la democracia empieza a debilitarse”.






