Camilo Ugo Carabelli avanzó a cuartos de final del ATP 500 de Hamburgo con un triunfo de peso: derrotó al estadounidense Frances Tiafoe, ex número 10 del mundo y actual 21° del ranking, en sets corridos, con parciales de 7-6 (3) y 7-6 (4).
En una jornada atravesada por las interrupciones climáticas y los cambios de escenario, el argentino que ocupa el puesto 68 de la clasificación de la ATP exhibió temple y juego para construir una de las mejores victorias de su carrera profesional.
Su rival en busca de las semifinales será el estadounidense Aleksandar Kovacevic (94°), que dio el batacazo de la jornada al eliminar al canadiense Felix Auger-Aliassime, número 5 del mundo y máximo favorito del torneo.
Ugo Carabelli arrancó muy firme desde el fondo de la cancha y logró quebrar de entrada el servicio del estadounidense para adelantarse 2-0. Con su habitual solidez desde la línea de base y una gran capacidad para variar alturas y velocidades, el argentino logró incomodar a un rival más explosivo desde lo físico.
Tiafoe reaccionó rápido. Recuperó el quiebre y emparejó un parcial que terminó definiéndose en el tiebreak. Allí apareció una de las grandes virtudes del argentino en la jornada: su oportunismo y fortaleza mental en los momentos decisivos. El Brujo tomó rápidamente el control del desempate y se lo llevó por 7-3 para quedarse con un primer set extremadamente parejo.

En ese momento llegó la lluvia. Las malas condiciones climáticas obligaron a suspender el partido durante varias horas y, posteriormente, la organización decidió trasladar el encuentro a la cancha central para completar la jornada.
La reanudación parecía favorecer claramente a Tiafoe. El estadounidense regresó mucho más agresivo y rápidamente tomó una ventaja importante en el segundo parcial: se colocó 3-0, luego 4-1 y llegó incluso a sacar 5-2 para estirar el partido a un tercer set. Pero nuevamente Ugo Carabelli supo revertir un contexto adverso.
El argentino comenzó a recuperar terreno, ganó solidez y aprovechó algunos errores del estadounidense. Así encadenó tres games consecutivos y volvió a equilibrar el marcador hasta forzar un nuevo tiebreak.
De nuevo, en el momento de máxima presión, Ugo Carabelli respondió. Incluso después de quedar 0-3 abajo en el desempate, reaccionó con personalidad. Ganó siete de los siguientes ocho puntos y, en una hora y 53 minutos de juego, cerró una victoria de muchísimo valor ante un rival difícil.
La jornada en Hamburgo había arrancado con la increíble derrota de Tomás Etcheverry (25°), quien dejó escapar siete match points ante el estadounidense Tommy Paul (26°), finalmente vencedor por 6-7 (5), 7-6 (5) y 7-6 (7) en un partido maratónico por los octavos de final.
El encuentro se extendió durante dos jornadas debido a la falta de luz que forzó su suspensión el martes cuando aún faltaba definir el desenlace.
Luego de más de tres horas y media de juego acumuladas, Paul selló una victoria increíble. Fue su tercer éxito ante Etcheverry en el año: ya lo había superado Masters 1000 de Miami, sobre cemento, y en el ATP 250 de Houston, en el inicio de la gira europea sobre polvo de ladrillo.
El argentino buscará reencontrarse con su mejor nivel la semana que viene en Roland Garros, segundo Grand Slam del año y donde alcanzó los cuartos de final en 2023.






