Diego Lugano volvió a instalar el debate sobre cuántos títulos mundiales debe contar Uruguay al sostener, en una entrevista con Canal 5 de su país, que la discusión ya no es si la selección tiene cuatro coronas, sino si en realidad suma cinco, con la inclusión del Mundialito de 1980, en la antesala de la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México 2026. ¿Cuál es la competición a la que hizo referencia?
La Copa de Oro de Campeones Mundiales fue un torneo amistoso internacional organizado por la Asociación Uruguaya de Fútbol y respaldado por la FIFA, que se disputó íntegramente en el estadio Centenario de Montevideo entre el 30 de diciembre de 1980 y el 10 de enero de 1981. La FIFA reconoció formalmente el carácter oficial del certamen a través de su entonces presidente João Havelange en el congreso del organismo del 4 de julio de 1980.
El torneo reunió a selecciones nacionales ganadoras de la Copa Mundial y a Países Bajos, que reemplazó a Inglaterra porque el Mundialito se jugó en medio de la temporada del fútbol europeo. Se organizó para celebrar el cincuentenario de la disputa de la primera Copa del Mundo, que también tuvo como escenario Montevideo. El campeonato lo ganó Uruguay, que superó a Brasil por 2-1 en la final. Tras ese partido, la FIFA celebró el resultado en su boletín oficial y declaró a Uruguay como “campeón de todos los campeones del mundo”.
Esta fue el primer certamen de peso que Diego Armando Maradona disputó con la camiseta de la selección argentina mayor, después de ser campeón juvenil Sub 20 en Japón el año anterior y previo al Mundial de España 1982. Además, el Pelusa le convirtió a Brasil el único tanto de su carrera en el empate 1-1 por la segunda jornada del Grupo B, que también estuvo integrado por Alemania Federal. La Albiceleste se impuso 2-1 ante los europeos en el debut con tantos de Manfred Kaltz (en contra) y Ramón Díaz, mientras que los brasileños, que tenían en sus filas a futbolistas de la talla de Sócrates y Toninho Cerezo, se clasificaron a la final por diferencia de gol tras golear 4-1 a los germanos, pero cayeron 2-1 con Uruguay.
Hay que remarcar que nadie le discute a Uruguay los títulos de 1930 y 1950, en los que derrotó a Argentina y Brasil -respectivamente- en las finales. Sin embargo, los uruguayos reclaman las estrellas por los Juegos Olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928, ya que argumentan que en esos tiempos todavía no se había creado la Copa del Mundo de fútbol, por lo que las medallas doradas deberían ser identificadas, a su criterio, como copas mundiales.
Lugano, ex capitán de la selección uruguaya, afirmó a Canal 5 que “la duda es si tenemos cuatro o cinco, porque el Mundialito del 80 fue tal vez el evento… fue la Copa del Mundo más importante que se ha jugado. Eso creo que no hay discusión. No sé quién discute eso, porque yo vivo en Brasil y no se discute eso”. El histórico defensor charrúa vinculó su argumento con la manera en que el fútbol reconoce competencias que modificaron su estructura con el paso del tiempo. “El fútbol va evolucionando, los torneos van evolucionando, tienen otro nombre, tienen otro agregado, pero la historia, lo que significó en aquel momento, no cambia”, dijo al medio uruguayo.

Para sostener esa idea, el ex zaguero central recurrió a su experiencia en San Pablo, con el que ganó en 2005 el primer Mundial de Clubes bajo ese formato: “Yo con San Pablo gané el 2005 el primer Mundial de Clubes. El primer Mundial de Clubes se juega en 2005, cuando juegan todos los de los continentes. Eso quiere decir que antes de eso, River, Boca, Racing, Independiente, Olimpia, Peñarol, antes no tenían mundiales, jugaban otro torneo, porque tenía otro nombre. Entonces, tienen que decidirse. Fueron campeones; y si no fueron campeones, está bien, capaz que Uruguay no, porque antes la copa tenía otro nombre”.
La controversia sobre las estrellas del escudo uruguayo también apareció en un cruce televisivo entre Jorge Fucile y el periodista argentino Juan Carlos “Toti” Pasman. Según el texto fuente, Pasman cuestionó la validez de dos de las cuatro estrellas, en alusión a los oros olímpicos de 1924 y 1928, y Fucile respondió en defensa del significado histórico de esos logros. Durante ese intercambio, Fucile desafió en cámara: “¡Ey, mirá: cuatro estrellas, cuando lleguen a las cuatro estrellas, hablamos!”. Pasman replicó: “Sabés que tenés que borrar dos, hay dos que son truchas”.
La discusión reapareció mientras la selección dirigida por Marcelo Bielsa ya tiene definido su recorrido en el Grupo H del próximo Mundial: debutará el 15 de junio ante Arabia Saudita en Miami, jugará el 21 de junio contra Cabo Verde, también en Miami, y cerrará la fase de grupos el 26 de junio frente a España en Guadalajara.






