Neymar también es noticia fuera de las canchas. El delantero del Santos, que viene de ser eliminado con la selección brasileña del Mundial 2026 en los octavos de final, adquirió un súper yate al que denominó Enejota, en alusión a las iniciales de su nombre. Concebido en base a una embarcación de carga, se convirtió en una de lujo y ya habría sido entregada al delantero de 34 años.
Su valor oscila los 120 millones de reales -unos 23,3 millones de dólares– y llegó este lunes a Angra dos Reis, en el estado de Río de Janeiro, su destino definitivo de fondeo, según indicó el usuario de Instagram Nadinho Marinheiro, especialista en información náutica y con 16 millones de seguidores.
La embarcación tiene alrededor de 46 metros de eslora y una superficie útil de aproximadamente 800 metros cuadrados. Dispone de seis suites y un helipuerto en la cubierta superior, una configuración pensada para recibir familiares e invitados en travesías prolongadas con total privacidad.

El diseño fue obra del arquitecto naval Fernando Almeida, y la construcción estuvo a cargo de Inace SuperYachts, empresa brasileña especializada en embarcaciones de gran envergadura. El proyecto tiene una particularidad en su origen: según informó la revista brasileña Náutica, el Enejota no se construyó desde cero, sino que nació de la transformación de una antigua embarcación de servicio pesado denominada JAQ H1. Ese proceso lo convirtió en un yate explorer, categoría caracterizada por su gran autonomía y su aptitud para navegar en distintas regiones del mundo. La propuesta de diseño combina resistencia estructural para viajes de largo aliento con elementos de confort y personalización.
La propulsión del yate depende de cuatro motores Caterpillar de 1.450 caballos de vapor cada uno, acoplados a un sistema de propulsión de tipo hidrojet. Esa configuración mecánica le permite alcanzar una velocidad máxima de 20 nudos, equivalentes a 37 kilómetros por hora. La potencia del conjunto garantiza tanto eficiencia en la navegación como una experiencia estable a bordo.
El trayecto del Enejota hasta su destino final recorrió parte del litoral atlántico de Brasil. La embarcación partió desde Fortaleza, en el estado de Ceará, realizó una escala en la Recife Marina, en Pernambuco, y continuó hacia el sur hasta llegar a la BR Marinas Bracuhy, en Angra dos Reis. La región, frecuentada habitualmente por la familia del deportista, es uno de los enclaves más solicitados por propietarios de embarcaciones de alto valor en el país.

La compra del yate se produce en un momento particular para el delantero de 34 años. Neymar disputó su cuarto y último Mundial con la selección brasileña, torneo del que Brasil quedó eliminado, con una recaudación de 14,9 millones de dólares para la federación de su país.
La adquisición del Enejota se suma a una lista de bienes de alto valor que integran el patrimonio del ex punta del Barcelona y PSG: jets privados, helicópteros y propiedades en distintos puntos del mundo. El valor del yate supera el presupuesto anual de numerosos municipios brasileños, lo que da una dimensión concreta de la magnitud de la inversión. Con la llegada de la embarcación a Angra dos Reis, Neymar se incorpora al reducido grupo de figuras del fútbol global —entre ellos Cristiano Ronaldo y David Beckham— que poseen superyates en su patrimonio personal.

En el último partido, frente a Noruega, el atacante anotó un gol que cerró su ciclo en la competencia más importante del fútbol mundial. Al margen de ese capítulo, el jugador se encontraba en Orlando, Florida, donde su esposa Bruna Biancardi celebró el primer cumpleaños de su hija Mel.
En el plano profesional, el Santos espera el regreso del número 10 al Centro de Entrenamiento Rei Pelé para el próximo 17 de julio. El club paulista tiene agendado un partido frente a Botafogo en el Estadio Engenhão por el Campeonato Brasileño. La continuidad del delantero en las canchas también generó debate público luego de que su propio padre publicara mensajes en redes sociales pidiendo que siguiera activo.






