@herrelandslaget What a night
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La selección de Noruega volvió a captar la atención internacional tras vencer a Senegal por 3-2 y celebrar con el ya emblemático “remo vikingo”, una coreografía que involucra a futbolistas e hinchas y que se ha convertido en símbolo de identidad durante la Copa del Mundo 2026. El festejo, que surgió en los meses previos al torneo, se consolidó como una postal recurrente en los estadios y en las redes sociales, donde miles de aficionados noruegos replican el movimiento en distintos escenarios.
El fenómeno del “Viking Row” nació durante los partidos de preparación de Noruega para el Mundial y alcanzó su punto más alto en el debut del equipo frente a Irak. Desde entonces, la imagen de hinchas sentados hombro a hombro, simulando remar en un drakkar —la embarcación histórica de los vikingos—, se viralizó en plataformas digitales y fue adoptada tanto por simpatizantes como por los propios jugadores.
La victoria por 3-2 frente a Senegal, que aseguró la clasificación de Noruega a la siguiente ronda, ofreció una nueva oportunidad para desplegar la coreografía. Al finalizar el partido en el estadio de Nueva Jersey, el capitán Martin Odegaard se acercó a una de las cabeceras, tomó un bombo llevado por la afición y marcó el ritmo para que sus compañeros, técnicos y seguidores se sentaran en el pasto y comenzaran a remar de manera sincronizada. El gesto se replicó de inmediato en las tribunas, generando un mosaico móvil que fue registrado por cámaras y compartido por usuarios en todo el mundo.
El sentido del “remo vikingo” va más allá de la simple celebración deportiva. De acuerdo con la prensa noruega citada, la coreografía es un homenaje a la herencia marítima del país y a los antiguos guerreros vikingos, quienes surcaban los mares en busca de nuevas tierras. El ritual busca transmitir unidad, ya que tanto jugadores como hinchas reman juntos, simbolizando el esfuerzo colectivo necesario para avanzar en el torneo.
La influencia del festejo trascendió los límites del fútbol y llegó incluso a la política nacional. Tras la victoria de Noruega en su debut frente a Irak en la ciudad de Boston, el Parlamento noruego detuvo brevemente una sesión para sumarse al “Viking Row”, en un gesto de respaldo institucional pocas veces visto en la política del país. Las imágenes de los legisladores realizando la coreografía se sumaron a las de aficionados participando en estaciones de tren, aviones y lugares emblemáticos como Times Square en Nueva York.
El plantel noruego ha reforzado esa identidad desde antes de viajar a Estados Unidos, posando para una sesión de fotos vestidos como guerreros vikingos. El vínculo entre la selección y uno de los símbolos culturales más reconocidos del país se consolidó en cada encuentro, donde figuras como Erling Haaland y Martin Odegaard lideran una generación que busca dejar huella tanto dentro como fuera de la cancha.
El próximo desafío de Noruega será frente a Francia el próximo viernes 26 de junio, en un partido que definirá el primer puesto del Grupo I y los cruces en la fase de eliminación directa. Hasta el momento ambas selecciones cuentan con dos partidos ganados y los galos se imponen en la tabla por diferencia de goles (5 contra 4).









