Entre la gran alegría por el resultado ante River en el Monumental, otras buenas noticias trascendieron en el Mundo Boca ligadas al Superclásico. Entre ellas, se destacó el ingreso de Exequiel Zeballos como alternativa de ataque por tercera vez consecutiva después de dejar atrás un desgarro que lo había marginado de 11 partidos al hilo. Pero mientras el Changuito trabaja para recuperar su mejor versión física y futbolística, surgen interrogantes respecto a su futuro.
El vínculo del santiagueño, que terminó como figura estelar del equipo de Claudio Úbeda en 2025 y había comenzado con buen pie esta temporada hasta su lesión, expira en diciembre. A saber: el futbolista quedará en condiciones de negociar su traspaso en calidad de libre a partir del próximo 1° de julio, seis meses antes de obtener su carta de libertad, frente a un eventual cambio de club el 1° de enero de 2027.
En las últimas horas, el director deportivo de la entidad boquense, Marcelo Delgado, dialogó con TyC Sports sobre su situación: “Hay charlas con el representante, nosotros tenemos que estar con calma. Exequiel tiene un futuro enorme, tiene muchas condiciones. Esperamos que pronto podamos resolver todo ese tema, lo principal para nosotros es la renovación de Exequiel, después veremos si surge alguna posibilidad (de venta), la vamos a analizar, sea en junio o diciembre”. E insistió: “Lo importante ahora es que nosotros lleguemos a un acuerdo y podamos renovarle el contrato. Ina vez que nosotros firmemos la renovación, si viene una posibilidad que sea interesante para el club y para el jugador, la vamos a analizar y se podrá hacer. Por el momento nosotros pensamos en la renovación y esperemos que se dé pronto”.

A la hora de analizar el presente del extremo de 23 años hay que tener en cuenta varias consideraciones. Es cierto que en pocas semanas Boca definirá su suerte en el Torneo Apertura y la clasificación a los octavos de final de la Libertadores, lo que lleva a pensar que no es momento para entablar negociaciones cuando la prioridad está fijada en la suerte deportiva del equipo en este semestre. Sin embargo, a poco más de dos meses de la apertura de la ventana que le daría a Zeballos la potestad de hablar con otras instituciones, llama la atención que la directiva no haya avanzado en su caso.
A mediados de 2022, Boca le renovó el contrato a Zeballos por cuatro años con una mejora sustancial en su salario y le fijó una cláusula de salida de 20 millones de dólares (número que trascendió extraoficialmente). Desde ese momento hasta ahora, el Changuito tuvo varias propuestas desde el exterior y también para salir a préstamo en el medio local, pero ninguna satisfizo a la directiva presidida por Juan Román Riquelme. La última se dio en el pasado mercado de pases y ascendió a 10 millones de dólares proveniente del CSKA de Moscú ruso.
Ahora el panorama cambió. En Boca saben que no existe demasiado margen de maniobra ya que a pesar de que conocen en profundidad la identificación que tiene Zeballos por el club y su intención de “dejarle algo” en caso de ser transferido, no deja de ser un riesgo tenerlo con renovación pendiente en un último semestre en el que podría decidir, de un momento a otro, decir adiós a costo cero de cara al 2027. Por otra parte, los clubes interesados en el futbolista que ya ganó cuatro títulos con la camiseta azul y oro tampoco querrán desembolsar una suma cercana a su cláusula de rescisión sabiendo que en pocos meses podrían quedárselo “gratis”.

En paralelo, Zeballos también tiene la mente puesta en lo deportivo. Hay que recordar que en vísperas de la final de la Libertadores 2023, el delantero sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior y menisco externo de su rodilla derecha y se privó hasta de firmar planilla contra Fluminense en el Maracaná. El sueño del oriundo de La Banda, al igual que el de todo Boca, es sacarse la espina en otra final de Copa y justo ahora el elenco dirigido por Úbeda empieza a dar muestras de ser posible candidato al título. En ese sentido, la continuidad suena tentadora más allá de las luces de una hipotética venta. Esto seguramente también pesará a la hora de tomar una decisión dentro de un mercado de junio-julio-agosto en el que, sobre todo en Europa, los clubes juegan fuerte.
A esta altura del año, los caminos fácticos respecto a la situación de Zeballos son varios y con el siguiente orden (de mayor a menor) de probabilidades: 1) que Boca transfiera a Zeballos en el próximo mercado ante una propuesta que considere potable (puede que le renueven el contrato de forma simbólica ya con la oferta de compra sobre la mesa); 2) que Boca y Zeballos lleguen a un acuerdo, extienda su vínculo a largo plazo y el futbolista continúe en la Ribera; y 3) que no haya acuerdo y el Changuito quede con el pase en su poder a partir de enero de 2027.






