El entrenador portugués José Mourinho sostuvo que Lionel Messi será “de esos jugadores que vas a echar de menos”, al referirse al anunciado retiro del futbolista de la Selección Argentina. El técnico afirmó que la vigencia del campeón del mundo en Qatar 2022 excede cualquier definición sobre su calidad y anticipó que seguirá sus últimos años de carrera incluso si debe recurrir a una competición que se encuentra fuera de Europa.
“Hablar de Messi es complicado”, dijo Mourinho durante una conferencia de prensa previa al partido del Real Madrid ante el Real Betis. “No hay mucho más que decir. Y no hay palabras que puedan describir su calidad como jugador”.
El portugués puso el foco en la actuación del argentino en el Mundial y en el impacto que, a su juicio, provoca su presencia dentro de un campo de juego. “Llegó a este Mundial con 38 o 39 años y ha sido lo que hemos visto”, expresó sobre el delantero.
Mourinho señaló que la continuidad de Messi en el fútbol de Estados Unidos lo llevaría a seguir partidos de la Major League Soccer (MLS), aunque aclaró que no es un torneo que le resulte de su preferencia.
“Tendremos que ver algún partido de la MLS, que es una cosa que no me gusta mucho, para aprovechar estos últimos años”, afirmó el entrenador. La frase estuvo ligada a la posibilidad de seguir viendo al argentino en actividad después de su despedida de la Albiceleste.
Para Mourinho, Messi pertenece a un grupo de futbolistas cuya ausencia trasciende una competición o una selección. “Es uno de esos que, como decía en una rueda de prensa anterior, echas de menos siempre”, indicó. Luego agregó: “Y este es uno de los de nuestra generación”.
Las declaraciones del técnico se concentraron en la trayectoria internacional de Messi y en el lugar que, según sus palabras, ocupa entre los jugadores de su tiempo. Mourinho evitó extenderse en comparaciones o definiciones adicionales, aunque insistió en que la dimensión del argentino dificulta cualquier intento de describirla.

La valoración actual de Mourinho sobre Messi se inscribe en una relación marcada por la competencia entre Real Madrid y FC Barcelona. El portugués dirigió al equipo blanco entre 2010 y 2013, mientras que el argentino era la principal figura del conjunto azulgrana que conducía Pep Guardiola.
En ese período, los clásicos concentraron algunos de los partidos más tensos del fútbol español. Para el cuerpo técnico madridista, contener a Messi pasó a ser uno de los desafíos centrales de cada enfrentamiento contra el Barcelona.
Según los datos brindados por ESPN, los equipos de Mourinho y Messi disputaron 26 partidos oficiales, incluyendo el del debut de La Pulga en un amistoso cuando el luso dirigía al Porto (2-0). El historial registró nueve victorias para el argentino, ocho triunfos para el entrenador portugués y nueve empates.
Messi marcó 13 goles ante equipos dirigidos por Mourinho, todos en partidos clásicos entre el Barcelona y el Real Madrid (17 en total). Esos encuentros definieron buena parte de la rivalidad entre los dos protagonistas durante aquellas tres temporadas.
Mourinho también había reflexionado sobre lo que significó enfrentar al delantero. “Cada vez que me enfrentaba a él pasaba horas y horas pensando en la manera de pararlo colectivamente, ya que es imposible marcarle al hombre”, había dicho el portugués en 2015 mientras dirigía al Chelsea.

Durante la misma comparecencia, Mourinho también fue consultado por la situación de Julián Álvarez, delantero argentino del Atlético de Madrid. La pregunta aludió a su deseo de salida del club y al interés del FC Barcelona, aunque el futbolista finalmente no cambió de equipo durante el mercado de verano. El entrenador declinó hacer una valoración concreta sobre el caso y señaló que la persona con mayor conocimiento de la situación es Diego Simeone, técnico del conjunto madrileño.
“La situación específica que tú hablas no hay nadie que la conozca mejor que Simeone”, respondió Mourinho. “No hay nadie que conozca mejor el club que Simeone. Yo no tengo absolutamente nada que decir en relación a esta situación”. Mourinho explicó su criterio general respecto de los futbolistas que atraviesan un escenario de disconformidad con su club. Según planteó, el cierre del mercado marca un punto de inflexión para definir la convivencia deportiva hasta la siguiente ventana de transferencias.
“Yo, normalmente, digo que si un jugador no está satisfecho, cuando llega el 1 de septiembre tienes que estar satisfecho o no juegas hasta el 1 de enero”, señaló el técnico portugués. Más allá de evitar una opinión directa sobre el vínculo entre Álvarez y el Atlético de Madrid, Mourinho expresó una previsión sobre el lugar del delantero dentro del plantel durante los próximos meses. “Mi sensación es que, a partir de ayer, y por lo menos hasta el 31 de diciembre, será un jugador importante para su club”, afirmó.






