Andrés Chapu Nocioni cuestionó las acusaciones de racismo contra Argentina tras la derrota del seleccionado de fútbol en la final del Mundial 2026 y atribuyó la escalada de hostilidad al efecto de las redes sociales, los algoritmos y la generalización sobre un país entero a partir de insultos, posteos y discusiones que, según dijo, desbordaron el resultado deportivo. En una entrevista con Infobae en Vivo, el basquetbolista repasó un video que subió a sus redes y explicó con detalles los problemas de la sociedad, al mismo tiempo que contó su experiencia en España y Estados Unidos.
El exintegrante de la Generación Dorada sostuvo que la selección “no tuvo ninguna chance” de vencer a España y felicitó tanto al campeón como al subcampeón. A partir de esa reacción, relató, recibió una oleada de insultos por reconocer el rendimiento del rival y valorar el torneo argentino. En un video difundido en Instagram, Nocioni rechazó que se describa a la Argentina como una sociedad racista en términos absolutos. “Ahora tengo que escuchar que la Argentina es racista. Por favor gente, dejen de hablar barbaridades”, dijo.
Luego de esto, en una entrevista con Infobae en Vivo, el ex basquetbolista consideró que durante el Mundial se generó una dinámica que nadie logró detener. Allí planteó que las redes pueden producir efectos positivos, pero advirtió que también amplifican conflictos hasta volverlos inmanejables, en especial entre quienes consumen la realidad a través de esas plataformas.
“Yo creo que el algoritmo y las redes sociales están haciendo daño y a la vez no daño. Porque a la vez también generan cosas positivas. Lo que pasa es que también las tenemos que ver. Se ha generado en este mundial algo me parece increíble, una pelota que no la hemos podido parar. Ni de parte nuestra ni de parte de la gente que atacó o de afuera quiso hacer creer que todos los argentinos estamos en la misma posición o en el mismo lugar. Hay que tener mucho cuidado con esto de las redes, sobre todo porque muchos chicos están viendo la vida a través de las redes”, explicó.
Nocioni afirmó que se formó “una pelota” que no pudo frenarse. Para él, el problema aparece cuando se habla desde el absolutismo y se transforma una conducta individual en una identidad colectiva. Ese razonamiento fue el que utilizó para responder a las acusaciones de racismo. Aclaró que no niega la existencia de personas racistas en la Argentina, pero rechazó que esa característica defina al conjunto de la sociedad. “Cuando yo digo que ahora tenemos que escuchar que hay racismo en Argentina, que me parece una barbaridad que digan eso, sí digo que hay, yo no digo que no haya. Ojo, lo que sí digo es que no es absoluto, no somos una sociedad racista. Hay gente racista y eso sé que la hay y he escuchado frases y cosas que realmente digo: ‘Uf, yo no me identifico con esta persona’”, señaló.
El exbasquetbolista comparó experiencias en España y Estados Unidos

Nocioni sostuvo que vivió situaciones negativas y positivas en España, Estados Unidos y la Argentina, y que esa experiencia le impide aceptar definiciones totalizantes. A su juicio, decir que “todos los argentinos son sucios” o “todos los argentinos son tramposos” forma parte del mismo problema: convertir prejuicios en categorías cerradas.
“El problema es no conocer. La ignorancia te lleva a opinar o querer desacreditar a la otra persona. Es la ignorancia, es no conocer, es no saber o no entender de qué va la idiosincrasia de un país o de una sociedad. Entonces, al no entender, querés catalogar lo absoluto. Como decir: ‘Son racistas’. Te digo una cosa, en una sociedad que sí es racista y que lo ha sido por mucho tiempo, como Estados Unidos. Yo viví y no hay un racismo tan grande como nosotros pensamos que lo hay. Sí lo hay, pero no es, un problema que vos digas: ‘No puedo estar en Estados Unidos’. Menciono Estados Unidos porque es el lugar donde viví”, argumentó.
En esa línea, contó que antes del partido le escribió a Felipe Reyes para marcar una distancia explícita frente a los agravios cruzados. “Cualquier cosa que se diga de España no me representa y cualquier cosa que ustedes digan de Argentina tampoco te va a representar”, recordó.
Esa idea lo llevó a mencionar a Lionel Messi. Según planteó, muchas críticas al futbolista responden a que no juega para el club o el país de quien opina, y que esa percepción cambiaría por completo si estuviera del otro lado de la rivalidad. “Yo creo que lo de Messi viene por no tenerlo en tu equipo. Porque vos cambiás vos cambiás totalmente el juego y decís: Messi al Madrid. Cambia totalmente el juego, cambia totalmente la perspectiva de decir que viene de Barcelona. Y yo quiero ver si la gente que habló mal de Messi hablaría mal de Messi. No habría debate. Es mi pensamiento, no digo que tenga la razón. Viene de ahí el problema, de no tener a esa persona de tu lado o en tu equipo. La bola se volvió tan grande con el algoritmo, con las redes, que llegó un momento que ya no sabíamos qué está bien, qué está mal”, explicó.
Nocioni trasladó ese mecanismo a su propia carrera. Recordó que cuando la Argentina fue subcampeona del mundo en Indianápolis era vista como “la Cenicienta”, pero que esa percepción se modificó cuando la Generación Dorada volvió a derrotar a Estados Unidos y luego consiguió la medalla olímpica: “Una vez que la generación dorada le gana a Estados Unidos de vuelta y gana la medalla olímpica, Argentina pasó a ser un país totalmente odiado en el básquet y perseguido. ¿Por qué? Porque ya no éramos la Cenicienta. Ya éramos el punto. Por eso hay que enfatizar en el daño que pueden hacer las redes“.
En la entrevista con Infobae en Vivo, también advirtió sobre quienes fuerzan polémicas para producir contenido y sumar seguidores. Dijo que esa dinámica puede desencadenar una cadena de hostilidad entre argentinos y españoles que, según su visión, no existía previamente como enfrentamiento social real. Sobre el final, cuestionó que la discusión hubiera escalado hasta involucrar a figuras ajenas al torneo. Mencionó el caso de Samuel Jackson.
“Se volvió una bola de nieve que termina mal, en el sentido de que al final ya como no sabían más qué decir, de repente aparece un actor de Hollywood que yo no entiendo de dónde aparece Samuel Jackson, que yo me como todas las películas y lo amo como actor. Y de repente sale a decir algo que es una barbaridad. No soy negacionista de lo que él dice. Digo que no es así el absolutismo, el totalidad, de que somos una de las sociedades más racistas. Son tan pocas letras y un posteo tan insignificante, que son veinte letras, que veinte letras impactan como una trompada”, completó.






