La profunda reflexión de Lisandro Martínez al hablar de la importancia de su mujer en su vida: “Me ha enseñado a ser un hombre”

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Detrás de un defensor aguerrido y duro contra los rivales se esconde una persona tierna, sensible y con profundo amor a su familia. El campeón del mundo Lisandro Martínez reconoció en una entrevista la importancia de su pareja, Muriel López Benítez, a la hora del crecimiento personal y humano.

A corazón abierto, el jugador del Manchester United y la selección argentina, se mostró reflexivo y profundo al contestar una pregunta acerca de su entorno familiar y la clave para evolucionar. “Yo creo que es muy importante, pero para mí también lo más importante es tener una buena mujer al lado. Porque desde que estoy con Muriel, ella me ha enseñado mucho a ser un hombre”, expresó Licha en diálogo con el Pollo Álvarez.

“Yo por ahí venía como de un lado, por decirte, muy machista. Me crie más o menos así. Y es como que nunca pude desarrollar el lado femenino. Cómo tratar muy bien a una mujer, cómo expresarme, a dar amor… Siempre creía que era como debilidad llorar. Entonces, ella me enseñó todas esas cosas que la verdad me encantan. Me encanta llorar, me encanta expresarme, me encanta dar amor, me encanta abrazar, decir las cosas en la cara: te amo, te quiero, lo que fuese. Y creo que esas son mis raíces, ¿no? La familia y tener una buena mujer al lado», concluyó el nacido hace 28 años en la ciudad entrerriana de Gualeguay.

Lisandro Martínez y su pareja, Muriel López Benítez con la Copa del Mundo en Qatar (Instagram)

La historia de amor entre Lisandro Martínez y Muriel López Benítez

La pareja remonta su historia a Gualeguay, Entre Ríos. Martínez tenía 15 años y ya jugaba en las categorías inferiores de Newell’s Old Boys, mientras López Benítez cursaba el secundario. Se conocieron a través de amigos comunes; la simpatía y alegría de Muriel rompieron rápidamente la timidez de aquellos días. Aunque la distancia se impuso pronto por compromisos deportivos, la relación se consolidó a través de llamadas, mensajes y visitas esporádicas, transformándose en una referencia para su comunidad, que los reconocía como “esa pareja linda del barrio”.

Los primeros días de su relación fueron los típicos de adolescentes: caminatas por las calles empedradas de Gualeguay, charlas interminables, mensajes enviados con la ilusión de que el otro respondiera rápido. Pero también había algo más: una conexión genuina, el tipo de lazo que, aunque joven, ya se vislumbraba inquebrantable.

Lisandro Martínez comparte una foto de sus vacaciones junto a Muriel López Benítez

El destino de Lisandro Martínez se despejó primero con su paso a Defensa y Justicia y, luego, en 2019, con su transferencia al Ajax de Ámsterdam. A cada etapa profesional, la pareja respondió con adaptaciones: Muriel se sumó a la vida en Europa meses después de la mudanza, dejando atrás su entorno familiar para acompañar al futbolista en una carrera que los llevaría también a Manchester. El apodo de “El carnicero”, que el defensor recibió en el fútbol europeo por su capacidad para marcar delanteros rivales, no alteró la dinámica familiar ni separó a Muriel de sus costumbres, como participar en los carnavales locales cuando su agenda lo permitía.

La pareja introdujo además a un integrante peculiar en la rutina familiar: Polo, su bulldog francés, acompaña la vida de ambos en Europa y cuenta incluso con un perfil propio en redes sociales. En la cancha y fuera de ella, el crecimiento personal y profesional de Martínez se acompaña del sostén familiar, la distancia superada por el amor y el nacimiento reciente de Aurora, la primera hija del futbolista y su mujer.

El próximo destino será Estados Unidos, donde Lisandro intentará volver a ganar la Copa del Mundo con la selección argentina y Muriel estará junto con Aurora alentando desde la tribuna.

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