La reventa del Mundial 2026 se desploma: tras la salida de México y EE. UU., bajan hasta 62% las entradas para cuartos de final

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La reventa de entradas para el Mundial 2026 se desplomó tras las eliminaciones de México, Estados Unidos, Brasil, Portugal y Colombia (IMAGN IMAGES vía Reuters/Troy Wayrynen)

La reventa de entradas para el Mundial 2026 se desplomó tras las eliminaciones de México y Estados Unidos, junto con las de Brasil, Portugal y Colombia, y esa caída abrió una oportunidad para asistir a los cuartos de final y a los partidos de eliminación directa por mucho menos dinero que hace apenas unos días.

Según datos de TicketData, los precios de reventa para los cuartos bajaron entre 41% y 62%, en un torneo donde la demanda había estado impulsada por selecciones con grandes bases de aficionados en las sedes.

El retroceso fue general: el promedio de los boletos para esta fase cayó 52% respecto del inicio de los octavos de final. De acuerdo con la plataforma SeatGeek, la baja promedio fue de 50,4% en solo tres días después de que quedó definida esa ronda.

El mayor descenso fue el de España-Bélgica, que se jugó este viernes en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Un boleto que costaba USD 3.363 pasó a conseguirse desde USD 1.307, una diferencia de USD 2.056 y una caída del 61%.

Ese descenso no respondió a la importancia deportiva del cruce, sino al cambio en el perfil de la demanda. El partido garantizó un lugar en semifinales, pero enfrentó a selecciones con aficiones más lejanas a las sedes y con menor capacidad de movilización inmediata que los países anfitriones o que equipos latinoamericanos con fuerte presencia en Estados Unidos.

El partido de Miami perdió el atractivo comercial que proyectaban los revendedores

El cruce Noruega-Inglaterra en Miami perdió valor en la reventa después de que se frustrara el escenario de un posible Brasil-México (REUTERS/Henry Romero)

El otro ejemplo central fue el cruce entre Noruega e Inglaterra de este sábado en Miami. Según TicketData, ese encuentro había sido proyectado en el mercado secundario como un posible Brasil-México, una combinación que empujó el precio promedio de reventa hasta USD 3.991.

El escenario cambió en cuestión de horas. México perdió 3-2 ante Inglaterra el domingo cinco de julio y, antes de ese resultado, Brasil había quedado eliminado ante Noruega.

Con ese cuadro definido, el interés de las aficiones latinas se redujo de inmediato y el precio promedio de reventa bajó a USD 1.813. La caída fue del 55%, pese a que el partido mantuvo el atractivo de enfrentar a una potencia europea con una de las sorpresas del torneo.

Keith Pagello, fundador de TicketData, explicó a Front Office Sports: “Los vendedores estaban concentrados en no perder dinero si se concretaban los enfrentamientos con mayor demanda. El problema fue que prácticamente ocurrió el escenario menos favorable para ellos”.

En términos de mercado, los revendedores habían inflado las entradas con la expectativa de que México, Estados Unidos y Brasil avanzaran. La salida de los tres anfitriones y también la de Colombia y Portugal dejó a los cuartos sin parte del público que había sostenido esos valores.

Esa corrección, además, reordenó el mapa de consumidores: pasó de un mercado sostenido por viajes de último minuto y compras impulsivas a otro más selectivo, dominado por residentes locales o por aficionados que podían decidir con menos presión.

En esa transición también apareció un factor: la elasticidad del precio. Con menos compradores dispuestos a pagar montos altos a pocas horas del partido, los revendedores se vieron obligados a recortar márgenes para evitar quedarse con entradas sin salida.

El ajuste fue rápido porque los cuartos concentraron una cantidad limitada de partidos y porque muchos de esos boletos habían sido adquiridos como inversión, no como consumo deportivo.

Los cuatro cruces de cuartos registraron bajas y la final también retrocedió

SeatGeek registró una baja promedio de 50,4% en la reventa de boletos para cuartos de final en solo tres días

  • España-Bélgica (Los Ángeles): de USD 3.363 a USD 1.307.
  • Noruega-Inglaterra (Miami): de USD 3.991 a USD 1.813.
  • Argentina-Suiza (Kansas City): de USD 2.666 a USD 1.324.
  • Francia-Marruecos (Boston, jugado el 9 de julio): de USD 1.722 a USD 1.017.

Ese movimiento dejó precios más accesibles para ver en el estadio a selecciones como Argentina, campeona del mundo; España, campeona de Europa; y Francia, subcampeona del mundo, además de equipos como Inglaterra, Noruega y Bélgica. Para quienes viven en esas ciudades o pueden viajar, la reducción volvió más viable una decisión que, hasta hace pocos días, quedaba fuera del alcance de muchos bolsillos.

En otras palabras: el mismo producto —un partido de eliminación directa— pasó a negociarse con un descuento fuerte, no porque hubiera perdido valor deportivo, sino porque perdió compradores potenciales de alta disposición de pago.

La final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey también se abarató, aunque con mucha menos intensidad. El precio promedio de reventa pasó de USD 9.740 a USD 8.842, una baja cercana al 9%. Aun así, esa cifra mostró que el partido decisivo mantuvo su condición de “activo” dentro del mercado secundario, con un piso alto de demanda sostenido por el carácter irrepetible del evento y por la expectativa de conocer a los finalistas.

La comunidad latina en Estados Unidos fue clave en la suba inicial y en la caída posterior

La comunidad latina en Estados Unidos impulsó la suba inicial de la demanda y fue clave en la caída posterior de la reventa del Mundial 2026 (Photo by CHARLY TRIBALLEAU/AFP)

La comunidad latinoamericana en Estados Unidos había sido uno de los motores de la demanda durante la fase de grupos y los octavos. El interés por los partidos del Tri superó las previsiones y muchas familias pagaron cifras, incluso cuando esos encuentros se disputaron en México.

La situación cambió después de las eliminaciones. Para los aficionados que todavía disponen de tiempo y presupuesto, ahora existe una ventana que no estaba abierta una semana atrás: ver el Mundial en vivo, con semifinales todavía por jugarse y con una demanda mucho más moderada que la de los días anteriores.

En el mercado de reventa, esa “ventana” suele ser breve: los precios pueden estabilizarse o volver a subir si se reconfigura el interés del público a partir de nuevos cruces o si aparecen compradores corporativos cerca de las instancias finales.

Las semifinales están programadas para el 14 y el 15 de julio, y la final para el 19 de julio en Nueva Jersey. Los boletos continúan disponibles en plataformas de reventa como StubHub, SeatGeek, TickPick y TicketData, y también hay disponibilidad limitada para algunos partidos en el sitio oficial de la FIFA.

La coexistencia entre esos canales —oficial y secundario— es parte del mecanismo que termina ordenando el precio: cuando la oferta se concentra en reventa, la variación suele ser mayor; cuando hay cupos oficiales, la referencia de valor tiende a ser más estable.

Según TickPick, los boletos más baratos para los cuartos arrancaron esta semana en USD 989 para el partido entre Francia y Marruecos en Boston.

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