El delantero Sergio “Kun” Agüero visitó Enfocados, el podcast del ex futbolista peruano Jefferson Farfán, y se sometió al ya clásico juego de comparaciones sobre quién fue mejor, él o sus rivales de generación. Las respuestas que más llamaron la atención no fueron las que se eligió a él mismo, sino en las que no lo hizo.
Ante la pregunta de si elegiría a Kun Agüero o a Carlos Tevez, el ex delantero del Manchester City no dudó: “No, Carlos Tevez”. El gesto de Farfán fue de celebración inmediata, y los aplausos del público acompañaron la respuesta. Fue el único momento en toda la ronda en que Agüero se bajó del podio sin titubear.
Tampoco le resultó sencillo responder cuando el nombre fue el de Karim Benzema: ante la pregunta, el Kun dudó, pero terminó eligiendo al francés.
Frente a Gonzalo “Pipita” Higuaín, Edinson Cavani, Radamel Falcao, Erling Haaland y Robert Lewandowski, el Kun se inclinó por sí mismo entre risas y aplausos. Con Lewandowski, Agüero también se eligió a sí mismo, aunque reflexionó que el polaco es “muy diferente“ a él.

Los números que respaldan esa confianza son concretos. En 786 partidos, Agüero marcó 427 goles y repartió 131 asistencias, con 21 títulos y reconocimientos como la Bota de Oro de la Premier League y el Golden Boy.
Tevez, en cambio, acumuló 308 goles y 115 asistencias en 746 encuentros, pero llegó a 29 títulos grupales —entre ellos la Copa Libertadores con Boca Juniors y la Champions League con el Manchester United— y ganó tres veces el premio al Mejor Jugador de América. Esa diferencia en palmarés colectivo es, probablemente, lo que llevó al Kun a ceder el paso.
Benzema, con 485 goles, 215 asistencias y 35 títulos en 935 partidos, es el único de la lista con un Balón de Oro en su vitrina, el de 2022.
Luis Suárez, el más productivo en volumen total, suma 603 goles y 305 asistencias en 1.040 partidos, con dos Botas de Oro Europeas —logro que ningún otro delantero de su época consiguió durante el reinado de Messi y Cristiano Ronaldo— y el título de Mejor Jugador de la Copa América.
Agüero sin filtro: el versus de 2014 y 2022, el compañero que más lo entendió y su reclamo a Guardiola
Más allá del juego de comparaciones, la conversación en Enfocados dejó otras declaraciones que recorren distintos capítulos de la carrera del Kun. Uno de los más reveladores fue el repaso entre las selecciones argentina de 2014 y 2022. Agüero eligió por completo al equipo que se coronó en Qatar.
Las elecciones más resonantes llegaron al final del ejercicio. “No, Messi 2022”, respondió sin pausa cuando se le preguntó entre las versiones del 10 en ambos mundiales. Lo mismo con Ángel Di María: “Di María 2022, claramente”.
Y cuando le tocó elegir entre él mismo en 2014 y Julián Álvarez en Qatar 2022, la respuesta fue lapidaria: “No, no hay comparación. Julián Álvarez Qatar 2022”.
Sobre su vínculo con Pep Guardiola durante su etapa en el Manchester City, Agüero reconoció que el técnico pudo haberle dado más tiempo en cancha: “Bueno, puede ser, sí”, admitió ante la pregunta directa de Farfán.

También afirmó sentirse campeón del mundo pese a no haber ganado el título: “No la gané, pero me siento”, dijo. Y sobre el Mundial 2014, donde Argentina llegó a la final, descartó que al equipo le haya faltado algo: “Para mí no nos faltó nada, es fútbol”.
La charla también tuvo espacio para la amistad. Agüero confirmó que Lionel Messi es su mejor amigo en el fútbol —“De fútbol es, es sin ninguna duda, Leo”— y recordó el día en que se enteró de la salida del rosarino del Barcelona. Estaba en casa de Ibai Llanos cuando el streamer le mostró la noticia. “Esto es fake, me decía, fake”, contó Agüero. Le mandó un mensaje a Messi y la respuesta fue directa: “Sí, boludo, es verdad”. “Yo dejé el celu y dije: ‘No puede ser’”, cerró el Kun.
Otro nombre que apareció con afecto fue el de Diego Forlán. Agüero lo describió como la mejor dupla ofensiva que tuvo, en tiempos de Independiente: “Me entendía perfecto lo que yo hacía”.
Según el Kun, Forlán hacía las diagonales, convertía y le quitaba presión goleadora. Pero la anécdota que se robó el momento fue otra: Agüero contó que en las concentraciones le tocaba el vaso, el tenedor y el plato a Forlán, y el uruguayo se levantaba a buscar cubiertos nuevos. “Yo lo volvía loco”, dijo entre risas.






