Thiago Tirante y la vida después de ganarle a Novak Djokovic: “Veo las cosas de una manera diferente”

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Thiago Tirante consiguió el triunfo más importante de su carrera al vencer al serbio Novak Djokovic en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati (Crédito: Aaron Doster)

Apenas unos días después de conseguir la victoria más importante de su carrera, Thiago Tirante ya está en Nueva York detrás de un nuevo desafío. El calendario del tenis profesional no da respiro: tras vencer a Novak Djokovic, número 5 del mundo, en Cincinnati, el argentino jugará el cuadro principal del US Open por primera vez.

La magnitud del triunfo contra el serbio, sin embargo, todavía late en él. “Me llegaron un montón de mensajes que me decían que habían vuelto a ver tenis por mí o que los identificaba la manera en que lucho. Fue la primera vez que me pasó algo así y para mí significa mucho más que una victoria o una derrota. Me llena el corazón”, le contó el tenista a Infobae horas antes de conocer su convocatoria para la serie de Copa Davis ante Turquía el 19 y 20 de septiembre en el Estadio Ruca Che de la ciudad de Neuquén.

Tirante evocó el golpe ante Nole por la segunda ronda del Masters 1000 estadounidense. “Obviamente creía en que si jugaba bien, tenía posibilidad de llevarme la victoria. Estaba seguro de que, si daba lo mejor de mí, iba a tener chances. Fue un partido muy difícil por lo que él representa en el tenis y en mí. El respeto que él genera lo sentís en el cuerpo a la hora de jugar”, describió.

Fue la primera vez que Thiago enfrentó a Djokovic, y el primer triunfo de un tenista argentino sobre el ex número 1 en 10 años: el último había sido Juan Martín del Potro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en 2016. “Tenía que disociar. Sacarlo del pedestal o quitarme un rato esa imagen que yo tengo de él. Fue mi primera vez jugando en una cancha central de Cincinnati, y obviamente la gente estaba con él”, recordó.

El primer set mostró a un Tirante tenso y Djokovic sacó ventaja. Ya en el segundo parcial, el tercer game duró casi 18 minutos y, pese a que el serbio logró salvar cuatro oportunidades de quiebre y sostuvo el saque, desde entonces Tirante exhibió su mejor versión.

“Creo que ese fue el game que necesitaba para poder soltarme y empezar a jugar mi mejor tenis. Cuando gané el segundo set, dije: ‘Bueno, estamos empatados. Tengo chances’”, remarcó.

El partido entró en su tramo decisivo y el argentino encontró las respuestas que necesitaba. “En el tercer set empecé a jugar cada vez mejor y a confiar más en mí, en lo que podía hacer”, mencionó.

Luego del triunfo ante el dueño de 101 títulos y máximo ganador de Grand Slam con 24 coronas, Tirante eliminó sucesivamente al español Martín Landaluce (67°) y al checo Jakub Mensik (16°), ambos de 20 años y dos de las nuevas joyas del circuito. El francés Arthur Fils (21°), finalmente campeón, detuvo el camino del argentino en cuartos de final.

“Lo más difícil después de una victoria tan importante, y que a uno lo consume mucho en la parte física, mental y tenística, es tener que ir a los dos días a jugar de nuevo. Creo que manejé bien la presión que se siente, y eso me hace confiar mucho en mí”, señaló.

Para Tirante, el cemento es su superficie favorita. “Es la que me da los mejores resultados por mi juego. Pude ganarles a Novak Djokovic, a Taylor Fritz, a Jakub Mensik y Alexei Popyrin, que lograron muchos torneos importantes en cemento. Y en la medida que voy jugando torneos, puedo afianzarme más. Decir: ‘che, estoy jugando muy bien en esta superficie y puedo ser peligroso para el resto. Además, después de Wimbledon y hasta la gira de Sudamérica, es la única superficie que hay. Entonces, mejor hacerse amigos”, explicó Thiago, que aprendió a jugar en las canchas de polvo de ladrillo del club de tenis La Cumbre, perteneciente a su abuelo.

Thiago Tirante reconocido por la Asociación Argentina de Tenis por alcanzar el puesto número 1 junior (Crédito: Instagram Thiago Tirante)

A pesar de que recién tiene 25 años, el nombre de Tirante resuena hace mucho tiempo en el circuito. Haber sido número 1 del ranking junior tras el título que consiguió en el Orange Bowl en 2019, la consagración en el dobles de Roland Garros en esa categoría y sus entrenamientos con Roger Federer y Rafael Nadal como sparring en los ATP Finals de ese mismo año le dieron notoriedad.

Sin embargo, a Thiago le costó ganarse un lugar. Debió sobreponerse a los malos resultados, ser paciente cuando las cosas no salían como él esperaba y perseverar.

En marzo del año pasado, Tirante ocupaba el puesto 134 del mundo, cuando el título en el AAT Challenger de Córdoba significó un primer impulso. A principios de 2026, su designación para ser la primera raqueta de la Selección Argentina YPF de Copa Davis ante a Corea del Sur, en Busan, fue otra de las razones que le permitieron encontrar la punta del ovillo.

Thiago Tirante luego de ganar el Challenger de Córdoba, el año pasado

“Creo que va todo de la mano y es un conjunto de cosas. Obviamente, también se trata de madurar. Pasé por momentos difíciles y momentos de alegría en el año, pero estoy confiando mucho más en mí y en mi equipo, y eso me genera un impacto positivo”, mencionó, y amplió: “El trabajo con mi psicólogo me permite entender las cosas de una manera diferente y disfrutar ese proceso. Y como siempre digo: cuando estoy tranquilo y feliz afuera de la cancha, lo transmito adentro”.

A principios de año, Tirante estaba afuera del Top 100 del ranking ATP y se había propuesto terminar la temporada entre los 70 mejores. Hoy ocupa el puesto 42, el más alto de su carrera, y va por más.

La experiencia en Busan significó un punto de inflexión en su carrera. “A mí me tocó ir como debutante siendo número uno del país, que obviamente siempre tiene más presión que el resto”, remarcó el platense, que sumó un triunfo y una derrota en la serie por la primera ronda de los Qualifiers, que terminó con derrota para el equipo argentino por 3-2.

“Esa presión -agregó- me hizo ver las cosas de una manera diferente. Crecí mucho después de eso. Por suerte, pude ver el lado bueno de ese golpe duro que nos llevamos todos, porque para nosotros era la primera vez representando al país. Aprendí cosas que me marcaron bastante. Con el diario del lunes, puedo decir que fue una experiencia que me ayudó mucho”.

Horas antes de enterarse de su convocatoria, Tirante no escondía su deseo de volver a jugar la Davis. “No sé si es un objetivo o un sueño, pero sí algo que me gustaría hacer antes de que termine mi carrera es poder jugar en casa. Los que lo hicieron dicen que es algo hermoso y que no se compara con nada”, decía. Esa ilusión se hará realidad en menos de un mes.

Juan Pablo Ficovich, Marco Trungelliti, Thiago Tirante, Javier Frana, Federico Gómez y Guido Andreozzi, durante la serie de Copa Davis ante Corea del Sur, en Busan

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