El anuncio de la FIFA sobre la cancelación del proyecto FIFA Forward Enterprise provocó una reacción inmediata por parte de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que publicó un comunicado en el que celebró la decisión y expresó serias críticas hacia la gestión de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. La organización europea señaló que la propuesta de vender a privados derechos comerciales y de eventos de la FIFA había generado una fractura profunda en el fútbol internacional.
En el texto difundido a través de sus canales oficiales, la UEFA resaltó que “acoge con satisfacción la decisión de la FIFA de retirar su plan de vender una participación en sus competiciones —incluido el Mundial— a manos privadas». El organismo europeo había sido el primero en expresar su rechazo frontal al proyecto, advirtiendo que ninguna selección nacional de Europa participaría en las competiciones organizadas por la FIFA mientras se mantuviera vigente la iniciativa. Esta postura, compartida por toda su estructura, constituyó un mensaje contundente que marcó la agenda internacional en las últimas jornadas.
En un comunicado que estuvo lejos de tener un tono conciliador y que difundieron este sábado tras conocerse la marcha atrás del proyecto, agradecieron a “aficionados, ligas, clubes, jugadores, particulares, federaciones y confederaciones” que se “opusieron” a esta iniciativa, pero sumó también a su listado a “numerosos primeros ministros, jefes de Estado y comentaristas” que le “han demostrado al presidente de la FIFA que el fútbol no está en venta”.
En esa línea, redoblaron la apuesta y lanzaron una fuerte advertencia a la FIFA: “No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas».
Y agregaron: “Es acertado que, en los próximos días y semanas, la UEFA trabaje con sus federaciones y en estrecha colaboración con otras confederaciones para reflexionar sobre cómo ha ocurrido esto y elaborar un plan que garantice que no vuelva a suceder. Esa revisión debe ser exhaustiva y profunda. No debe descartarse ninguna opción. La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol”.

Si bien ya había recibido el tajante rechazo de UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática, el plan de Infantino se dio de baja apenas unas horas después que la Conmebol no mostrara su apoyo al proyecto. Sin el apoyo de otra de las federaciones más fuertes, la FIFA terminó por dar de baja el procedimiento.
En ese marco, la UEFA celebró este sábado lo ocurrido, pero insistió en poner bajo la lupa a la figura del presidente de FIFA: “Cuando Gianni Infantino solicitó la confianza y los votos de las federaciones miembro de la FIFA para ser elegido presidente en 2016, afirmó: ‘Por supuesto que debemos ser transparentes. Así he sido durante los últimos 15 años de mi vida en la UEFA. Tendrán que desempeñar un papel cada día en la vida de la FIFA’, antes de decir a las partes interesadas allí reunidas: ‘El dinero de la FIFA es su dinero. No es el dinero del presidente de la FIFA. Es su dinero. Ustedes son las federaciones nacionales y el dinero de la FIFA debe servir para el desarrollo del fútbol y para nada más’”, rememoró. Y luego, añadió: “En ambas promesas, no ha cumplido. El acuerdo turbio, urdido a puerta cerrada y opaco que ideó e intentó imponer fue todo menos transparente. Y con unas reservas que superan los 5.000 millones de dólares, tampoco ha utilizado el dinero de las federaciones en beneficio del fútbol”.
Por último, la UEFA manifestó su disposición a dialogar de manera constructiva con la FIFA y el resto de las confederaciones: “La UEFA comenzará a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo y de todos los ámbitos del fútbol para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa ‘FIFA Forward’ ya existente. Debemos empezar a utilizar parte de ese dinero que permanece inactivo en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso inicial que necesitan las bases y el fútbol en general en cada uno de los 211 países de la FIFA. Pero no es necesario que vendamos las joyas de la familia para financiarlo.
“Esta es una victoria para todo el fútbol. Pero no debe ser el final de la historia. La propuesta ya se ha presentado. La tarea de restablecer la confianza en la FIFA no ha hecho más que empezar”, concluyó el comunicado.
En una línea similar a la UEFA se expresó la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), a través de su presidente, Salman bin Ebrahim Al Khalifa. Mediante un comunicado, el conglomerado del continente asiático expresó que “ha acogido con satisfacción la retirada de la propuesta de la iniciativa ‘FIFA Forward Enterprise’ (FFE)”.
En la nota, el mandatario de la AFC recalcó que espera que en el futuro cualquier iniciativa que pueda afectar al fútbol mundial se presente y se discuta con todas las partes involucradas: “El futuro del fútbol mundial debe forjarse siempre mediante consultas adecuadas, diálogo colectivo y respeto por las estructuras de gobernanza establecidas de nuestro deporte”.
Por otra parte, sostuvo que “la AFC está dispuesta a apoyar cualquier iniciativa que fortalezca la unidad de la familia del fútbol, contribuya al crecimiento continuo del deporte a nivel mundial y brinde beneficios significativos a todas las partes interesadas”.
El presidente de la Federación Australiana de Fútbol, Anter Isaac, promovió el mismo concepto de “celebrar” la marcha atrás del proceso: “Los debates de los últimos días han reforzado un principio importante de buena gobernanza: las propuestas de importancia mundial deben elaborarse mediante una consulta sólida, procesos de gobernanza adecuados y una participación significativa de las Asociaciones Miembro antes de ser presentadas para su consideración”.
El comunicado de la UEFA:
La UEFA acoge con satisfacción que la FIFA haya desistido de sus planes de vender una participación en el Mundial
La propuesta fue rechazada por unanimidad por las federaciones nacionales de la UEFA y por muchas otras federaciones y confederaciones de todo tipo y tamaño de todo el mundo.
La UEFA acoge con satisfacción la decisión de la FIFA de retirar su plan de vender una participación en sus competiciones —incluido el Mundial— a manos privadas.
La propuesta fue rechazada por unanimidad por las federaciones nacionales de la UEFA y por muchas otras federaciones y confederaciones de todo el mundo, independientemente de su tamaño, cuya misión es proteger el fútbol.
La UEFA agradece a todos los aficionados, ligas, clubes, jugadores, particulares, federaciones y confederaciones que se opusieron a esta iniciativa, así como a los numerosos primeros ministros, jefes de Estado y comentaristas que han demostrado al presidente de la FIFA que el fútbol no está en venta.
No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, [ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas].
Es acertado que, en los próximos días y semanas, la UEFA trabaje con sus federaciones y en estrecha colaboración con otras confederaciones para reflexionar sobre cómo ha ocurrido esto y elaborar un plan que garantice que no vuelva a suceder. Esa revisión debe ser exhaustiva y profunda. No debe descartarse ninguna opción. La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol.
Cuando Gianni Infantino solicitó la confianza y los votos de las federaciones miembro de la FIFA para ser elegido presidente en 2016, afirmó: «Por supuesto que debemos ser transparentes. Así he sido durante los últimos 15 años de mi vida en la UEFA. Tendrán que desempeñar un papel cada día en la vida de la FIFA», antes de decir a las partes interesadas allí reunidas: «El dinero de la FIFA es su dinero. No es el dinero del presidente de la FIFA. Es su dinero. Ustedes son las federaciones nacionales y el dinero de la FIFA debe servir para el desarrollo del fútbol y para nada más».
En ambas promesas, no ha cumplido. El acuerdo turbio, urdido a puerta cerrada y opaco que ideó e intentó imponer fue todo menos transparente.
Y con unas reservas que superan los 5.000 millones de dólares, tampoco ha utilizado el dinero de las federaciones en beneficio del fútbol.
La UEFA comenzará a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo y de todos los ámbitos del fútbol para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa «FIFA Forward» ya existente.
Debemos empezar a utilizar parte de ese dinero que permanece inactivo en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso inicial que necesitan las bases y el fútbol en general en cada uno de los 211 países de la FIFA. Pero no es necesario que vendamos las joyas de la familia para financiarlo.
Esta es una victoria para todo el fútbol. Pero no debe ser el final de la historia. La propuesta ya se ha presentado. La tarea de restablecer la confianza en la FIFA no ha hecho más que empezar.






