El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó este lunes a los efectivos de las Fuerzas Armadas de Argentina que realizan tareas de asistencia humanitaria en ese país, tras el terremoto de magnitud 7,4 que dejó cientos de muertos, varios heridos y complicaciones en la infraestructura básica.
El encuentro se realizó pasadas las 11:00 en las Bodegas del Pacífico de la Gobernación del Chocó, en el Barrio de Cabí, desde donde se organiza la ayuda para las zonas más afectadas por el desastre natural.
El lugar es el principal centro de acopio de alimentos y provisiones, y el único de atención humanitaria oficial que existe en la zona, ubicado en la periferia del municipio de Quibdó.
En ese sitio se encuentran trabajando desde hace semanas, además de la comitiva argentina, los uniformados y voluntarios locales, por lo que el jefe de Estado fue a saludarlos y agradecerles por el esfuerzo.
Como parte de su recorrido, el mandatario observó las actividades de recepción, almacenamiento, organización y distribución de la ayuda humanitaria destinada a los diferentes sectores afectados por la emergencia.
Según pudo saber este medio, De la Espriella dedicó un momento de la actividad para conversar con los integrantes de las Fuerzas Armadas Argentinas, a quienes saludó uno por uno.
El Presidente colombiano estuvo acompañado por la primera dama, Ana Lucía Pineda; la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, y el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, entre otras autoridades nacionales, departamentales y militares que participan de las acciones de respuesta y recuperación.
“En Quibdó Chocó, recorro las Bodegas del Pacífico para verificar de primera mano el almacenamiento y la gestión logística de los insumos esenciales para nuestra gente. En la era del Tigre garantizamos que la ayuda llegue a donde se necesita. ¡Firme por la Patria!”, escribió el mandatario.
Durante el acto, además, supervisó el desarrollo del despliegue de ayuda humanitaria que las autoridades militares de los dos países coordinan desde hace días en esa región.
El domingo, la gobernadora Córdoba Curi también visitó por su cuenta al contingente argentino, que se quedará cerca de 10 días más en el sitio, y destacó su compromiso, profesionalismo y trabajo coordinado junto al Ejército Nacional de Colombia.
La delegación, bajo la supervisión del Ministerio de Defensa, a cargo del teniente general Carlos Presti, y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, que encabeza Marcelo Dalle Nogare, desplegó personal y elementos clave para la emergencia.

Según la información oficial, el contingente integra personal del Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina para brindar apoyo logístico, comunicaciones y asistencia médica. La misión dispone de plantas de potabilización y distribución de agua, además de 4.000 raciones de campaña para asistir a los damnificados.
El traslado de las tropas y los insumos se efectuó mediante medios aéreos propios, incluyendo un Hércules C-130 para el transporte de la cocina de campaña y la planta potabilizadora, junto a un Embraer RJ-17 para el traslado de los 32 efectivos desplegados.
La operación se desarrolla en articulación directa con la XV Brigada del Ejército Nacional de Colombia, bajo los lineamientos establecidos por la Cancilleria, por lo que Pablo Quirno también intervino.
Durante la jornada, De la Espriella recorrió los centros de acopio y verificó el funcionamiento de los equipos instalados y supervisó los albergues y la coordinación de un plan integral de reconstrucción.

El trabajo conjunto entre ambos países busca fortalecer la capacidad de respuesta ante las condiciones geográficas y sanitarias complejas del departamento para facilitar no solo la asistencia de las víctimas, sino también la recuperación de la infraestructura crítica.
La presencia de las Fuerzas Armadas argentinas en Colombia fue una nueva señal de la cooperación bilateral, pero también de la buena relación del mandatario local con Javier Milei.
Este vínculo se vio fortalecido semanas atrás cuando el líder libertario viajó a Cali para asistir a la asunción de De la Espriella. Durante aquel encuentro, ambos exhibieron una notable sintonía política.
Fuentes cercanas a la Casa Rosada describieron la reunión como un diálogo fluido donde coincidieron en la necesidad de profundizar los lazos comerciales y de cooperación en seguridad regional.
El argentino fue uno de los primeros jefes de Estado en instalarse en la ciudad y, al recibirlo, el colombiano le expresó su admiración por la gestión que viene realizando al frente de la Casa Rosada y le presentó a sus hijos.
Los presidentes compartieron una agenda privada donde analizaron los desafíos económicos de la región, consolidando una relación personal que facilita hoy la celeridad en el envío de ayuda.

En cuanto al operativo de las Fuerzas Armadas, el mismo se mantendrá en el territorio hasta que las condiciones permitan una transición hacia la fase de reconstrucción definitiva.
La logística desplegada por el gobierno argentino garantiza la potabilización y distribución de agua, además de proveer las raciones de campaña para las poblaciones más vulnerables.
Por su parte, De la Espriella mantiene su agenda centrada en la atención inmediata a las localidades damnificadas, mientras avanza con las autoridades de la ciudad en la gestión de los recursos necesarios para la recuperación de la zona.
Recientemente, las FFAA también prestaron asistencia en Venezuela tras el doble terremoto que azotó también a ese país y que dejó todavía más fallecidos y edificios completamente desplomados.
En ese caso, se trató de un despliegue de alta complejidad que se extendió durante 18 días de operaciones ininterrumpidas. El contingente, integrado por 146 efectivos del Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, realizó tareas críticas de búsqueda y rescate, asistencia sanitaria y producción de agua potable.

Con el apoyo de binomios caninos y sistemas aéreos no tripulados, los rescatistas desplegaron 234 patrullas en zonas de riesgo, logrando localizar con vida a dos menores y recuperar 51 cuerpos entre los escombros.
Además de las labores de salvamento, el personal militar garantizó el suministro de servicios esenciales para la población damnificada. Durante el operativo, los especialistas produjeron 210.000 litros de agua potable y distribuyeron diariamente raciones de comida y suministros logísticos en los centros de evacuación.
La misión, que operó en coordinación con agencias internacionales y autoridades locales, concluyó con el repliegue gradual de los efectivos una vez finalizada la etapa crítica de búsqueda, marcando un hito en la capacidad de despliegue rápido de las fuerzas nacionales en escenarios de catástrofe regional.
Después de intensas jornadas, y gracias también a equipos aportados por el gobierno del país caribeño, durante ese episodio los uniformados lograron además encontrar el cuerpo de Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años que había quedado atrapado entre los escombros.






